El testimonio de Mane Díaz, padre del futbolista Luis Díaz, volvió a generar impacto tras revelar detalles inéditos sobre el secuestro que sufrió en octubre de 2023. “Confié en él como en un hijo y me vendió”, afirmó al referirse a la persona que, según su relato, habría facilitado su entrega a los captores, citado por Revista Semana.
El relato expone cómo una persona de su círculo cercano habría sido clave en el secuestro, generando una de las traiciones más dolorosas de su vida. Díaz aseguró que nunca sospechó de quien terminó involucrado, pues hacía parte de su entorno cotidiano y laboral. Según explicó, esa cercanía fue determinante para que bajara la guardia y aceptara un encuentro que terminó en el hecho violento.
El caso vuelve a poner sobre la mesa la vulnerabilidad en situaciones de confianza y cómo estas pueden ser aprovechadas en contextos criminales. Durante la entrevista, Mane Díaz recordó que semanas antes ya existían advertencias sobre un posible secuestro. “Ya se escuchaban rumores: ‘Profe, cuídese’, ‘lo van a secuestrar’”, relató, citado por Revista Semana, pero admitió que no dimensionó el riesgo.
El día del secuestro, todo ocurrió bajo la apariencia de una reunión normal. Díaz contó que fue citado con el argumento de un encuentro pendiente. “Ya la gente lo está esperando”, le dijeron, lo que lo llevó a trasladarse sin sospechas. Sin embargo, al llegar al lugar, fue interceptado por hombres armados. “Nosotros jurábamos que era un atraco”, recordó, citado por Revista Semana, hasta que comprendió que se trataba de un secuestro.
En su relato, explicó que fue obligado a subir a su propio vehículo y trasladado hacia una zona rural. “Me dieron la ruta… y me metieron al fondo de la selva”, afirmó, describiendo el momento en que entendió la gravedad de la situación. Uno de los hechos que más lo marcó fue la actitud de la persona que lo acompañaba ese día, quien desapareció sin explicación. “Salió… se fue normal”, contó, lo que reforzó la sospecha de traición.
Durante los días de cautiverio, Mane Díaz enfrentó una experiencia que describió como extrema. Aunque aseguró que no sufrió agresiones físicas, el impacto emocional fue profundo. “Eso es un infierno… uno no sabe si regresa o no regresa”, expresó, citado por Revista Semana. La incertidumbre constante y el aislamiento fueron los factores que más afectaron su estado emocional.
El secuestro de Mane Díaz generó una fuerte reacción nacional e internacional, especialmente por la notoriedad de su hijo, el futbolista Luis Díaz. En medio de esa presión mediática, el caso se convirtió en un tema de interés público, lo que, según el propio afectado, pudo haber influido en su liberación días después.
Uno de los momentos más sensibles del testimonio se produjo al recordar su liberación. Díaz se mostró visiblemente afectado al describir el reencuentro con su familia. “Así como yo ahorita… ellos también llorando”, dijo con la voz entrecortada, citado por Revista Semana. Para él, ese instante representó tanto alivio como la carga emocional de lo vivido durante el secuestro.
Tras recuperar la libertad, conoció detalles adicionales sobre el plan que habría permitido su retención. Según relató, las autoridades encontraron evidencia en el teléfono de la persona implicada. “Le cogieron el teléfono… tenía todas las conversaciones, videos, cómo se iba a pagar”, aseguró, citado por Revista Semana. Este hallazgo reforzó la hipótesis de que el secuestro fue planeado con información privilegiada.
A pesar de la gravedad de los hechos, Mane Díaz sorprendió al afirmar que no guarda rencor hacia quien lo habría traicionado. Indicó que incluso aceptó sus disculpas, aunque dejó un mensaje claro sobre las consecuencias de sus actos. “Yo te disculpo, pero piensa bien en tu familia y en lo que vas a hacer”, relató, citado por Revista Semana.
El caso del secuestro de Mane Díaz sigue siendo un referente sobre los riesgos asociados a la confianza en entornos cercanos. Más allá del hecho puntual, su testimonio deja una reflexión sobre la necesidad de estar alerta incluso frente a personas conocidas.
Al cierre de su relato, el padre del futbolista reiteró la lección que le dejó esta experiencia. “La confianza no se le puede brindar toda a nadie”, afirmó. Además, recordó una advertencia que, según él, pudo haber cambiado el desenlace: “Cuando alguien te dice ‘pila’, hay que pararle bola”, citado por Revista Semana.