El presidente Gustavo Petro respondió con dureza a los señalamientos del exgobernador de Antioquia y candidato presidencial Sergio Fajardo en medio del creciente clima de tensión previo a las elecciones presidenciales.
A través de su cuenta en la red social X, el mandatario rechazó cualquier vínculo con sectores ilegales y acusó a Fajardo de calumnia: “Hermano, yo no ayudo a amigos y defensores de paramilitares narcotraficantes. No me calumnie”, escribió, en un mensaje.
El pronunciamiento se dio luego de que Fajardo, en una entrevista radial, cuestionara el rol actual del jefe de Estado, asegurando que dejó de actuar como gobernante para convertirse en “un candidato permanente”.
Las declaraciones del exalcalde de Medellín se inscriben en una serie de críticas que ha venido formulando contra el Gobierno nacional, especialmente en el marco de la contienda electoral que se definirá en la primera vuelta del próximo 31 de mayo.
En ese contexto, Fajardo fue más allá y planteó una hipótesis que ha generado controversia en distintos sectores políticos: según dijo, Petro estaría favoreciendo indirectamente a dos candidatos —Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella— como parte de una estrategia para mantener la polarización.
A su juicio, ambos representan extremos ideológicos que permitirían tensionar el debate público y movilizar votantes a partir del rechazo o la confrontación.
“Lo que quieren es polarización”, afirmó Fajardo, quien además citó al exsenador Juan Carlos Vélez Uribe para reforzar su argumento sobre el uso del enojo como herramienta electoral.
En esa línea, advirtió sobre posibles escenarios de inestabilidad institucional en caso de que los sectores cercanos al presidente no resulten favorecidos en las urnas, una afirmación que ha sido cuestionada por voceros del oficialismo.
El cruce entre Petro y Fajardo ocurre en un momento particularmente sensible del calendario político. Colombia se encuentra a pocas semanas de la primera vuelta presidencial, en un ambiente marcado por la polarización, los cuestionamientos cruzados y la desconfianza entre campañas.
A esto se suma el debate sobre el papel del Gobierno durante el proceso electoral, especialmente frente a las garantías de transparencia e imparcialidad.
En ese sentido, el presidente Petro ha insistido en que su administración garantizará un proceso limpio.
Según explicó, se contempla la presencia de observadores internacionales para supervisar los comicios. Entre ellos, mencionó delegaciones provenientes de Estados Unidos, en el marco de la administración del presidente Donald Trump.
“Ya hay centenares en Colombia y serán invitados miles para garantizar que no exista fraude ni en las mesas ni en el software”, aseguró el mandatario.
Petro también hizo referencia a episodios del pasado relacionados con la violencia y el control ilegal de elecciones, subrayando que su gobierno busca evitar cualquier repetición de esas prácticas. “El pueblo votará en completa libertad”, afirmó, al tiempo que marcó distancia frente a lo que describió como épocas en las que actores armados influían en los resultados electorales.
Los debates de Cepeda
Mientras tanto, la controversia política se ha extendido al escenario de los debates presidenciales. Las condiciones planteadas por Iván Cepeda para participar en estos espacios han generado fuertes reacciones.
El episodio comenzó después de meses de ausencia de Cepeda en debates públicos, lo que aumentó la expectativa sobre su disposición para confrontar en vivo a sus contendores.
En su desafío, emitido públicamente, el candidato afirmó: “Reto a la extrema derecha, a sus dos candidaturas, a la senadora Paloma Valencia y al abogado Abelardo de la Espriella, a que debatamos sobre propuestas de fondo, visiones de país y modelos de desarrollo y de equidad social”.
Pese a la invitación, el requisito de dejar fuera a representantes del centro generó rechazo inmediato.
Claudia López, una de las candidatas excluidas, calificó el formato propuesto de debate como un acto de “Cobardía” y “Censura”.
Valencia, en sintonía, invitó a Fajardo, López y De la Espriella a participar en el Congreso: “Invito a Fajardo, a Claudia y a Abelardo de la Espriella a venir al Congreso a debatir sin mordazas. A los medios de comunicación les pido que inicien el ciclo de debates”, declaró.
Mientras tanto, Cepeda defendió su planteamiento inicial argumentando su negativa a participar en lo que definió como manipulación mediática y política del espectáculo.
Aseguro que a partir de este momento solo acudirá a espacios donde considere garantizadas condiciones equitativas y donde los moderadores sean idóneos para asegurar el rigor del intercambio.