El 25 de abril de 2026, el presidente de la República, Gustavo Petro, volvió a defender su propuesta de salario vital, que ha sido altamente criticada y rebatida. Cabe recordar que para 2026 se fijó en $1.750.905, más un auxilio de transporte de $249.095, totalizando un ingreso de $2.000.000.
“Una vez alcanzado el salario vital que era una orden de la Constitución, 34 años desatendida por el Congreso y los gobiernos, se podrá tranquilamente comenzar su ascenso gradual de acuerdo co la productividad de la economía del país y el costo de la canasta familiar”, expuso en X.
Según sus consideraciones, los próximos presidentes de Colombia deben seguir aumentando el salario mínimo con el fin de garantizar el bienestar de millones de personas.
“El nivel de vida de la sociedad colombiana seguirá aumentando sin dejar caer el salario vital y móvil hacia adelante y se logrará al alcanzar mayores niveles de producción real de bienes y servicios y por el aumento de la productividad que depende del intelecto general de la sociedad, en lo cual hicimos también un importante avance educativo”, señaló el mandatario.
Gustavo Petro anunció que podría haber un nuevo aumento en el salario mínimo
El presidente Gustavo Petro, en el Consejo de Ministros celebrado el martes 21 de abril de 2026, advirtió que, si el Banco de la República persiste en aumentar las tasas de interés, el Gobierno implementará un nuevo incremento del salario mínimo.
En el mismo encuentro, Petro cuestionó abiertamente a la Junta Directiva del banco central, señalando que el alza en las tasas afecta de manera directa la economía de los hogares.
“Si ellos suben más la tasa de interés, más protegemos… es más, si en la junta siguen esa tontería, pues subimos otra vez el salario”, afirmó el jefe de Estado durante la sesión, según la cobertura del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane).
Petro fundamentó su posición en el principio constitucional del “salario vital y móvil” y rechazó que los incrementos salariales sean responsables del fenómeno inflacionario en Colombia.
La discusión se amplió con un dato político relevante. El primer mandatario anticipó un posible cambio en la correlación de fuerzas dentro de la directiva del Emisor: “Apenas pierda la mayoría el uribismo en la junta directiva… se acabó”, manifestó Petro en el Consejo de Ministros, según el mismo medio. Esta afirmación fue interpretada como una señal del trasfondo político que envuelve la discusión sobre la política monetaria y sus efectos sociales.
El presidente vinculó la inflación reciente a factores externos y prácticas especulativas en energía
Durante la sesión, el mandatario colombiano se refirió al reporte inflacionario de marzo, publicado por el Dane. Gustavo Petro aseguró que el último incremento de la inflación no obedece a causas estructurales internas, sino a “dinámicas externas y prácticas especulativas en sectores específicos”, precisó el medio estadístico.
En su análisis, Petro identificó como responsable directo a la empresa Enel y de haber incidido en el aumento de los precios de la energía. “El crecimiento marginal de la inflación se debe a la especulación… subiendo un nueve por ciento la generación eléctrica”, expresó el presidente.
Además, vinculó a la empresa Urrá S.A. E.S.P. , entidad de servicios públicos mixta colombiana, mayoritariamente estatal, que opera la central hidroeléctrica Urrá en Tierralta, Córdoba, con decisiones en el manejo de recursos hídricos que, según su lectura, impactaron los costos energéticos durante el periodo señalado.
La intervención de Gustavo Petro representa un giro discursivo que desplaza la interpretación de la inflación de los factores macroeconómicos hacia factores sectoriales, enfocando la responsabilidad en prácticas del sector energético. La postura oficial sostiene que el Gobierno nacional debe actuar para proteger el poder adquisitivo de los ciudadanos frente a medidas que “encarecen el crédito y limitan el acceso a recursos financieros”.