El sábado 18 de abril de 2026 se celebró en Medellín una de las bodas más esperadas en la farándula colombiana.
Los protagonistas fueron Daniela Ospina ―empresaria, deportista, hermana de David Ospina y exesposa de James Rodríguez―, y el actor y cantante venezolano Gabriel Coronel.
Con ello comienza un nuevo capítulo en su relación, que ya había sido formalizada civilmente en 2023 y que desde entonces ha estado presente por la estabilidad, pese a la atención sostenida de la opinión pública.
La celebración, que contó con la asistencia de familiares y amigos, se transmitió en tiempo real a través de las redes sociales de ambos, donde la pareja permitió que miles de seguidores siguieran cada instante, desde su llegada a la iglesia hasta la confirmación de sus votos.
Las imágenes de la ceremonia y los detalles del vestuario rápidamente se viralizaron, convirtiéndose en uno de los temas más comentados en plataformas digitales.
En las grabaciones compartidas, se observa a Daniela Ospina luciendo un vestido blanco con escote corazón, corte princesa y velo tradicional. Mientras que el también presentador de televisión llegó con un saco beige con los detalles negros, con una pajarita negra también y una rosa blanca puesta en su costado izquierdo.
La empresaria colombiana fue acompañada al altar su hija Salomé Rodríguez, hija mayor de Ospina fruto de su matrimonio anterior con el jugador de la selección Colombia James Rodríguez, cuya presencia resaltó la cercanía y la unión familiar del matrimonio.
Antes de la ceremonia, Daniela Ospina difundió imágenes de los preparativos, incluyendo el ramo de rosas que le regaló su esposo, acompañado de un mensaje de agradecimiento a sus seguidores por el acompañamiento durante las distintas etapas de su vida.
“Eres mi calma, mi certeza y el lugar al que siempre quiero volver (...) Y sin saber, comencé a grabar todo lo vivido en un día y era la propuesta más linda ante los ojos de Dios. Te amo, Gabriel Coronel, te diría siempre sí”, compartió Ospina en una de sus publicaciones.
También expresó: “Ustedes también hacen parte de esta historia”, reconociendo el apoyo recibido desde la propuesta de Gabriel Coronel hasta la celebración del matrimonio.
Celebración post-boda
Tras los actos religiosos, Daniela Ospina y Gabriel Coronel se trasladaron hasta un recinto privado de la capital del departamento de Antioquia en la que continuaron la celebración de su matrimonio.
Allí, la pareja compartió con familiares y amigos el momento personal. Uno de los instantes que generó emotividad entre los invitados fue el momento del primer baile como casados con el tema musical Tan Enamorados del cantante venezolano Ricardo Montaner.
Posterior a ello, Gabriel Coronel agradeció a cada uno de los invitados por sus mensajes de felicitación y su compañía en los cuatro años de relación entre la pareja colombo-venezolana.
“No saben lo feliz que nos hace vivir este momento tan especial con ustedes. Trabajamos muchísimo porque cada cosa que están viviendo hoy sea suficiente para sus corazones (...) Nos hemos conocido en distintos países, en distintos lugares, pero en estos cuatro años, donde mi esposa y yo hemos formado una familia, ustedes han estado ahí para nosotros. Muchísimas gracias. Nada de esto sería especial si no estuviesen ustedes aquí con nosotros”, expresó el actor venezolano.
Después de los momentos característicos del festejo como la toma de fotografías con los invitados y el corte del pastel, se procedió a la rumba.
En un momento, Gabriel Coronel tomó los micrófonos para interpretar su tema Chamita, en la que estuvo acompañado tanto por su esposa Daniela Ospina como por Salomé Rodríguez, que hicieron la coreografía de la canción.
La relación de la empresaria colombiana con el actor venezolano había llamado la atención mediática desde sus inicios debido a su relevancia en el mundo del entretenimiento. Los dos tienen un hijo llamado Lorenzo, que ya tiene dos años de edad.
La exposición digital y la cercanía mostradas durante la ceremonia fueron especialmente destacadas por los seguidores, quienes resaltaron la complicidad de la pareja y la estética elegida para la celebración.