La Armada de Colombia interceptó en el Pacífico sur una embarcación tipo go fast que transportaba 3.2 toneladas de marihuana, avaluadas en 3.4 millones de dólares.
Con base en la información difundida por la institución militar, el procedimiento se llevó a cabo en el desarrollo de operaciones de control y seguridad integral marítima, con la colaboración del Grupo de Guardacostas del Pacífico y una unidad de superficie de la Fuerza de Tarea Conjunta e Interagencial del Comando Sur de los Estados Unidos (Jiafts).
El operativo fue posible gracias a labores de inteligencia naval que permitieron la localización y posterior interdicción de la lancha, equipada con tres motores fuera de borda.
Durante la inspección, el personal de la Armada halló a bordo a tres ciudadanos colombianos junto con 109 costales de color azul y amarillo, que contenían la sustancia estupefaciente.
Tras el traslado de la embarcación y sus tripulantes hasta la Estación de Guardacostas de Tumaco, en el departamento de Nariño, miembros del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) realizaron la Prueba de Identificación Preliminar Homologada, que confirmó la presencia de 3.259 kilogramos de marihuana. En el procedimiento también fueron decomisados 600 galones de combustible extranjero.
Impacto en el narcotráfico internacional
De acuerdo con la autoridad militar, la incautación evitó que más de 540.000 dosis de estupefacientes llegaran a mercados ilegales internacionales. Los tres detenidos fueron puestos a disposición de las autoridades competentes, que iniciaron el proceso de judicialización correspondiente. La institución destacó que este resultado representa un golpe a las economías ilícitas de organizaciones criminales que operan en el Pacífico colombiano.
En su comunicado, la Armada reiteró el compromiso institucional en la lucha contra el crimen transnacional relacionado con el narcotráfico y exhortó a la ciudadanía a denunciar actividades sospechosas a la línea 146, habilitada durante todo el día. “Con esta operación, se afecta de manera significativa la estructura financiera de los grupos ilegales”, subrayó la institución castrense.
Operación paralela en el oriente del país
En simultáneo, la Fuerza Naval de la Orinoquía informó sobre una acción de control y vigilancia fluvial en Guainía, donde se destruyó de forma controlada un artefacto explosivo improvisado.
La intervención se realizó en el sector de Amanavén, zona rural de Inírida, tras la detección de la amenaza por parte de unidades del Batallón Fluvial de Infantería de Marina No. 50 y el equipo de explosivos y desminado (Exde) de la Armada Nacional, con apoyo de un binomio canino antiexplosivos.
El artefacto, acondicionado en un cilindro y conectado a un sistema de cableado, fue neutralizado mediante detonación controlada, evitando cualquier afectación a las tropas y a la población civil que transita por esta zona.
Según informes de inteligencia, la instalación fue atribuida al Frente José Daniel Pérez Carrero del ELN, como retaliación a la ofensiva que adelantan las autoridades en contra de la extracción ilegal de yacimientos mineros, actividad que pone en riesgo la salud pública y afecta de manera grave al medio ambiente.
Compromiso institucional y llamado a la ciudadanía
La Armada de Colombia reafirmó su rol en la protección de las comunidades y la defensa del territorio nacional. En distintas regiones, la institución impulsa estrategias para contrarrestar actividades ilícitas, desde el tráfico de drogas hasta la neutralización de amenazas explosivas.
Las autoridades reiteraron la importancia de la colaboración ciudadana, invitando a reportar cualquier situación que pueda poner en peligro la seguridad regional o el medio ambiente.
“La participación activa de la comunidad resulta fundamental para el éxito de las operaciones de seguridad y control”, enfatizó la Armada en su mensaje oficial, difundido tras los acontecimientos en Nariño y Guainía.