Miles de familias se arrepintieron de comprar vivienda debido a Mi Casa Ya y el salario mínimo: los arriendos se pondrían caros

El auge en las transacciones convive con una presión creciente sobre la viabilidad de los proyectos más pequeños y la efectividad de los incentivos públicos tradicionales, alertó Camacol

El sector de construcción de vivienda es uno de los que más jalonan la generación de empleo en Colombia - crédito Colprensa

El mercado de vivienda nueva en Bogotá y Cundinamarca registró un inicio de 2026 con señales contradictorias: las ventas crecieron y el empleo en la construcción se mantuvo sólido, pero los desistimientos de compra aumentaron de modo preocupante. De igual manera,

Camacol advirtió que el mercado puede volverse insostenible si no se aplican reformas estructurales y propuso una serie de medidas para mantener el acceso a la vivienda y responder a los desafíos de informalidad y desarrollo urbano. El balance inicial muestra que entre enero y marzo se comercializaron 16.300 unidades habitacionales, lo que representa un aumento del 7,6% en comparación con el mismo periodo de 2025. La entidad gremial informó que en Bogotá operan 920 proyectos activos, de los cuales el 73% corresponde a vivienda de interés social.

Cuál es la prioridad

Así lo detalló el gerente de Camacol Bogotá y Cundinamarca, Edwin Chiriví, que resaltó que “hoy es prioridad fortalecer la alianza público-privada para mantener el dinamismo del sector”. Por su parte, el sector constructor sostiene aproximadamente 229.000 puestos de trabajo directos, impulsados, entre otros factores, por el programa distrital “Mi Casa en Bogotá”. De acuerdo con el informe del gremio, las ventas de vivienda nueva avanzaron un 25%, los lanzamientos un 33% y el licenciamiento un 26% hasta el mes de febrero.

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Guillermo Herrera, presidente ejecutivo de Camacol, intervino en la Asamblea Ordinaria de Camacol Bogotá & Cundinamarca y mostró preocupación por la informalidad en el sector - crédito @CamacolBogota/X

Desistimientos en la compra de vivienda nueva

El auge en ventas y empleo contrasta con el aumento de los desistimientos de compra. Se reportó que 3.679 compradores abandonaron el proceso de adquisición de vivienda nueva en el primer trimestre de 2026, cifra que representa un incremento del 11,3% frente a 2025. El gremio enfatizó la urgencia de hacer ajustes estructurales para mitigar esta tendencia.

Sobre esto, El segmento de vivienda de interés social (VIS) enfrenta un panorama más preocupante. El presidente ejecutivo de Camacol, Guillermo Herrera, indicó en la asamblea que hubo 32.002 desistimientos en este tipo de vivienda y 9.669 en vivienda de interés prioritario. Argumentó que dos factores explican este fenómeno:

  • Parálisis del programa Mi Casa Ya.
  • Nuevos requisitos que terminaron afectando a familias que ya estaban en proceso de compra.

Las consecuencias incluyen:

  • Encarecimiento del arriendo por falta de oferta.
  • Inflación persistente en el sector inmobiliario.
  • Destrucción de empleo formal.
  • Avance de la informalidad.
  • Disminución de la inversión en construcción residencial.

El desafío de la informalidad urbana

Durante la asamblea, Camacol alertó sobre el avance de la informalidad urbana y el impacto en los hogares vulnerables. El gremio destacó que las familias radicadas en condiciones informales tienen ingresos 50% inferiores respecto a la media y sufren un hacinamiento 2,7 veces superior. La problemática eleva los índices de pobreza monetaria, limita el acceso escolar y agrava los problemas de seguridad ciudadana.

“El problema más importante del sector es la incapacidad de la política de vivienda formal para frenar el crecimiento de los asentamientos precarios”, señaló Herrera, al citar un informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) de 2024. Dicho informe advierte sobre el estancamiento en la reducción de estos asentamientos en la región y la urgencia de medidas efectivas.

El programa Mi Casa Ya ha suspendió nuevas postulaciones y asignaciones para 2025 debido al agotamiento del presupuesto y la falta de cupos, según la circular 012 de Fonvivienda - crédito Colprensa

Retos de las políticas de vivienda en Bogotá

Al respecto, el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, respaldó la necesidad de fortalecer las políticas públicas de vivienda. Sostuvo que “las estrategias para facilitar el acceso de más familias a vivienda propia no pueden ser una política de un gobierno, sino una apuesta permanente”.

Durante la asamblea, Galán resaltó el carácter social del programa “Mi Casa en Bogotá”. Detalló que el 60% de los hogares beneficiarios registra ingresos inferiores a $2.000.000 mensuales y que el 64% de los beneficiarios corresponde a mujeres, muchas cabezas de hogar. El mandatario insistió en que la equidad de género y la inclusión de familias vulnerables deben ser prioridades en la agenda de vivienda.

Desde el gremio, se advirtió que el contexto electoral y los desafíos económicos requieren mantener políticas públicas que garanticen el acceso efectivo a la vivienda. La continuidad de estos programas, sobre todo, para familias de menores ingresos, es condición clave para la sostenibilidad sectorial.

Propuestas del sector para asegurar la sostenibilidad

Como parte de la hoja de ruta hacia el próximo gobierno, Camacol Bogotá y Cundinamarca presentó en la asamblea cinco propuestas clave para la sostenibilidad del mercado de vivienda:

  • Una versión renovada del programa Mi Casa Ya, denominada “Mi Casa Ya 2.0”, que buscaría ampliar la cobertura sin aumentar el costo fiscal.
  • Programas de reactivación que incluyan coberturas de tasa tanto en vivienda de interés social como en otros segmentos.
  • Recuperación de incentivos al ahorro, como las cuentas AFC, para facilitar la adquisición de vivienda.
  • Nuevos modelos de negocio, principalmente el arriendo especializado y la internacionalización del sector, para expandir la oferta y adaptarse a los cambios del mercado.
  • Desarrollo de ciudades ordenadas y sostenibles a través de la habilitación de suelo urbanizable y la renovación urbana, con el fin de consolidar una política moderna que responda a los desafíos actuales.
El salario mínimo de 2026 tuvo un aumento de 23,7%, lo que impactó los costos de la vivienda en Colombia - crédito Luisa González/Reuters

Costos y empleo: los desafíos empresariales del sector

El entorno macroeconómico genera presión adicional sobre la industria, debido al impacto de los aumentos en el salario mínimo y los costos de construcción.

“Los costos de construcción para un proyecto nuevo se incrementarían entre 10% y 15%. El dato cobra especial relevancia si se considera que el 90% de las empresas del sector son MiPymes, con menor capacidad de absorber ese tipo de choques”, advirtió Guillermo Herrera en la asamblea.

La situación afecta la estabilidad laboral y la viabilidad de los proyectos, ya que el alza de costos reduce el margen de operación y complica la sostenibilidad de las pequeñas y medianas empresas frente a los retos del mercado.

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