La controversia por el futuro energético del país sumó un nuevo episodio tras un duro pronunciamiento de la Unión Sindical Obrera (USO) contra el presidente Gustavo Petro. El sindicato, que agrupa a trabajadores del sector petrolero, cuestionó de forma directa las afirmaciones del mandatario y encendió el debate sobre el papel del petróleo y el gas en la economía nacional.
El choque se originó luego del Consejo de Ministros del 13 de abril de 2026, espacio en el que el jefe de Estado expuso su visión sobre los combustibles fósiles y su permanencia en el mercado global. Sus declaraciones generaron inquietud en distintos sectores, que consideran que sus planteamientos no coinciden con las proyecciones actuales de consumo energético.
Desde la USO, organización vinculada históricamente a Ecopetrol, la reacción no se hizo esperar. A través de la red social X, el sindicato lanzó una fuerte crítica y calificó al presidente como “equivocado, obnubilado, distorsionado y perdido de la realidad”, una expresión que refleja la magnitud del desacuerdo frente a la política energética planteada por el Gobierno nacional.
“La mayor constatación de realidad en todo el debate energético”, escribió la organización sindical.
Esto dijo Petro sobre el fin del petróleo
Durante su intervención, el presidente afirmó que el petróleo dejará de venderse en el mundo y advirtió sobre la inestabilidad de los precios, influenciados por factores externos como conflictos internacionales: “Porque el petróleo ya no se va a vender en el mundo (…) Ni el carbón, ni el petróleo, ni el gas”. Al tiempo que el mandatario insistió en que Colombia no debe depender del gas ni fomentar su consumo, al considerar que su uso tiene efectos negativos sobre el planeta.
Gustavo Petro sostuvo que su postura responde a criterios científicos: “Eso se llama ciencia, no política”. El presidente defendió una transformación profunda del modelo energético, con menor dependencia de los combustibles fósiles y una orientación hacia fuentes alternativas.
“Ni el carbón, ni el petróleo, ni el gas. Yo no estoy pensando en importar gas para hacer a Colombia dependiente del gas, ni de Venezuela, ni de Catar, ni de Estados Unidos, sino para que Colombia no consuma gas, por favor, porque mata a la humanidad. Y si exportamos carbón y petróleo, matamos a la humanidad”, dijo Petro en el encuentro con su gabinete.
Petróleo y gas en Colombia: posiciones enfrentadas sobre su futuro
Las palabras del presidente provocaron una oleada de reacciones, de hecho, el periodista Mauricio Téllez fue uno de los primeros en cuestionar el alcance de esas afirmaciones. En su publicación señaló que las proyecciones de analistas, agencias y centros de pensamiento indican que el petróleo seguirá presente durante varias décadas, incluso en escenarios de reducción de emisiones.
En su análisis, Téllez destacó que el gas continúa como un insumo clave en múltiples actividades cotidianas y productivas. Mencionó su uso en hogares, transporte, generación de energía eléctrica, producción de alimentos y en diversas industrias.
También planteó la necesidad de fortalecer la capacidad de producción y exportación, así como avanzar en proyectos estratégicos que garanticen el abastecimiento.
La USO tomó parte de esos argumentos, pero elevó el tono del debate, ya que el sindicato insistió en que las declaraciones del presidente no reflejan la realidad del mercado energético global.
En su mensaje aseguró que el petróleo y el gas mantendrán una participación cercana al 60% en la matriz energética mundial hacia 2050, lo que, a su juicio, contradice la idea de un abandono inminente de estos recursos.
El pronunciamiento también dejó ver la preocupación del sector laboral frente a las implicaciones económicas de una reducción acelerada en la producción de hidrocarburos. Para la organización, el debate no solo involucra variables ambientales, sino que impacta el empleo, las finanzas públicas y la estabilidad de regiones que dependen de esta industria.