Las decisiones de la Junta Directiva del Banco de la República atraviesan un momento de tensión institucional. Esto, ante los últimos aumentos de la tasa de interés del Emisor (11,25% actual), que es la herramienta principal de política monetaria en Colombia, definida como el interés al que el banco central presta o recibe dinero de las entidades financieras a un día. Sirve para controlar la inflación y regular la liquidez, influyendo en las tasas de consumo y ahorro del mercado
En la actualidad, hay presiones directas desde la Presidencia y el Ministerio de Hacienda, en medio de un ciclo inflacionario que exige, según las estimaciones técnicas, continuar con el ajuste al alza de las tasas de interés. Incluso, los resultados de la Encuesta de Opinión Financiera (EOF) de Fedesarrollo dicen que, para la reunión del 30 de abril de 2026, el organismo se decidirá por un aumento de 25 puntos básicos (pb) y la llevará a 12%.
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Amenazas del Gobierno
Antes de la reunión, Infobae Colombia consultó al exgerente general del Banco de la República Juan José Echavarría, que manifestó su inquietud por la posibilidad de que “las decisiones de la Junta Directiva del Banco de la República no estén condicionadas por las amenazas del Gobierno”.
Al respecto, el experto recordó que el mandato del banco exige “seguir subiendo tasas”. Aseguró que “75 o 100 puntos, es lo que me dice la gente. Y yo creo que todavía más que eso”, para luego precisar que “dado el estado de la discusión, uno esperaría que falten 100 puntos más”. El exfuncionario insistió en que el ambiente de discusión en la Junta está marcado por un clima de presión: “Me preocupa Petro, este nivel de bullying por parte del presidente y el ministro de Hacienda. Eso me preocupa”.
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Asimismo, defendió la trayectoria independiente de la Junta Directiva, a pesar de las circunstancias. Recordó que “la Junta siempre ha hecho su tarea, eso es lo que le toca hacer y faltan 100 puntos, 75, 120, algo así”. El foco del debate, argumentó, recae sobre la tasa de interés real, es decir, aquella que descuenta el efecto de la inflación (5,56% en marzo de 2026, según el Dane). “El problema es que ha ido subiendo tasas la Junta, pero también ha ido subiendo la inflación. Entonces, lo que me dicen los técnicos del banco es que la tasa de interés real ha subido muy poco”, anotó.
Salario mínimo y guerra en Irán
La discusión sobre la política monetaria en Colombia incluye factores externos e internos que presionan los precios. Echavarría identificó el aumento del salario mínimo, la situación fiscal, el conflicto en Irán y el fenómeno del Niño como elementos que complican el escenario inflacionario.
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“El mínimo subió, la guerra de Irán, lo fiscal. Y hay un nuevo elemento que le preocupa al staff del banco y a la Junta, que es el fenómeno del Niño. Con una probabilidad relativamente alta, en 2027 viene un Niño y como en energía lo hemos hecho tan mal, porque han entrado el 25% de los proyectos que se preveían, entró en operación en los últimos dos o tres años y el último año el 2%. O sea, la probabilidad de un apagón en Colombia es grande y ese es un elemento adicional”, lamentó.
Para Echavarría, el ajuste de expectativas inflacionarias también alimenta la preocupación en el entorno técnico del Banco de la República.
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“Las expectativas de inflación ya cambiaron fundamentalmente. Hasta hace poco se estaba esperando un 5,1%, 4,9%, que era muy lejos de la meta del banco, porque el banco tiene que bajar su tasa por lo menos a 4%. Ya las expectativas están hablando de 6,4%, 6,3%, 6% el año entrante. Con eso, el banco tendría ya siete años sin cumplir la meta. Lo cual es muy grave”, precisó el exgerente.
De igual manera, recalcó la importancia de la credibilidad institucional del banco central.
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“Si tú eres un banco central totalmente creíble, entonces el banco central dice: ‘La inflación mañana es 3%’. Y los empresarios dicen: ‘Ah, va a ser 3%, subimos precios 3%’. Los asalariados también le creen y suben salarios 3%. Entonces, bajar la inflación para un banco totalmente creíble es gratis en términos de PIB. Pero si el banco no es creíble, y no lo es porque lleva siete años sin cumplir la meta, la única forma de bajar la inflación es con que el país crezca menos o con una recesión, pero es costoso en términos del PIB”, dijo como ejemplo.
Crecimiento económico insuficiente
La economía colombiana, según los datos que aportó el exgerente, mantiene tasas positivas de crecimiento, pero no es suficiente. “La economía está creciendo al 3%. No es que tampoco no estemos creciendo, no estamos en una recesión. La economía está creciendo al 2,9%, 3%”. Sin embargo, reconoció que el principal problema es la inflación: “Lo que está muy mal es el tema inflacionario. Claro que cuesta, y cuesta más en la medida en que el banco no tenga credibilidad. Y el banco no tiene credibilidad en la medida en que no cumpla con sus metas”.
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Al analizar el costo social de la falta de credibilidad, Juan José Echavarría enfatizó en que “no se puede dejar que la inflación le robe la plata a los colombianos y sobre todo a los más pobres”. Insistió en que “la pregunta para el ministro (Germán Ávila) y para el presidente es si el banco sin subir tasas puede bajar la inflación. Y por supuesto, la respuesta es que no”.
Con relación con la hipótesis de que la política monetaria favorece a los bancos privados, el exgerente recordó que “cuando yo era gerente bajamos tasas todo el tiempo. Los bancos nunca se quejaron porque los bancos lo que están interesados es que la economía crezca al máximo potencial con una inflación baja y estable”. Añadió que “cuando las tasas de interés suben, las cuentas por cobrar se deterioran. Es decir, los bancos tampoco están interesados en que se suban tasas. Lo que pasa es que si la inflación lo exige, hay que hacerlo. Y el Banco de la República no tiene más instrumentos sino la tasa de interés, ninguno más”.
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El ambiente en la Junta Directiva se vio alterado por la actitud del actual Gobierno. Al respecto, Echavarría manifestó que “eso nunca había ocurrido en la historia del banco, desde 1991, que el nuevo banco central nunca había ocurrido. Había habido discusiones, muchas veces muy acaloradas, pero nunca se salieron de una junta y menos nunca amenazaron con no volver. Que en Colombia, si tú no vuelves, si tú no estás dos juntas, te pueden destituir. Es motivo de destitución por parte de la Procuraduría”.
Añadió que “el Banco de la República tiene un staff técnico de 50 personas, tal vez lo mejor de América Latina, dedicado solo a mirar cuánto hay que subir las tasas de interés para que la inflación no suba, y ojalá baje, y que el país crezca al máximo ritmo posible sin aumentar la inflación”.
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Impacto del salario mínimo
En cuanto al impacto de los aumentos en el salario mínimo, Echavarría fue enfático y apuntó que “los productos intensivos de mano de obra están subiendo más que el 5%. Lo que se llama comidas fuera del hogar está creciendo al 8% o al 10%. La idea esta de que es que no se ve, que el aumento del mínimo no se ve. Claro que se está viendo”.
Respecto a la amenaza del presidente de incrementar el mínimo si el banco vuelve a subir la tasa, Echavarría respondió: “No sé si es legal. Yo no sé si un país puede subir el mínimo dos veces al año, pero suponiendo que lo hiciera, lo que yo he dicho a los periodistas es que pues el Gobierno está en todo su derecho. Y el banco, pues tiene que responder. Si el gobierno sube más el mínimo, pues al banco le toca subir más las tasas, porque el banco tiene un mandato constitucional de mantener la inflación baja y estable, y tiene una meta de 3%”.
Amenazas de Gustavo Petro
El exgerente insistió en que el banco debe persistir en su tarea y expresó que van a subir tasas y espera que lo hagan lo que falte para que este debate se acabe. Pero adujo que no quisiera estar ahora mismo en la Junta del banco con el presidente de la República amenazándolo. “Él ya amenaza con nombre propio. Él amenaza a Olga Lucía Acosta, que es la que está determinando todo porque es el fiel de la balanza, que también la nombró él”, anotó.
Sobre la composición de la Junta Directiva, Echavarría recordó que el Gobierno tiene mayoría en la Junta. ”El Gobierno tiene cuatro miembros de los siete. Entonces, tienen mayoría. Hay un debate técnico y el ministro de Hacienda tiene un voto y sus otros tres representantes tienen tres votos más. Todas las reglas de juego se están cumpliendo. El problema es que hay gente del Gobierno, como Olga Lucía Acosta en particular, que no está de acuerdo con decisiones irresponsables que plantea Petro”.
Evolución de la inflación
En cuanto a la evolución de la inflación, Echavarría recordó que “cuando yo me fui del banco en diciembre de 2020, la inflación estaba en 1,5%. La discusión en todo el mundo era cómo subir la inflación. En Estados Unidos, en Japón, en Europa y en Colombia. Pero después el mundo cambió pospandemia y la inflación se fue al 20% en Colombia y llevan siete años bajándola, pero todavía lejos de las metas”.
El exgerente concluyó que la tarea de la Junta Directiva del Banco de la República debe mantenerse independiente de cualquier presión política “Si el banco no hace su tarea porque el Gobierno lo amenaza, me parecería terrible”. Reiteró que, mientras persista la presión inflacionaria y los factores de riesgo externo e interno, la única herramienta a disposición de la autoridad monetaria es la tasa de interés, cuyo ajuste demanda un análisis técnico, ajeno a los ciclos políticos.