La industria del entretenimiento en Colombia enfrenta una crisis de seguridad tras el ataque ocurrido el sábado 18 de abril de 2026 en el barrio Los Laches, localidad de Santa Fe (Bogotá), durante la grabación de la serie Sin senos sí hay paraíso.
El violento ataque culminó en el fallecimiento de dos trabajadores, dejó a uno más herido y causó la muerte del agresor, lo que demostró la necesidad de protocolos para proteger a los equipos de producción.
Ante la gravedad del caso se pronunció la actriz Marisol Correa Vega, que relató a Blu Radio cómo la brutalidad del suceso impactó emocionalmente al elenco, mientras trabajaban separados de la base principal situada en el Instituto Roosevelt, donde se presentó el ataque.
La actriz se refirió a las medidas de la Fiscalía General de la Nación contra Jorge Alexander Correa (miembro de logística) y Nelson Alfonso Sanabria (asistente de producción), que defendieron a sus compañeros y causaron la muerte del agresor, pues aunque quedaron en libertad tras la primera audiencia, continúan vinculados al proceso judicial: “Lo que hicieron los compañeros fue precisamente evitar que esto fuera una tragedia mayor... Obviamente es legítima defensa”.
En los registros de seguridad, se observa cómo el atacante, identificado por sus antecedentes relacionados con salud mental y consumo de drogas, según el reporte de la Policía Nacional, atentó inesperadamente contra un miembro de la producción, lo que motivó la intervención del resto de sus compañeros para contener el ataque.
La vulnerabilidad de los ambientes de rodaje quedó expuesta tras lo ocurrido, por lo que Correa lamentó que la “concentración en las labores técnicas” suele hacer que los trabajadores desatiendan su propia seguridad y “quedan expuestos a cualquier peligro externo”, según narró a la emisora.
Asimismo, reiteró con firmeza la carencia de protocolos estandarizados que obliguen a implementar seguridad integral para todos los sectores de un set: “Muchas veces la realidad supera la ficción. O sea, es algo surreal, algo que nadie se espera, pero que tampoco se entiende y que no se puede explicar”.
Finalmente, aclaró que apenas se conoció el ataque, la producción suspendió inmediatamente las grabaciones y dispuso que todo el equipo permaneciera protegido dentro de la locación hasta que la Policía acordonó la zona, desmintiendo versiones difundidas en redes sociales que cuestionaban la reacción de la producción: “Apenas se supo la noticia se dio el fuera del aire, o sea, no seguimos grabando”.
Al cierre de su testimonio, Correa hizo un llamado a la responsabilidad compartida de las productoras y el Estado, por lo que pidió trabajar conjuntamente para agregar dispositivos de protección en los procesos creativos, recordando que el factor humano debe ser el eje en la industria.
En sus palabras: “A la gente hay que cuidarla, porque la gente es la que cuenta historias y la gente debe ser lo más importante de una producción”.
La sensación de falta de protección es compartida por otros actores
Francisca Estévez fue otra de las famosas actrices que se sumó a las voces de rechazo por lo ocurrido durante una de las grabaciones de Sin senos sí hay paraíso 4 y aseguró que este tipo de situaciones se presentan porque las productoras prefieren ahorrar en los gastos de los equipos especializados que se encargan de la seguridad en el set.
“Cada día se vive más negligencia de las productoras hacia el crew. Cuando estás dispuesto a bajar costos como sea es inevitable que empiecen a aparecer las consecuencias. BASTA YA CON PONERNOS EN RIESGO POR AHORRAR”, expresó la actriz con notable molestia por la inseguridad a la que están expuestos todos los trabajadores del gremio audiovisual.
Del mismo modo, la joven agregó: “Esto no es un caso aislado, es la consecuencia de rodar con los esquemas de seguridad que empezaron a “pensar” que eran suficientes (no, un niño de 20 años con un chaleco y un radio no es suficiente)”.