El candidato a la Presidencia de la República, Abelardo de La Espriella, emitió un pronunciamiento oficial dirigido a la opinión pública y a los líderes de los medios de comunicación más influyentes del país.
El documento, titulado “Carta Pública”, fue enviado específicamente a los directores y periodistas de las casas informativas más importantes del país. En esta misiva, el aspirante por el movimiento “Firme por la Patria” sostiene que existe una maniobra por parte de su contendiente, el senador Iván Cepeda, para manipular las condiciones del debate electoral.
El candidato De La Espriella fundamenta su reclamo en la trayectoria de los últimos meses, señalando que ha buscado un encuentro directo con Cepeda desde noviembre de 2025. Según el texto, durante este periodo el senador habría guardado silencio o se habría negado públicamente a participar en un cara a cara.
No obstante, ante lo que De La Espriella describe como una creciente presión ciudadana y el uso de acciones legales como las tutelas para proteger el derecho a la información, el senador Cepeda habría manifestado una disposición reciente a debatir, pero bajo una serie de condiciones específicas que el remitente rechaza.
La crítica central del documento radica en las exigencias que, según De La Espriella, el candidato del “continuismo petrista” busca establecer. El aspirante afirma que Cepeda pretende nombrar sus propios compromisarios, pactar temarios cerrados y filtrar a los moderadores del encuentro.
Para De La Espriella, estas acciones no constituyen un ejercicio democrático, sino que representan un intento de usurpar las funciones de la prensa libre. En sus palabras exactas, el candidato opositor asegura que “Cepeda no quiere un debate: quiere un espectáculo controlado, con preguntas aprobadas, temas preestablecidos y un guion escrito a su medida”.
De acuerdo con el informe presentado en la carta, el objetivo de estas restricciones sería evitar que el senador Cepeda responda por temas críticos de la agenda nacional. Entre los puntos mencionados que estarían fuera del “guion” pretendido figuran los resultados de la denominada “Paz Total”, la cual el candidato califica de desastre, los casos de corrupción que afectan al país y los presuntos nexos con el narcoterrorismo.
Asimismo, señala que el candidato petrista busca eludir el debate sobre las consecuencias del modelo económico y de Estado que el actual régimen pretende consolidar en Colombia.
Frente a esta situación, De La Espriella apela al artículo 20 de la Constitución Política de Colombia, que consagra la libertad de expresión y de prensa. El candidato manifiesta que, a diferencia de su oponente, él se somete sin condiciones a las reglas que el periodismo independiente determine.
En el texto, asegura que no impondrá vetos a las preguntas ni exigirá ventajas de ningún tipo, aceptando que sean los medios de comunicación quienes designen libremente a los moderadores y fijen el formato del encuentro.
El pronunciamiento también incluye una defensa del papel de los medios de comunicación imparciales como “custodios del derecho a la información”. De La Espriella sostiene que la prensa no debe ser un espectador, sino el organismo encargado de organizar el escenario de confrontación de ideas para que el pueblo colombiano elija de manera informada.
En el documento, el aspirante presidencial reconoce haber sido objeto de críticas por parte de los medios, pero afirma que seguirá tolerándolas en respeto a su independencia.
Finalmente, la carta hace un llamado directo a los periodistas para que no permitan que el candidato Cepeda los desplace de su labor profesional. De La Espriella solicita formalmente que los medios tomen las riendas de la organización de los debates, fijando reglas, escenarios y formatos basados en su experticia y en el derecho ciudadano a la verdad.
El candidato concluye su mensaje reiterando su disposición inmediata para debatir “donde y cuando” los medios lo determinen, argumentando que su mayor temor no es el debate en sí, sino que Colombia deba elegir a ciegas en el próximo proceso electoral.