Decenas de estudiantes de la Universidad Minuto de Dios protestaron el martes 21 de abril en la calle 80, de Bogotá, tras el asesinato de Freddy Santiago Gómez, un joven universitario de 19 años que murió asesinado durante un robo en una estación de Transmilenio.
La noticia de su fallecimiento generó una reacción inmediata entre estudiantes y vecinos del sector, quienes organizaron una serie de protestas pacíficas.
Los estudiantes de la Universidad Minuto de Dios organizaron una velatón y bloquearon intermitentemente la vía, portando pancartas con mensajes como “Alcalde, nos están matando” y “Sentirse seguro debería ser un derecho, no un privilegio”.
La comunidad universitaria responsabilizó a las autoridades por la falta de acciones concretas. “Este crimen no puede quedar impune. Estamos perdiendo a nuestra juventud”, comentó uno de los manifestantes durante la jornada.
Las protestas, que se desarrollaron de forma pacífica, incluyeron el cierre de la troncal de TransMilenio y la calzada mixta en la calle 80. Este bloqueo, aunque fue intermitente, generó congestión vehicular y paralizó durante horas el tránsito de buses articulados.
Reclamos por inseguridad en el sector universitario
Los estudiantes denunciaron que los robos en el corredor entre la universidad y las estaciones de transporte son frecuentes y cada vez más violentos. Relataron cómo los delincuentes suelen seguir a las víctimas para intimidarlas con armas blancas o de fuego, generando temor en la comunidad universitaria.
La manifestación culminó con una nueva velatón en el campus, donde la comunidad educativa recordó a Fredy Guzmán y reiteró el pedido de resultados concretos en la investigación.
La exigencia de mayor seguridad en el entorno universitario quedó marcada como el principal reclamo de la jornada.
Detalles del crimen
La difusión de las imágenes captadas por una cámara de seguridad puso en primer plano el drama que vivió Fredy Santiago Guzmán Cárdenas la noche del miércoles 15 de abril en los alrededores de la sede principal de la Corporación Universitaria Minuto de Dios (Uniminuto), en Engativá.
El estudiante de ingeniería de sistemas salía de su jornada nocturna cuando fue víctima de un intento de robo de su celular, hecho que derivó en su muerte.
El alcalde Mayor Carlos Fernando Galán calificó la investigación como una “prioridad” para las autoridades locales. La Policía Metropolitana de Bogotá (Mebog) confirmó que Guzmán se dirigía a su hogar tras finalizar sus actividades académicas cuando fue atacado.
El caso generó una reacción inmediata en la comunidad universitaria y entre los habitantes de la zona, quienes expresaron su preocupación por la inseguridad creciente.
Cuatro días después del crimen, las declaraciones de directivos y estudiantes a Noticias Caracol reflejaron el temor e indignación que imperan en los alrededores del centro universitario. La circulación del video con los últimos movimientos del universitario, antes de subir al puente peatonal rumbo a la estación Minuto de Dios de Transmilenio, reforzó el clima de alarma.
El rector de Uniminuto, Jefferson Arias, reconoció públicamente que los robos de celulares se han convertido en una situación habitual que afecta directamente a la comunidad académica.
Según Arias: “Efectivamente, hay un tema de inseguridad relacionado, por ejemplo, con robo de celulares. Es un tema muy, muy recurrente. Hemos tratado de hacer una pedagogía y venimos trabajando una pedagogía muy fuerte en función del cuidado, cuidado de la persona, cuidado del colectivo de todos”.