El presidente de Colombia, Gustavo Petro, manifestó su rechazo a una eventual intervención militar de Estados Unidos en Cuba, al considerar que implicaría una afectación directa a toda América Latina. Sus declaraciones se producen en un contexto de escalada de tensiones diplomáticas y políticas entre Washington y el Gobierno cubano.
A través de un mensaje publicado en la red social X, el mandatario colombiano expresó su postura frente a la posibilidad de una acción armada contra la isla, en línea con recientes afirmaciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien indicó que su administración podría tomar control de Cuba en el corto plazo.
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“No estoy de acuerdo con una agresión militar a Cuba porque eso es una agresión militar a Latinoamérica”, escribió Petro en su publicación. En el mismo mensaje, reiteró la posición de su gobierno sobre el carácter pacífico de la región: “Dijimos que el Caribe es una zona de paz y eso debe respetarse”.
Postura sobre soberanía y no intervención
En su pronunciamiento, Petro enfatizó que la autodeterminación de los pueblos debe prevalecer en el continente. “Son los cubanos y cubanas los únicos dueños de su país”, afirmó, al tiempo que subrayó la importancia de evitar imposiciones externas en la región.
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El mandatario también señaló que la estabilidad del continente depende del respeto mutuo entre naciones. “El continente americano vivirá en paz si nadie propone imponerse sobre los demás. Este continente es el continente de la Libertad y no de las invasiones”.
El jefe de Estado colombiano concluyó su mensaje con una referencia histórica: “Honor a José Martí y a las repúblicas libres y soberanas de Latinoamérica y el Caribe”, en alusión al líder independentista cubano José Martí.
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Reacción del Gobierno cubano
El pronunciamiento de Petro se dio el mismo día en que el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, solicitó a la comunidad internacional pronunciarse ante lo que calificó como un aumento de las amenazas por parte de Estados Unidos.
“El presidente de EE.UU. eleva sus amenazas de agresión militar contra Cuba a una escala peligrosa y sin precedentes”, expresó Díaz-Canel en redes sociales. En su mensaje, hizo un llamado a otros países y a la sociedad estadounidense: “La comunidad internacional ha de tomar nota y, junto al pueblo de EE.UU., determinar si se permitirá un acto criminal tan drástico”.
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El mandatario cubano también atribuyó las acciones de Washington a intereses específicos dentro de ese país. Según señaló, las medidas buscan “satisfacer los intereses de un grupo pequeño pero adinerado e influyente, con ansias de revancha y dominación”, en referencia a sectores de la comunidad cubanoamericana.
Escalada de tensiones y medidas de Estados Unidos
El 1 de mayo Donald Trump afirmó que su gobierno “tomará el control” de Cuba “casi de inmediato”, aunque señaló que previamente atenderá otras prioridades en política exterior, como la situación en Irán.
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En ese contexto, también se anunció el eventual desplazamiento del portaaviones USS Abraham Lincoln hacia el mar Caribe. Paralelamente, la administración estadounidense intensificó las sanciones contra la isla, dirigidas a sectores estratégicos de la economía cubana, como energía, defensa, minería y servicios financieros.
De acuerdo con la nueva orden ejecutiva, cualquier persona o empresa que opere en estos sectores o mantenga vínculos comerciales con el Gobierno cubano tendrá bloqueados sus activos en Estados Unidos.
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A estas medidas se sumaron declaraciones del secretario de Estado, Marco Rubio, quien acusó a Cuba de permitir la presencia de servicios de inteligencia de países considerados adversarios de Washington. Según Rubio, la administración Trump no tolerará esta situación.
En el ámbito legislativo, el Senado de Estados Unidos rechazó una propuesta presentada por legisladores demócratas que buscaba limitar las facultades del presidente para ordenar operaciones militares contra La Habana.
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Desde enero, la política de Estados Unidos hacia Cuba ha incluido un aumento de la presión económica, con medidas como un bloqueo petrolero y reiteradas menciones a la necesidad de un cambio de régimen en la isla.