El sistema de salud se ha convertido en uno de los principales desafíos del próximo gobierno. De acuerdo con un análisis de El Colombiano, el sector enfrenta lo que han denominado un “chicharrón” de alta complejidad, no solo por su impacto financiero, sino por su efecto directo en la atención de millones de personas.
El modelo, que durante tres décadas logró consolidar la cobertura universal, reducir el gasto de bolsillo por debajo del 15% y disminuir de manera significativa las necesidades de salud no satisfechas, atraviesa hoy una etapa de tensión marcada por la insuficiencia de recursos, el cierre de servicios y la intervención estatal a EPS.
Según el centro de pensamiento Así Vamos en Salud, en los últimos cuatro años se han cerrado 4.104 servicios de salud. A esto se suma la intervención de siete EPS que agrupan a más de 20,4 millones de afiliados, así como crecientes advertencias sobre la falta de liquidez del sistema.
El exministro Alejandro Gaviria ha señalado que el próximo gobierno recibirá el sistema “en el peor momento en tres décadas”, caracterizado por dificultades financieras, deterioro en la atención y una creciente desconfianza entre actores del sector.
La salud en el centro del debate electoral
En este contexto, El Colombiano revisó los programas de salud de los principales aspirantes presidenciales, entre ellos Iván Cepeda, Paloma Valencia, Sergio Fajardo y Abelardo De la Espriella.
El análisis se centró en cuatro aspectos estructurales del sistema: la unidad de pago por capitación (UPC), la financiación del sistema, el pago de deudas acumuladas y la garantía de acceso a medicamentos y salud mental.
Aunque las propuestas difieren en su enfoque, todas coinciden en que el sistema enfrenta una crisis que requiere intervenciones urgentes, tanto en lo financiero como en lo operativo.
Iván Cepeda: continuidad del modelo actual de Petro
El candidato del Pacto Histórico, Iván Cepeda, ha planteado su visión de salud dentro de un documento denominado “El poder de la verdad”, en el cual el sistema de salud aparece mencionado de forma limitada.
En el texto, Cepeda señala la necesidad de profundizar la reforma del sistema de salud, enmarcándola dentro de un proyecto más amplio de transformación social. En su enfoque, la salud se integra al concepto de “seguridad humana”, donde se propone un sistema de atención integral que incluya monitoreo permanente de salud mental y acciones de prevención del suicidio.
Posteriormente, el aspirante publicó un documento de corto alcance denominado “plan de choque para atender la crisis del sistema de salud”, en el que reiteró su intención de dar continuidad a las políticas del Gobierno de Gustavo Petro. En ese contexto, ha mantenido su posición crítica frente a las EPS, a las que ha calificado como actores responsables del deterioro del sistema.
Sin embargo, según declaraciones recogidas por el medio ya mencionado, el consultor del sector salud Ramón Abel Castaño considera que este enfoque no constituye un plan de choque efectivo en el corto plazo, sino una continuidad del proceso de reforma en curso.
Paloma Valencia: estabilización financiera y respuesta inmediata
La candidata Paloma Valencia propone una intervención de corto plazo centrada en la estabilización del sistema. Su planteamiento parte del diagnóstico de una posible crisis de liquidez que podría comprometer la continuidad de la atención en salud.
Su propuesta contempla la implementación de un esquema de coordinación permanente desde la Presidencia, con un Puesto de Mando Unificado que articule a entidades nacionales y territoriales. Bajo este modelo, se busca atender de manera prioritaria la acumulación de servicios represados, que según su diagnóstico alcanzaría los 10 millones de atenciones entre citas, procedimientos y entrega de medicamentos.
Adicionalmente, su plan contempla ajustes en la UPC para que esta refleje las condiciones reales de atención de los pacientes, así como una inyección de recursos cercana a los 9 billones de pesos, destinados tanto al suministro de medicamentos como al pago de deudas acumuladas con instituciones prestadoras de servicios de salud.
El enfoque también incorpora el uso de herramientas de telemedicina y teleconsulta para ampliar la cobertura en zonas rurales, así como la creación de centros de atención en salud mental en el sistema educativo.
Abelardo De la Espriella: intervención de emergencia financiera
El aspirante Abelardo De la Espriella plantea un esquema de intervención de emergencia para evitar lo que denomina una “crisis sistémica de financiamiento”.
Su propuesta se basa en un plan de salvamento de corto plazo con una inversión estimada de 10 billones de pesos, orientado principalmente a detener la falta de flujo de recursos en el sistema. Este plan incluye el pago de deudas críticas, la recuperación de tratamientos interrumpidos y la garantía de continuidad operativa para hospitales y clínicas.
En su planteamiento, también propone la instalación de una mesa técnica nacional para el recálculo de la UPC, con el objetivo de determinar la suficiencia real de los recursos asignados por el Estado.
El enfoque se concentra en la estabilización inmediata del sistema, priorizando la continuidad de la atención sobre reformas estructurales de largo plazo.
Sergio Fajardo: sostenibilidad y reordenamiento institucional
El candidato Sergio Fajardo parte de un diagnóstico que reconoce la existencia de una crisis de sostenibilidad financiera y de confianza en el sistema de salud.
Su propuesta plantea la construcción de un modelo “sostenible, justo y legítimo”, orientado a recuperar la confianza entre los distintos actores del sector. En ese marco, propone la creación de un Puesto de Mando Presidencial para la gestión directa de la crisis.
Uno de los elementos centrales de su propuesta es el reconocimiento de la insuficiencia de la UPC actual, por lo que plantea su recalculo inmediato. Además, contempla una inversión cercana a los 15 billones de pesos, orientada al pago de deudas hospitalarias mediante mecanismos financieros como títulos de deuda, acompañados de auditorías a las obligaciones existentes.
Su plan también incluye reformas en gobernanza, prestación de servicios, acceso a medicamentos, fortalecimiento del talento humano y desarrollo de estrategias de salud mental.
Un sistema en tensión y propuestas en disputa
De acuerdo con el análisis de El Colombiano, las propuestas de los candidatos evidencian diferencias en el enfoque sobre la crisis. Mientras algunos sectores consideran que los recursos actuales son suficientes, otros insisten en la necesidad de ajustes estructurales en la UPC y de inyecciones adicionales de recursos.
Expertos consultados coinciden en que el sistema requiere medidas urgentes de estabilización financiera, acompañadas de mecanismos que permitan recuperar la confianza entre el Estado, las EPS y los prestadores de servicios.
Sin embargo, también advierten que la crisis del sistema de salud no ha logrado el nivel de presión política o social que debería tener, pese a su impacto directo en la vida de millones de colombianos.