Las advertencias recientes del Invima sobre el uso de pañitos y toallitas húmedas han generado atención entre los consumidores, especialmente tras la publicación de un comunicado oficial el 22 de abril de 2026.
La entidad alertó sobre prácticas equivocadas en el empleo de estos productos, con énfasis en los riesgos de utilizarlos sobre heridas o lesiones en la piel.
Uno de los aspectos centrales del pronunciamiento es que estos artículos, aunque cotidianos, presentan limitaciones claras. El Invima subrayó que los pañitos húmedos forman parte de la categoría de cosméticos, por lo que su uso debe limitarse estrictamente a la limpieza superficial y nunca a la atención clínica de heridas.
“No son estériles, por lo cual no deben utilizarse sobre piel lesionada, heridas abiertas, infecciones, ni en la limpieza de dispositivos médicos como sondas o catéteres”, precisó la Dirección de Cosméticos, Aseo, Plaguicidas y Productos de Higiene Doméstica.
Riesgos al emplear toallitas húmedas en heridas
Las consecuencias de emplear estos productos en situaciones clínicas pueden ser graves. El Invima detalló que las toallitas húmedas pueden provocar irritaciones, infecciones o reacciones adversas en la piel, especialmente en niños y personas con condiciones dermatológicas. El uso inadecuado en heridas puede facilitar la entrada de microorganismos, dada la ausencia de esterilidad en su fabricación.
En el periodo comprendido entre enero de 2018 y febrero de 2026, autoridades del Reino Unido investigaron un brote de infecciones por la bacteria Burkholderia stabilis (resistente a los antibióticos), relacionada con el uso inapropiado de toallitas húmedas no estériles.
El brote sumó 59 casos, algunos con desenlaces fatales. Los individuos más afectados fueron pacientes inmunocomprometidos y quienes reciben tratamiento intravenoso en casa, como aquellos con fibrosis quística.
De acuerdo con la normativa Andina, en particular la Decisión 833 de 2018, los pañitos y toallitas húmedas están definidos como sustancias para el cuidado externo, cuyo propósito es limpiar, perfumar o mejorar el aspecto de la piel. La regulación excluye expresamente cualquier uso clínico o preventivo.
Consideraciones para un uso seguro
El Invima enfatizó que los pañitos y toallitas húmedas deben emplearse solamente en las áreas y circunstancias señaladas por el fabricante. Por ejemplo, los productos diseñados para la limpieza del área del pañal no están indicados para el contorno de los ojos ni otras partes sensibles.
Antes de abrir un envase, es fundamental revisar que la etiqueta especifique la población a la que va dirigido el producto, sobre todo en casos de bebés o personas con condiciones dermatológicas particulares. Además, la entidad recordó que estos artículos no deben mezclarse con otras sustancias ni reutilizarse, ya que son de un solo uso y su reutilización aumenta el riesgo de contaminación.
El almacenamiento adecuado también es vital para conservar las propiedades de los pañitos húmedos. El Invima recomienda mantener los envases cerrados, alejados de la luz solar directa y de temperaturas extremas, y nunca transferirlos a otros recipientes. Una vez abierto el envase, se debe procurar cerrarlo bien tras cada uso para evitar la pérdida de humedad.
Este tipo de producto no reemplaza la higiene convencional. La entidad insiste en que “no sustituyen el lavado de manos”, que continúa siendo la medida más eficaz para prevenir infecciones, sobre todo antes de manipular lesiones o dispositivos médicos.
Precauciones adicionales y reporte de incidentes
El uso responsable de los pañitos y toallitas húmedas implica evitar que los niños se los lleven a la boca y asegurarse de desecharlos tras un solo uso. Estas precauciones son esenciales para disminuir riesgos de irritación o reacciones alérgicas.
Si una persona experimenta efectos adversos, como irritación o signos de infección tras el uso de estos productos, el Invima dispone de un canal oficial para reportar incidentes. Los usuarios pueden ingresar a la web institucional, seleccionar la opción “denuncia” y completar los datos solicitados para que la entidad reciba y analice cada caso.