En medio de una crisis prolongada en el sistema de salud colombiano, el ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, confirmó que Famisanar solicitó oficialmente fusionarse con Nueva EPS, una decisión que, de concretarse, podría afectar de manera inmediata a más de 14 millones de usuarios y redefinir la estructura del aseguramiento en el país.
“A nosotros siempre Famisanar nos ha pedido el favor, como somos socios (...) nos está pidiendo algo que nos parece muy lógico y lo hemos venido trabajando en qué hacer”, dijo el ministro.
Esta propuesta, elevada al Ministerio de Hacienda, surgió en un contexto en el que ninguna Entidad Promotora de Salud (EPS) se encuentra actualmente en proceso de liquidación, pero todas enfrentan graves dificultades financieras y operativas, según informó el ministro Jaramillo en rueda de prensa del lunes 20 de abril.
“Han venido solicitándonos una fusión, que la hemos presentado ante el Ministerio de Hacienda”, agregó el jefe de la cartera de Salud.
Pese a las versiones sobre una transferencia masiva de afiliados desde EPS en crisis hacia Nueva EPS, Jaramillo fue claro en decir que: “No (vamos a liquidar EPS para llevar más afiliados a Nueva EPS). Como les dije con anterioridad, en este momento no hay ningún proceso de liquidación”, declaró el jefe de la cartera de Salud.
Sin embargo, el ministro resaltó que “todas, pero absolutamente todas las EPS están para liquidar. No de hoy, lo hemos venido diciendo hace tres años”.
El funcionario enfatizó que el Gobierno ha evitado medidas extremas para proteger la red hospitalaria: “Durante todo este tiempo hemos impedido la liquidación de hospitales”.
En el mismo encuentro, el ministro delineó el mecanismo de definición sobre el futuro de la salud en Colombia: actualmente el Senado de la República estudia la apelación a la reforma del sistema, y la decisión final depende de los seis presidentes de las comisiones pertinentes, que elaborarán un informe técnico y jurídico.
Si el informe recomienda revivir la reforma y la plenaria lo aprueba, el trámite continuará en una comisión constitucional distinta a la Séptima, según detalló Jaramillo.
En términos cuantitativos, una posible fusión entre Nueva EPS (con cerca de 11,5 millones de afiliados) y Famisanar (con unos 2,9 millones) supondría gestionar una base acumulada de más de 14 millones de usuarios. Esta magnitud se produce en un contexto donde ambas entidades presentan dificultades estructurales graves.
Desde el inicio de la intervención estatal, Nueva EPS ha incrementado el número de afiliados, pero este crecimiento no ha traído consigo mejoras en el acceso ni en la calidad de los servicios.
Los reclamos de usuarios aumentan a un ritmo anual de 14,25%, superando el promedio del país, y persisten deficiencias en la entrega de medicamentos, en la prestación de servicios especializados y en la atención hospitalaria, según cifras presentadas por el ministro.
El problema financiero de Nueva EPS también es crítico. El represamiento de cuentas médicas, que era de 5,7 billones de pesos al inicio de la intervención, alcanzó $14,9 billones a finales de 2025.
Las cuentas por pagar superan los $26 billones, lo que genera incertidumbre sobre el manejo efectivo de los recursos públicos y pone en entredicho la viabilidad operativa del sistema.
En cuanto a Famisanar —propiedad de Cafam y Colsubsidio, ambos también socios de Nueva EPS—, el deterioro en la atención al usuario se ha agravado tras la intervención de septiembre de 2024.
Según los datos verificados por el interventor, la EPS acumuló 78.830 quejas entre enero y septiembre de 2023, cifra que aumentó a 84.081 en el mismo lapso de 2024. Solo entre enero y junio de 2025 ya se han presentado 75.393 reclamos, con un promedio mensual superior a 12.500 casos.
La tasa de quejas por cada 10.000 afiliados sigue siendo mayor al promedio del sistema, y pese a que se reportan avances en el seguimiento a tutelas, las dificultades en la atención persisten.
El ministro destacó que la cobertura de Nueva EPS es actualmente la más extensa del país y que el Gobierno posee responsabilidad directa sobre su gestión, compartida con las otras entidades socias. “La diferencia de la Nueva EPS con el resto de las EPS es que la Nueva EPS sí está en todos los rincones del país”, remarcó Jaramillo durante su intervención a Semana.
Al referirse a la petición de integración, el ministro explicó que Famisanar ha pedido una fusión, argumentando afinidades societarias y objetivos comunes. “Nos está pidiendo algo que nos parece muy lógico y lo hemos venido trabajando en qué hacer”, dijo Jaramillo. La solicitud ya ha sido presentada ante el Ministerio de Hacienda, y su evaluación queda condicionada por el desarrollo político del trámite legislativo en curso.
Actualmente, el futuro del sistema de aseguramiento en salud está pendiente de la resolución sobre la reforma, el comportamiento de las EPS intervenidas y la posible consolidación de grandes conglomerados como la integración estudiada entre Nueva EPS y Famisanar.