La renuncia de Farid Stemberg Parra Caro como jefe de la Oficina Asesora Jurídica de la Aeronáutica Civil (Aerocivil) sacude a la entidad en un momento de alta tensión institucional y cuestionamientos sobre la influencia de intereses externos en la toma de decisiones estratégicas.
La dimisión, aceptada oficialmente mediante la Resolución 01222 del 13 de abril de 2026 y efectiva a partir del 14 de abril, se produce apenas cuatro meses después de su nombramiento, y en medio de crecientes denuncias sobre presiones internas para favorecer al denominado clan Torres.
Parra Caro, abogado egresado de la Universidad Externado de Colombia, comunicó en su carta dirigida al Director General (E) que su salida era “irrevocable” y obedecía a motivos personales. No obstante, fuentes internas y externas —señaladas por Caracol Radio— coinciden en que el trasfondo es más complejo: el funcionario habría enfrentado solicitudes para direccionar decisiones administrativas y contractuales a favor de intereses particulares, presuntamente ligados al influyente grupo político y empresarial del Atlántico.
Un cargo clave en medio de la controversia
El jefe jurídico de la Aerocivil es responsable de avalar los principales procesos administrativos, contractuales y legales de la entidad. Su papel cobra especial relevancia en la coyuntura marcada por investigaciones de la Contraloría y la Procuraduría sobre posibles irregularidades y sobrecostos, especialmente en contratos como el de la torre de control del aeropuerto El Dorado y obras de infraestructura aeroportuaria en el país.
La salida de Parra Caro, en la recta final del actual Gobierno, llega en medio de crecientes críticas a la Aerocivil por presunta falta de transparencia, irregularidades en la gestión y presiones desde sectores externos. Hasta ahora—fecha en la que se publica esta noticia—, la entidad no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre los motivos detrás de la renuncia ni sobre la supuesta relación del funcionario con el clan Torres, aunque fuentes internas afirmen que Parra Caro se negó a ceder a presiones para favorecer decisiones bajo su despacho.
¿Quién es el clan Torres y cómo se vincula con la Aerocivil?
El clan Torres es un conglomerado político y empresarial con epicentro en el Atlántico, liderado por Euclides Torres, conocido megacontratista y señalado como financiador de la campaña presidencial de Gustavo Petro en 2022. El grupo ha consolidado su influencia en el Caribe a través de supuestas alianzas estratégicas, contratos públicos en sectores de tránsito, energía y movilidad, y una fuerte presencia en cargos políticos regionales.
Entre los principales nexos con la Aerocivil, se ha señalado que empresarios vinculados al entramado de intereses del clan, como Carlos Guillermo Suárez Escobar, han sido favorecidos con contratos de construcción y adecuación de aeropuertos (Leticia, Bucaramanga), supuestamente gracias a relaciones estrechas con funcionarios de la entidad.
Además, la Contraloría puso bajo la lupa contratos y procesos del sector transporte, mientras que la influencia del clan Torres se extiende a otras entidades del Estado, especialmente a través del Pacto Histórico y aliados políticos como el senador Pedro Flórez.
La investigación por la financiación de la campaña presidencial de Gustavo Petro también ha mencionado a Euclides Torres, especialmente en el proceso contra Nicolás Petro, hijo del mandatario, que ha sido interrogado sobre los orígenes de los recursos recibidos durante la campaña. El nombre de Torres aparece con frecuencia en expedientes judiciales y en la prensa, vinculado a proyectos de obra pública, contratos y alianzas políticas.
El clan Torres también ha estado en el centro de la controversia a nivel nacional, vinculado a figuras como el ministro del Interior, Armando Benedetti, y el viceministro Jaime Berdugo, así como a la gerencia de la Unión Temporal Energiza, integrada por empresas del conglomerado de Torres.