La carrera artística de Enrique Bunbury es una de las más singulares de la música en español, particularmente en su derivación rock. Determinado a ir más allá de cualquier atadura o consideración, el recordado vocalista de Héroes del Silencio enfiló rumbo a todo tipo de sonoridades y formas de hacer música en una trayectoria que, por su cuenta, ya completa tres décadas.
Con su LP número 14, De un siglo anterior, el zaragozano prosigue con su exploración de los ritmos latinoamericanos, y particularmente los más ligados a su estilo poético y despojado a la vez de abordar la composición, como el bolero o el tango.
Percibido como una continuación de Cuentas Pendientes (2025), en esta ocasión Bunbury priorizó un sonido más centrado en la guitarra y el piano que, afirmó, marca un punto de cierre a esta fase de su trayectoria antes de incursionar en otros intereses sonoros.
Líricamente se trata de un trabajo que aborda el paso del tiempo desde distintas perspectivas, unas veces más amables y otras más combativas. Los cortes de difusión Un Brindis Al Sol, La Voz, Creer que se puede creer o La próxima vez no habrá próxima vez sirven como reflejo de esta idea.
A pocos días de iniciar su gira promocional en España, Infobae Colombia habló con el cantante de su nuevo álbum, los secretos del estudio de grabación, el paso del tiempo, y hasta de Aterciopelados, con los que 30 años atrás se juntó como invitado durante las grabaciones de La Pipa de la Paz, y con los que se reunirá como invitado especial para el concierto de aniversario de dicho álbum, en el Movistar Arena de Bogotá el 30 de octubre.
Infobae Colombia: Venía de hacer un álbum de sabor latino en Cuentas Pendientes, y aunque no se desliga de esa tónica, en De Un Siglo Anterior es como que ese influjo está al servicio de unos arreglos más concretos, a veces más orientados a la guitarra, otras al piano. ¿Fue algo producto de la gira de 2025? ¿O lo considera un siguiente paso lógico?
Enrique Bunbury (E.B.): De un Siglo Anterior lo grabé en espacios antes y durante la gira del año pasado. Con otra banda, con músicos latinoamericanos. Es para mí el cierre de un ciclo, en el que he estado profundizando en los géneros del folclore hispano y latinoamericanos. Interesado en ritmos, armonías y melodías que provienen de las raíces de la música de la que surgen todas las músicas con las que hemos crecido.
Es un punto final de este ciclo, antes de pasar a otra cosa, dar un giro de 180 grados a mi música y buscar otros intereses que desarrollaré en el futuro próximo. Era una necesidad de quedarme un poco más en estos géneros, quizás con más guitarra eléctrica pero directamente emparentado con Cuentas Pendientes, el disco anterior.
Infobae Colombia: ¿Cómo lidia con la exigencia de dar por cerrada una canción y no quedarse arreglándola y ajustándola eternamente?
E.B.: Me guío mucho por la intuición y creo que las canciones te hablan y te piden una serie de arreglos. Últimamente estoy bastante interesado en la economía de elementos y trabajar con un mínimo de arreglos que suenen y sean imprescindibles para dar forma a la canción. Por supuesto que las opciones son infinitas, pero creo que hay una visión personal en la selección de lo que crees adecuado para vestir una canción.
Es cierto que te podrías quedar indefinidamente probando cosas distintas, pero me gusta trabajar guiado por impulsos y aceptando lo que te dicta el corazón, por encima de la razón.
Infobae Colombia: Las letras a menudo parecen hablar del paso del tiempo, a veces mirando al pasado de mejor o peor manera como en De Un Siglo Anterior, y en otras invitando a vivir el momento en La Próxima Vez No Habrá Próxima Vez o En El Arcen. ¿Cómo vive y cómo lidia Enrique Bunbury con el paso del tiempo?
E.B.: El paso del tiempo es la mejor de las opciones. La otra sería que el tiempo dejara de pasar porque tu vida quedara interrumpida o no tuvieras mucho más que decir o que hacer. Así que tengo una visión muy positiva de la mirada hacia el pasado y el futuro, quizás porque estoy en un lugar intermedio en el que, aunque tengo un largo historial, considero que me quedan muchas cosas por decir.
Infobae Colombia: En Peor Que Como Estamos le canta a la libertad de expresión y hablas de un “dedo opresor” que nos ha quitado esa posibilidad de decir lo que queremos decir realmente. ¿Quién o qué representa ese dedo opresor?
E.B.: El dedo opresor siempre viene del mismo lugar, cuanto más dejamos en manos de nuestros gobernantes y de las instituciones supranacionales, menos capacidad de decisión, eso está claro.
Infobae Colombia: La Cima es una de las mejores canciones del disco, con esas vibras deudoras de la música andina, y una letra que a primera escucha reflexiona sobre la fama, pero en el fondo parece aludir a cualquier forma de éxito como algo efímero, y como una situación que nos lleva a hacer lo que sea para aferrarse a él. ¿Qué significa para usted esta canción?
E.B.: Ay, me alegro mucho que nombres esa canción. Es una reflexión sobre la fama y la vocación. Muchas veces consideramos la cima como la única aspiración posible. Cada vez tengo más claro lo que comienza diciendo la canción. “La cima es un lugar que se visita, no es lugar para vivir”. Creo que el aire es más escaso y se respira peor. Eso no quiere decir que tenga una vocación underground, pero sí creo que hay alturas de la escalada en las que eres más libre para poder desarrollar tus necesidades de expresión artística.
Las expectativas que se tienen en tu entorno cuando tienes un éxito brutal, limitan tus posibilidades de expresión. Te piden que sea lo que sea lo que hagas, sea material consumible por multitud de oyentes, independientemente de lo que te pida tu yo creativo. No digo que no puedas serlo a gran escala, pero limita tus movimientos a hacer productos masivos que no son tantas opciones finalmente. No sé si me explico, pero yo me entiendo.
Infobae Colombia: Este año se cumplen 30 años de la publicación de La pipa de la paz, de Aterciopelados, banda con la que mantienes una estrecha relación desde hace años. Participó incluso como invitado en dos canciones. ¿Qué nos puedes contar de su relación con la banda y su experiencia con Andrea y Héctor en el estudio?
E.B.: Sí, con Aterciopelados nos unen muchos años de cariño y de encuentros aquí y allá. Con La Pipa de la Paz ya colaboramos hace 30 años y en esta nueva versión de aniversario hemos vuelto a grabar dos canciones para unirnos con la visión que ambos tenemos de la música tanto tiempo después. Creo que el resultado es fabuloso y es un placer volver a juntarnos para unir nuestras voces y destinos.