El reconocido empresario Tomás Uribe Moreno, hijo del expresidente Álvaro Uribe, volvió a poner en el centro del debate público las diferencias históricas entre el uribismo y el santismo. Una publicación suya en la red social X abrió una ola de reacciones, además, reactivó discusiones sobre decisiones judiciales, memorias familiares y el legado del Acuerdo de Paz, firmado en 2016.
“No me gusta Santos. Encarceló a mi tío y a mi papá y a decenas de compañeros de lucha. Pero tampoco me gustan los neopatriotas que pagan para estigmatizar y perseguirnos”, posteó Tomás Uribe.
Esta es la razón por la que Tomás Uribe culpó a Santos de las tragedias judiciales de su familia
Lo llamativo de la publicación es que tocó un punto sensible del debate nacional: el Acuerdo de Paz con la extinta guerrilla de las Farc-EP, firmado durante el gobierno de Juan Manuel Santos, reconocido internacionalmente con el Premio Nobel de Paz, en 2016.
Ese proceso terminó marcando la ruptura entre Juan Manuel Santos y el uribismo, ya que llegó a la Presidencia en 2010 con el apoyo de Álvaro Uribe, dentro de una misma línea política, pero su decisión de avanzar con los diálogos con la guerrilla fue distanciando a ambos hasta deteriorar la relación, lo que con el tiempo llevó a Uribe a impulsar un nuevo partido, el Centro Democrático, y a apartarse del Partido de la U.
A esto se suma el caso de Santiago Uribe Vélez, hermano del expresidente, que se hizo público en 2016, cuando fue capturado por presuntos vínculos con el grupo paramilitar Los Doce Apóstoles, en un proceso que reactivó una investigación abierta desde los años 90.
Desde el uribismo se sostiene que la Fiscalía General de la Nación en la época de Juan Manuel Santos retomó ese expediente con fines políticos, en medio del avance de los diálogos de paz, aunque desde el plano judicial la actuación se atribuye a decisiones independientes del organismo judicial y de los jueces, sin orden directa de la familia Santos.
En el caso de Álvaro Uribe, la Corte Suprema ordenó en 2020 su detención domiciliaria por un proceso de presunto fraude procesal y soborno de testigos, cuando ya no gobernaba Santos, sino Iván Duque. Aun así, sus seguidores afirman que estructuras institucionales heredadas del periodo anterior influyeron en la decisión y señalan al entorno de los Santos como parte de esa supuesta presión política.
De ahí surgió la afirmación de Tomás Uribe en la que responsabilizó a Juan Manuel Santos por la detención de su padre y de su tío; aunque su ‘rencor’ es grande, hay otros sectores con mayor alcance dentro del debate político y judicial.
Tomás Uribe lanzó otra pulla, pero no tuvo destinatario
El empresario mencionó a los llamados “neopatriotas”, a quienes atribuyó la financiación de campañas de estigmatización contra su entorno familiar y político; aunque no nombró a alguna figura directamente.
Aunque no mencionó a ninguna figura en específico, lo cierto es que dentro de ese grupo se ubican distintos sectores que, por sus posturas ideológicas y las diferencias surgidas tras lo que consideran una “traición” de Santos, se distanciaron del uribismo.
Allí se podría incluir a figuras como Abelardo de la Espriella, abogado y aspirante presidencial de extrema derecha, cercano a Uribe Vélez, pero con quien marcó cierta distancia en el escenario de la campaña a la Casa de Nariño, situación que además se hizo pública.
En ese mismo panorama, el expresidente mantiene su respaldo a Paloma Valencia, lo que evidencia reacomodos dentro de ese espectro político de cara a las elecciones. Sin embargo, la crítica de Tomás Uribe no define con precisión a quién se dirige en este punto, por lo que la posible alusión a De la Espriella solo se entiende como una interpretación, más que como una afirmación explícita.