Los realities ocupan un lugar destacado en las pantallas, tanto en la televisión, con emisiones nocturnas de La casa de los famosos Colombia, Desafío, La Voz o A otro nivel, como en plataformas digitales. En YouTube, formatos como Planeta de Alofoke o La mansión VIP también suman audiencia, con la participación de figuras como La Jesuu, La Blanquita y Aida Victoria Merlano.
Recientemente, a través de redes sociales se viralizó un video entre las dos protagonistas de este momento: Aida Victoria y La Blanquita, que fuera de la competencia habían mostrado una cercanía teniendo en cuenta el dile que presentó la segunda con el padre de su hijo, de quien se separó hace varios meses.
De acuerdo con Merlano, su compañera dentro del reality ha querido “robar cámara” con su comportamiento, razón por la que le hizo un llamado de atención como suele hacerlo la barranquillera en redes con quienes la atacan sin sentido.
En la conversación, ambas participantes abordaron el desequilibrio en los roles y el reparto del protagonismo, tema que genera debates tanto dentro como fuera del set y adquiere relevancia renovada para la dinámica actual de los realities.
Durante el diálogo, Merlano, de origen barranquillero y debutante en este tipo de programas, expresó su incomodidad por el comportamiento de su colega en varias actividades recientes, como las sesiones conocidas como “puchainudas” y los retos liderados por otros concursantes.
“En varias situaciones yo he sentido que tú quieres agarrar protagonismo de situaciones que no son tuyas o que estás queriendo robar cámara de situaciones que no son tuyas. Si a la otra gente no le importa, está superbién, pero de pronto a mí sí me incomoda”, sostuvo Merlano ante las cámaras del canal de YouTube donde se transmite el reality.
La discusión se desarrolla en una convivencia forzada, donde las sesiones temáticas y los desafíos colectivos se transforman en espacios donde cada gesto es captado y analizado por una audiencia masiva.
Según Merlano, la exposición constante obliga a los participantes a ajustar sus límites: “Es una situación que por lo menos ya cuando sentí que interfería en algo que era mío, a mí sí me afectó y te lo quería decir”.
La Blanquita admitió la tensión entre ambas, pero negó la intención de acaparar el protagonismo: “No lo he hecho con la intención de robar protagonismo ni nada de eso... De hecho, incluso he sentido que te puede incomodar el hecho de que Agustín, Adame y Aldo también pues jodemos nosotros con él”, aseguró la concursante, planteando la diferencia entre intención y percepción.
Así respondió La Blanquita
La respuesta de La Blanquita incluyó un reconocimiento tácito de reglas no escritas para la gestión del carisma y la atención mediática. “Que si yo me hubiera querido robar el protagonismo, simplemente hubiera seguido con mis papeles. Pero ¿qué he hecho? Me he hecho a un lado, he hecho mis cosas con él y con Eli”, explicó, marcando que el protagonismo se negocia entre los mismos concursantes y frente al público.
Ambas coincidieron en que el objetivo era evitar escaladas de conflicto y expresar sus molestias antes de que trasciendan o afecten la convivencia del grupo. “Te lo quería comunicar ahora porque no quería, de pronto, que se acumulen las cosas y luego terminar generando un conflicto que es innecesario”, remarcó Merlano.
La conversación permitió señalar cómo otras participantes también han buscado visibilidad, lo que para La Blanquita evidencia que no se trata de un comportamiento exclusivo: “No, y siento que no he sido la única realmente, porque, o sea, el día de la mesa no solamente me subí yo, se subió Anahí, se subió Valentina, o sea”, dijo la participante, describiendo una práctica habitual en la dinámica del reality.
Tras el intercambio, reafirmaron la voluntad de mantener la armonía y prevenir malentendidos entre las concursantes más visibles del programa: “No lo hago con mala intención, porque si quisiera robar pantalla...”, intentó explicar La Blanquita antes de la intervención conciliadora de Merlano: “Ya. Entonces, dije como que te lo voy a decir con cariño, a lo bien, de pronto algo que a mí me parece incómodo y ya”.