El arresto de cuatro integrantes del grupo criminal Los Kamaleones en Bogotá reveló graves fallas en el sistema judicial colombiano, tras el secuestro y asesinato del profesor universitario Neill Felipe Cubides en enero de 2026.
El alcalde Carlos Fernando Galán denunció públicamente que uno de los implicados había recuperado la libertad tan solo semanas antes, pese a registrar antecedentes por delitos graves.
Según la información difundida por la Administración distrital, tres de los detenidos cuentan con antecedentes judiciales. El caso que más indignación provocó involucra a un sujeto que, tras ser capturado en diciembre por un “paseo millonario”, quedó libre por vencimiento de términos.
Un mes después, este individuo participó en el secuestro el 15 de enero de 2026 y posterior homicidio del docente en la localidad de Chapinero, en inmediaciones de la carrera 15 con calle 84.
Galán manifestó: “Frustrante, es verdaderamente frustrante y doloroso. Hoy revelamos que uno de los asesinos, uno de los delincuentes que secuestró al profesor Nel Cubides, un mes antes estaba preso”.
El mandatario distrital subrayó que “el sistema evidentemente está fallando y está permitiendo que delincuentes de alta peligrosidad salgan libres y puedan seguir cometiendo delitos”.
A través de su cuenta oficial en la red social X, Galán lamentó la situación, expresando: “No sólo es doloroso el caso del profesor Neill Cubides, sino también que, tal vez, se hubiera podido evitar: estos delincuentes tenían que estar en la cárcel, no en la calle”.
El alcalde cuestionó la efectividad del aparato judicial, señalando: “¿Hasta cuándo vamos a seguir permitiendo que criminales peligrosos salgan por fallas del sistema? ¿Cuántas víctimas más tienen que pagar las consecuencias?”.
La captura de los responsables se logró tras una investigación articulada entre la Policía Metropolitana de Bogotá y la Fiscalía General de la Nación. Las autoridades atribuyen a Los Camaleones al menos ocho casos de “paseo millonario” registrados en la capital colombiana durante el último año.
Esta modalidad consiste en el secuestro exprés de víctimas para obligarlas a realizar retiros bancarios y transferencias bajo amenazas.
El asesinato del profesor Cubides, quien impartía clases en la Universidad Externado de Colombia, generó conmoción en el sector académico y reavivó el debate sobre la reincidencia delictiva. El alcalde sostuvo: “Capturamos, investigamos y llevamos ante la justicia. Pero si no hay consecuencias reales, el ciclo se repite”.
Según las cifras divulgadas por la Secretaría de Seguridad, en Bogotá se han denunciado más de 300 casos de “paseo millonario” en el último año, tendencia que preocupa a las autoridades locales.
La administración distrital reiteró su llamado al Gobierno nacional y al Congreso de la República para revisar los procedimientos que permiten la excarcelación de personas procesadas por delitos violentos.
El mandatario local concluyó su mensaje enfatizando la necesidad de reformar el sistema: “Tenemos que revisar cómo está funcionando y hacer los cambios necesarios para que esos delincuentes paguen por lo que hacen y no estén libres delinquiendo nuevamente”.
Así operaba la banda criminal Los Kamaleones
La banda criminal conocida como Los Kamaleones operaba en sectores de alta concurrencia de Bogotá, utilizando taxis para identificar personas susceptibles a sus acciones delictivas.
El grupo seleccionaba especialmente zonas como la calle 85 y la Zona T para llevar a cabo sus actividades. Tras abordar a sus objetivos, los intimidaban y les exigían claves bancarias, ejecutando retiros de dinero bajo amenazas directas.
El general Giovanni Cristancho, comandante de la Policía Metropolitana, precisó: “Capturamos a cuatro delincuentes responsables de homicidio, secuestro extorsivo y hurto agravado”.
El oficial describió la mecánica delictiva: “Esta estructura utilizaba vehículos tipo taxi para cometer los delitos y ejercer violencia contra sus víctimas”.
Sobre el caso del profesor Neill Cubides, el general relató: “La víctima fue sometida a tortura durante un recorrido de cerca de 39 kilómetros y posteriormente asesinada mediante asfixia mecánica. Luego, los delincuentes incineraron el cuerpo en zona rural de Usme”.
Entre los detenidos figuran alias Cabezón, conductor y seleccionador; alias Pecueca, responsable de seguimiento; alias Chirri y alias Pipo, ejecutores de la agresión. Pruebas forenses encontraron rastros de sangre en los taxis utilizados. Un juez ordenó detención intramuros para todos.
El secretario de Seguridad, César Restrepo, alertó: “Las fallas en la marcación de vehículos y en el sistema de placas facilitan la operación de estas redes”.