Las autoridades propinaron un duro golpe contra el contrabando, después de que reportaran la incautación de más de 3.000 unidades de medicamentos en el barrio Pescadero de la ciudad Cúcuta.
Según la información compartida por las autoridades en la mañana del domingo 19 de abril, el operativo se concretó cuando un hombre, de 53 años, fue sorprendido con una caja que contenía fármacos valorados en más de 10 millones de pesos.
El arresto se produjo durante labores rutinarias de registro y control. Según la minuta del procedimiento, los uniformados observaron que el sujeto, vestido con una camiseta blanca y bluyín, mostró nerviosismo al advertir la presencia policial.
Justamente la actitud sospechosa del hombre, sumado al intento por esquivar el operativo, motivó a los agentes de la Policía a detenerlo y realizar una requisa y revisión de sus objetos personales.
En el interior de la caja transportada por el detenido, la policía halló 34 referencias distintas de medicamentos. Entre los productos identificados estaban tramadol, ivermectina, vitamina B12, fluconazol, levocetirizina, rosuvastatina, metronidazol y ácido acetilsalicílico, además de otros indicados para tratar colesterol, urticaria y problemas digestivos.
El hombre no pudo presentar ninguna factura ni documentos que acreditaran la procedencia de los fármacos. Tampoco ofreció explicación sobre el destino de la mercancía, lo que llevó a su captura bajo cargos de enajenación ilegal de medicamentos.
La policía indicó que los productos incautados tendrían como destino su comercialización irregular en varios puntos de la ciudad, por lo que abrieron una investigación inmediata para determinar el origen de los medicamentos y posibles conexiones del detenido con redes de distribución ilegal.
Hombre conocido como “El Lapidador” se entregó en Cúcuta: aceptó asesinar a su pareja
Un giro inesperado en la investigación por la muerte de Mayerlin del Valle Bastida Sequera sacudió al barrio Motilones de Cúcuta cuando el presunto responsable del crimen se presentó voluntariamente en la sede de la Fiscalía y admitió su participación.
La agresión ocurrió el jueves 16 de abril cuando vecinos vecinos del sector advirtieron que, tras escuchar una discusión acalorada, salieron a la calle y hallaron a Mayerlin en estado crítico, con una herida profunda en la parte posterior de la cabeza. A su lado, un fragmento de escombro ensangrentado revelaba el método del ataque.
La víctima, una ciudadana venezolana de 36 años, fue trasladada de urgencia a la Unidad Básica de Comuneros, donde se confirmó su fallecimiento poco después del ingreso. El primer reconocimiento del cuerpo lo hicieron sus amigas, quienes, entre sollozos, resaltaron el carácter alegre y la capacidad de la víctima para hacerlas reír.
Las autoridades han iniciado la recolección de pruebas para esclarecer por completo la secuencia de los hechos. Cámaras de seguridad instaladas en el lugar serán fundamentales para reconstruir lo sucedido y confirmar la identidad del agresor. Por ahora, los investigadores manejan la hipótesis de que el atacante sería la pareja sentimental de Mayerlin, información suministrada por residentes del sector.
El responsable se entregó a las autoridades el día siguiente al suceso. Durante su comparecencia ante la Fiscalía, aceptó su responsabilidad en el homicidio. Actualmente, se mantienen los trámites legales para formalizar su captura y definir su situación penal.
El ataque se produjo cerca de las 8:15 p. m. y dejó una escena que los vecinos describieron como impactante. El arma, un trozo de escombro del tamaño de un puño, fue encontrada junto al cuerpo de la víctima, mostrando las huellas del ataque.
La confirmación de la identidad de Mayerlin llegó al día siguiente. El testimonio de sus amigas resultó decisivo para que las autoridades pudieran avanzar en la investigación. La comunidad, consternada, la despidió recordando su alegría y la cercanía con quienes la rodeaban.