La empresaria colombiana Marcela Escobar, reconocida por su trabajo y activa presencia en redes sociales, decidió alzar su voz y hacer público su malestar ante los reiterados mensajes y propuestas de carácter sexual que recibe en su perfil personal.
A través de un video que compartió en su cuenta de Instagram, Escobar expresó su indignación y dejó claro que no está dispuesta a tolerar la sexualización ni el irrespeto hacia su persona por el contenido que publica, y en especial cuando se muestra ejercitándose en el gimnasio.
“Quiero tomarme un momento para decir algo con mucho respeto, pero también con total claridad. Por favor, no me hagan ese tipo de propuestas”, inició la administradora de un centro de medicina estética avanzada en su mensaje, visiblemente afectada por la frecuencia y el tono de los mensajes que recibe.
Por tal motivo, la empresaria afirmó que ha construido su vida profesional “con trabajo, disciplina y principios”, y que no necesita ni le interesa vender su cuerpo para conseguir nada.
Seguridad no es lo mismo que consentimiento, la aclaración que hizo Marcela Escobar
Escobar reconoció que su imagen puede proyectar seguridad y sensualidad, pero enfatizó que ninguna de esas características autoriza a nadie a cruzar los límites del respeto.
“El hecho de que me vean operada, que entreno, que cuido mi físico o que me perciban como una mujer sexy, no les da derecho a faltarme al respeto ni a sexualizarme. Una cosa es la seguridad en mí misma y otra muy diferente es permitir que crucen límites”, aseveró la mujer de negocios antioqueña.
La administradora en salud hizo hincapié en que la confianza personal y la autoestima no deben interpretarse como una invitación para recibir propuestas indecorosas, ni mucho menos como una justificación para la cosificación de las mujeres en redes sociales.
“Yo me respeto, me valoro y me doy mi lugar”: empresaria víctima de acoso en redes
Con voz firme, Escobar insistió en que espera ser tratada conforme a los valores con los que se identifica y que espera que los demás también los respeten.
“Yo me respeto, me valoro y me doy mi lugar, y así mismo espero ser tratada. Detrás de lo que ven hay una mujer con valores, con propósito, con fe y que no está disponible para cualquier tipo de propuesta”, sentenció la empresaria.
Escobar aprovechó su pronunciamiento para dejar claro que no juzga a quienes eligen otros caminos, y que por ejemplo, usan en parte sus cuerpos para la generación de ingresos (como en OnlyFans o web camers)
“Respeto profundamente a las personas que deciden hacerlo. No juzgo a nadie. Cada quien es libre de hacer con su cuerpo lo que quiera y de trabajar en lo que desee. Pero ese no es mi camino”, sostuvo la antioqueña.
El impacto de la sexualización en redes sociales
El caso de Marcela Escobar reabre el debate sobre los límites entre la vida pública y privada de las mujeres que comparten contenidos relacionados con el bienestar, el deporte o la estética en plataformas digitales, y episodios como este son cada vez más frecuentes de lo que se cree, tal y como señalaron otras tres creadoras de contenido en abril de 2026 (Manuela Martínez, ‘runner’ y creadora de contenido sobre fitness, nutrición y estilo de vida; Victoria Martínez, fisioterapeuta; y Fatme Deirani, periodista y ‘pole dancer’).
Muchas veces, las publicaciones que muestran rutinas de ejercicio o avances físicos terminan siendo interpretadas por algunos usuarios como una invitación a emitir comentarios o enviar mensajes con connotaciones sexuales.
La empresaria señala que, aunque entiende que las redes sociales son espacios abiertos, la empatía, el respeto y el reconocimiento de la dignidad personal deben prevalecer.
“Así que con todo respeto, no se equivoquen conmigo”, concluyó Escobar, que le pidió a sus seguidores y al público en general que reflexionen acerca del impacto que estos mensajes pueden tener en la vida y el bienestar emocional de las mujeres.