El más reciente estudio de la encuesta Guarumo y EcoAnalítica revela un aumento notorio en la percepción positiva sobre el gobierno de Gustavo Petro a solo tres meses de concluir su mandato.
Aunque la opinión negativa sobre la gestión aún prevalece, la brecha entre ambos indicadores se ha reducido considerablemente, en contraste con la tendencia tradicional de la aprobación presidencial al cierre de mandato.
PUBLICIDAD
La percepción ciudadana sobre Gustavo Petro ha variado de manera relevante al cierre de su gestión presidencial.
De acuerdo con la encuesta realizada en abril de 2026 en 74 municipios de Colombia, el 46,1% de los encuestados valora positivamente la administración, y un 48,3% la califica de manera negativa, reduciendo así la diferencia respecto a mediciones previas.
PUBLICIDAD
De acuerdo con los datos recogidos entre el 22 y el 29 de abril de 2026 en 74 municipios de Colombia, la percepción positiva del mandatario ascendió al 46,1%, mientras que la negativa se situó en 48,3%.
En enero de 2026, estos porcentajes, en contraste, eran de 40,2% y 53,3%, respectivamente, lo que evidencia un movimiento relevante desde posiciones desfavorables a favorables.
PUBLICIDAD
La encuesta, efectuada por Guarumo y EcoAnalítica con metodología probabilística, consideró una muestra de 4.680 adultos con intención de voto a nivel nacional, abarcando regiones como Bogotá, Caribe, Eje Cafetero, Pacífico y Sur-oriente..
El 14,6% de los encuestados calificó la gestión de Petro como excelente y un 31,5% la consideró buena, sumando el total de percepción positiva; mientras que un 26,4% la valoró como mala y el 21,9% como muy mala.
PUBLICIDAD
Los resultados evidencian un repunte en la percepción positiva hacia la gestión de Petro respecto al inicio del año. En enero de 2026, el índice de aprobación era del 40,2% y la desaprobación, del 53,3%.
Según el análisis de medios especializados, como Estrella Digital y El Tiempo este patrón es inusual para la política colombiana, donde la recta final de los gobiernos suele ir acompañada de una caída marcada en la popularidad presidencial.
PUBLICIDAD
La diferencia entre quienes ven la gestión de Petro positiva o negativamente apenas supera los dos puntos porcentuales, lo que refleja una polarización alta, aunque ahora menos acentuada que en meses previos.
El ascenso de la aprobación cobra mayor relevancia dentro del contexto latinoamericano, caracterizado tradicionalmente por el desgaste y descenso del respaldo ciudadano a medida que los presidentes concluyen su período.
PUBLICIDAD
Factores detrás del ascenso en la aprobación presidencial: El repunte en la percepción positiva de Petro responde a varios factores, según el análisis de Estrella Digital.
Ambas publicaciones señalan que el manejo de coyunturas recientes, especialmente en materias económicas y de seguridad, ha sido valorado de manera favorable por ciertos grupos. La percepción de estabilidad, pese a los retos persistentes, también contribuye a la mejora, atribuyéndose en parte a la dirección de la actual administración.
PUBLICIDAD
El impulso de debates como la transición energética o la reforma agraria, aunque polémicos, ha ampliado el respaldo en sectores específicos, de acuerdo con Estrella Digital.
Ambas fuentes destacan que la conjunción de estos factores, junto a una parcial despolarización en ámbitos clave, ha llevado a una percepción más equilibrada del desempeño del gobierno.
PUBLICIDAD
Esta evaluación responde tanto al efecto tangible de las políticas públicas como a una narrativa gubernamental más eficiente en el cierre del ciclo presidencial. Implicaciones políticas de la nueva percepción ciudadana.
El Tiempo señala que la “virtual paridad” entre percepciones positivas y negativas da cuenta de una sociedad polarizada, aunque también de un posible cambio en la interpretación del legado de Petro por parte de la ciudadanía y sus sucesores.
Este cambio contrasta con los pronósticos habituales sobre el desgaste en los últimos meses de presidencia y subraya el peso de las decisiones estratégicas adoptadas en este periodo.
La capacidad de un gobernante para revertir tendencias desfavorables y reconectar con la sociedad evidencia su resiliencia política y una renovada sintonía con las expectativas ciudadanas colombianas.