Un ataque con arma blanca durante la grabación de la serie Sin senos sí hay paraíso en Bogotá, el 18 de abril de 2026, resultó en la muerte de dos miembros de la producción y del agresor, quien fue reducido en el lugar.
Durante la tarde de esa fecha, Henry Benavides y Nicolás Perdomo Corrales, ambos integrantes del equipo audiovisual, fueron asesinados a las afueras del instituto Roosevelt, en el barrio Los Laches, centro de Bogotá.
El agresor, identificado como Josué Cubillos García, fue reducido por un escolta y otras personas, y posteriormente falleció durante el procedimiento de inmovilización. Las investigaciones incluyen el testimonio de quienes presenciaron el hecho y la revisión de material audiovisual.
La grabación y el ambiente previo al ataque
El equipo de la serie mantenía un ambiente de confianza y colaboración, detalló Luis Alexánder Montoya, productor del proyecto, en declaraciones recogidas por El Tiempo.
Montoya explicó que los asistentes y técnicos tenían contacto frecuente desde hacía cuatro meses y que muchos se conocían de rodajes anteriores.
Según el productor, no existían reportes de amenazas ni comportamientos sospechosos dentro o cerca del grupo. Montoya señaló que nunca había visto al agresor y que Josué Cubillos García no formaba parte del equipo de producción.
Por precaución, la seguridad había sido reforzada mediante la contratación de un escolta privado, encargado de vigilar el perímetro durante la grabación, en constante comunicación con el equipo.
La situación cambió de forma abrupta a las 2:00 p. m. cuando Montoya recibió una alerta a través de la radio: “Hey, los están apuñalando”.
“Nos encontrábamos haciendo una grabación en la universidad Externado de Colombia, siendo las 14 horas nosotros tenemos un radio de comunicación, cuando fue que escuchamos ‘hey los están apuñalando’. Yo dije: ‘Por favor, confirmen’, yo quedo tieso. Luego vuelvo a preguntar qué había pasado”, explicó Montoya en díalogos con El Tiempo.
Al llegar al exterior del instituto, encontró a uno de los atacados en el suelo, acompañado por dos policías, quienes informaron la gravedad del suceso y solicitaron al productor y a otros testigos que se retiraran del lugar.
“Bajamos, salimos a correr pidiendo un paramédico. Cuando yo llego, encuentro a una persona tirada en el suelo, con dos policías uniformados.Yo me acerqué pensando que era alguno de mis muchachos y los policías me retiraron. Me dijeron que él fue el que agredió y mató a los demás. Cuando pregunté quiénes eran, me dicen que él fue quien mató a mis muchachos. Yo pregunté dónde estaban los chicos y me dijeron que ya se los habían llevado. También pregunté que verificaran y me explicaran qué estaba pasando. Que dónde estaba la evidencia y el celador me dice que había un cuchillo que no lo habían alzado",
El escolta, que posteriormente declaró ante las autoridades, relató a El Tiempo que, tras escuchar los gritos de auxilio, persiguió al agresor y, con la ayuda de otras personas, logró reducirlo y amarrarlo de manos y pies. También indicó que el arma blanca utilizada en el ataque quedó en el suelo tras el forcejeo. Las víctimas fueron trasladadas mientras los investigadores recolectaban pruebas materiales y testimonios directos en el sitio del suceso.
Investigación y antecedentes del agresor
La Policía y la Fiscalía revisan imágenes captadas por cámaras de seguridad y otros elementos probatorios para esclarecer la secuencia exacta de los hechos.
Tal como documentó el medio mencionado, dos miembros de la producción, Jorge Alexánder Correa, de 19 años, y Nelson Alfonso Sanabria, de 29, están siendo procesados por la muerte del agresor y son representados legalmente por el abogado Fabio Humar. La defensa tiene previsto alegar legítima defensa, mientras que sigue la legalización de videos como elementos clave en la investigación.
Un testimonio recogido por El Tiempo reveló que Josué Cubillos García había ingresado cinco veces a clínicas por episodios psicóticos asociados al consumo de marihuana, perfil psiquiátrico que ha sido considerado relevante para entender lo sucedido.