El desayuno tradicional colombiano, uno de los hábitos más arraigados en los hogares del país, se ha convertido en un reflejo directo del aumento en el costo de vida.
Un reciente análisis basado en cifras del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) evidenció que este tipo de comida básica se ha encarecido en forma significativa en el último año, impulsado principalmente por el alza en productos clave como el café y las frutas.
De acuerdo con los datos, el precio promedio por persona de un desayuno compuesto por alimentos como huevo, café, arepa, jugo y fruta pasó de $15.306 en marzo de 2025 a $19.076 en el mismo mes de 2026, situación que representa un incremento cercano al 24%. Esta variación golpea directamente el bolsillo de los colombianos y que se explica, en gran medida, por la inflación en el sector de alimentos.
El informe más reciente del Dane señala que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) alcanzó una variación interanual de 5,56% en marzo, con una fuerte incidencia del grupo de alimentos y bebidas no alcohólicas, que aportó 1,18 puntos porcentuales al total y este comportamiento confirma que la comida sigue siendo uno de los rubros que más presiona el costo de vida en el país.
Uno de los productos que más influyó en este incremento fue el café, un infaltable en la mesa de los colombianos. Según el análisis, el precio de una porción de 250 gramos pasó de $9.834 a $13.292, lo que equivale a un aumento de 35,17%.
Al respecto, el analista de Corficolombiana, Nicolás Cruz Walteros, explicó que “el incremento en el precio del café estaría explicado por la contracción de 29% en la producción en marzo, asociada a las lluvias y su efecto sobre la productividad de los cafetales, junto con mayores costos de producción”.
Las frutas frescas también jugaron un papel determinante en el encarecimiento del desayuno, pues la directora del Dane, Piedad Urdinola, indicó que el mayor aumento dentro de la inflación de alimentos se concentró en este grupo, debido a factores climáticos y a los ciclos de producción agrícola.
En esa línea, advirtió que “en los próximos meses podrían presentarse nuevos repuntes en los precios de los alimentos. La principal presión seguiría proviniendo del factor climático”.
Entre los productos más afectados se encuentra el mango, cuyo precio por porción pasó de $608 a $814, lo que representa un alza de 33,87%. El banano también registró un incremento, pasando de $491 a $561, es decir, un aumento de 14,15%.
Aunque otros productos como el jugo de frutas y la manzana presentaron variaciones más moderadas —de 1,83% y 1,73%, respectivamente—, el impacto acumulado contribuye al aumento total del costo del desayuno.
Walteros también explicó que estas alzas responden más a problemas de oferta que a un incremento en la demanda: “En particular, han incidido las afectaciones climáticas sobre los cultivos, problemas productivos que reducen los volúmenes disponibles y la alta sensibilidad de estos productos a choques estacionales. Todo esto ha limitado el abastecimiento y presionado los precios al alza”, señaló.
En contraste, algunos alimentos mostraron una leve reducción en sus precios. La harina de trigo, utilizada para preparar arepas en muchos hogares, bajó 2,26%, pasando de $796 a $778 por porción. Asimismo, el huevo, otro componente esencial del desayuno, disminuyó su precio en 6,52%, al pasar de $491 a $459 por unidad.
Sobre este comportamiento, Gonzalo Moreno, presidente de Fenavi, explicó que el mercado del huevo viene de un periodo de precios bajos, pero ya muestra señales de recuperación. En ese sentido, afirmó que “encontramos que en febrero, marzo e incluso abril ya se está viendo una recuperación”.
Pese a estas reducciones puntuales, el balance general sigue siendo de aumento. El desayuno tradicional, considerado por muchos como una comida básica y económica, se ha encarecido a un ritmo que supera el crecimiento de otros gastos cotidianos, lo que evidencia las presiones que enfrentan los hogares colombianos en medio de un contexto inflacionario.