El Ejército Nacional evitó un ataque con dron explosivo en el Cantón Militar José Hilario López en Popayán, neutralizando la amenaza antes de que se produjeran daños o víctimas.
El 25 de abril, las tropas identificaron e interceptaron la aeronave equipada con explosivos, frustrando los planes de grupos armados ilegales que pretendían atentar contra la fuerza pública y la población cercana, según informó la Tercera División del Ejército Nacional, en su cuenta oficial de X, antes Twitter.
El Ejército logró neutralizar el intento de atentado mediante la detección y la rápida intervención de sus efectivos.
La maniobra redujo el riesgo para los ocupantes del cantón y para los habitantes de la zona, evitando cualquier afectación tanto a la infraestructura militar como a la población.
La Tercera División del Ejército Nacional indicó: “En el Cantón Militar José Hilario López, en Popayán, Cauca, tropas del Ejército Nacional neutralizaron un dron acondicionado con explosivos, evitando así una acción terrorista”. La reacción oportuna de los soldados permitió resguardar la integridad tanto de la unidad militar como de la población aledaña.
Ataques recientes y desafíos de seguridad en Cauca
El suroccidente de Colombia enfrenta un aumento de incidentes armados y atentados en los últimos meses. El uso de tecnología no tripulada, en especial drones con explosivos, es empleado por grupos armados ilegales para atacar infraestructuras militares y comprometer la seguridad regional.
El Ejército responde con acciones de control continuo y vigilancia, intentando reducir los riesgos en zonas críticas como Cauca. Semana señala que la presión sobre la fuerza pública en la región es alta debido a la reiteración de ataques y tentativas contra instalaciones militares utilizando drones.
El General Hugo Alejandro López Barreto, comandante general de las Fuerzas Militares de Colombia, anunció el despliegue inmediato de unidades y el refuerzo de las operaciones en Palmira, Valle del Cauca, tras dirigirse con el ministro de Defensa a una reunión de Consejo de Seguridad con autoridades regionales.
“He ordenado el despliegue inmediato de unidades y el fortalecimiento de las operaciones conjuntas, coordinadas e interinstitucionales, empleando todos nuestros recursos para restablecer el control territorial y proteger a la población”, publicó en X.
Reunión de alto nivel en Palmira tras situación de seguridad
El alto mando militar y autoridades del Ministerio de Defensa decidieron trasladarse a Palmira, en el suroeste colombiano, para encabezar un Consejo de Seguridad.
La acción responde al empeoramiento de la situación de orden público en la región, donde se han registrado hechos violentos y amenazas de estructuras criminales, según el comunicado emitido por la cuenta oficial del comandante general.
El General López Barreto dejó en claro que la respuesta institucional será contundente: “No cederemos ni un ápice ante el terrorismo ni ante las estructuras criminales que buscan desestabilizar la región suroeste del país”, afirmó en su mensaje. El anuncio subraya la decisión de emplear todos los recursos disponibles para restablecer el control territorial y garantizar la protección de la población civil.
El Valle del Cauca incrementa medidas de seguridad tras ataque armado en Jamundí
Una subestación de la Policía fue atacada con explosivos y armas de fuego en la madrugada del 25 de abril de 2026 en el corregimiento de Potrerito, municipio de Jamundí, en el Valle del Cauca.
El incidente, ocurrido solo 24 horas después de dos explosiones en los Batallones de Cali y Palmira, elevó la preocupación por la seguridad en la región, según reportes iniciales recogidos por medios locales.
La circulación de un video en redes sociales muestra a soldados en estado de alerta máxima tras el ataque, reforzando el ambiente de incertidumbre en la zona.
Fuentes militares consultadas por El País confirmaron que, pese a la detonación de una granada cerca de la estación policial y ráfagas de disparos, no hubo heridos ni víctimas fatales. El artefacto, según los mismos reportes, explotó en un lote vacío contiguo a la unidad policial, generando alarma especialmente durante las primeras horas del día, cuando los habitantes iniciaban sus actividades.
Como respuesta al evento, se desplegó un plan candado con incremento de la presencia militar y controles en puntos estratégicos del departamento para prevenir nuevos ataques, informaron las autoridades a El País. Tras la explosión, se registró un breve enfrentamiento armado y las autoridades locales han convocado un consejo extraordinario de seguridad para reforzar las operaciones en protección de las comunidades urbanas y rurales.