En Colombia se ha generado un debate por la decisión del Gobierno nacional de matar a 80 de los más de 200 hipopótamos que se han convertido en un problema para el ecosistema y las poblaciones civiles en el Magdalena Medio.
Entre las posiciones hay respaldo científico por el riesgo de que el número de individuos sea de más de 1.000 antes de 2035 y un rechazo por parte de colectivos animalistas que piden soluciones diferentes como la translocación o la esterilización de los ejemplares machos.
Esta problemática se habría podido evitar si, en los años 80, Pablo Escobar, líder y fundador del cartel de Medellín, no hubiera ordenado el traslado de cuatro hipopótamos africanos (algunos estaban en zoológicos de Estados Unidos) para ubicarlos en la Hacienda Nápoles junto a otras especies.
Entre los testigos de la llegada de los primeros hipopótamos estuvo Édgar “El Chino” Jiménez, fotógrafo personal del capo, que en diálogo con Infobae Colombia recordó cómo fue inmortalizar la primera imagen que existe de los animales que se han convertido en un problema para el Estado.
Así recordó ‘El Chino’ la llegada de los hipopótamos
“Los primeros hipopótamos, un macho y una hembra, llegaron a la Hacienda Nápoles a comienzos de 1981; días después, y por orden expresa de Pablo, llegaron otras dos hembras para que el macho tuviera su harén. Fotografié a los dos primeros en llegar a una distancia de unos tres o cuatro metros sin protección alguna; nadie sabía lo peligrosos que eran”, narró Jiménez al recordar cómo fue la llegada de los animales africanos al Magdalena Medio.
El fotógrafo indicó que tuvieron claridad del peligro que representaba tener hipopótamos, puesto que uno de ellos mató a otro animal cuando el capo pensó que tener a varias especies juntas sería una buena idea.
“Los pusieron en un hábitat cerca de un lago, con unos dromedarios, uno de los cuales fue desventrado de un mordisco por uno de esos hipopótamos que son animales tan irascibles como impredecibles; ese desafortunado incidente alertó a los encargados del zoológico de lo peligrosos que eran y los aislaron en un lago cercado”.
“El Chino” habló de la posibilidad de ubicar a los hipopótamos en otros países o esterilizarlos, lo que considero como una “proeza” al recordar la dificultad que tenían los hombres de Escobar para intentar mover a estos animales.
“A diferencia de África, donde las sequías y algunos depredadores controlan su crecimiento. Acá, en Colombia, encontraron un paraíso sin depredadores y con abundante agua y alimento todo el año. Capturarlos para esterilizarlos sería toda una proeza”.
Por último, el fotógrafo que conoció a Escobar cuando estaban en el colegio recordó otros detalles de la primera fotografía de los hipopótamos que llegaron a Colombia, que fue parte de un trabajo ordenado por el capo para tener un registro de todos los animales que estaban en el zoológico de la Hacienda Nápoles.
“Recuerdo que esa foto la tomé con una cámara Asahi Pentax y con un lente normal de 50 mm, razón por la cual me acerqué a una distancia de unos tres o cuatro metros sin protección alguna. Nadie sabía que eran peligrosísimos ni que son los animales que más gente matan en África. Jamás imaginé que se fueran a convertir en un problema ambiental, por ser una especie invasora de tal magnitud”.
Mientras que para “El Chino” los hipopótamos representan un recuerdo de los trabajos que hizo para el capo, para Colombia son una problemática que sigue sin resolverse a pesar de que han pasado más de 40 años.
Lo último que se confirmó por parte del Ministerio de Ambiente es que la imposibilidad de enviar algunos ejemplares a otros países es porque la mayoría de hipopótamos han nacido en Colombia y podrían contagiar diferentes enfermedades a otros individuos que están en santuarios o son originarios de África.