La experiencia de internationalkiwitraveller, un usuario de Instagram de origen asiático, ha generado preocupación entre los turistas que visitan el país. El joven relató haber sido víctima de un intento de intoxicación tras aceptar una paleta de un desconocido en la calle.
Durante su testimonio, el viajero explicó: “Porque, ya sabes, anoche me drogaron hermano. Es una locura porque siento que fui un objetivo porque soy, como, de los únicos asiáticos aquí”. Según su relato, todo comenzó al regresar a su alojamiento alrededor de las 5:00 p. m. cuando un hombre se le acercó ofreciéndole dulces. “Vi que tenía una bolsa con, como, paletas y cosas, y pensé, ‘Eso definitivamente es una paleta con droga. No voy a tomar nada de eso’”.
El joven aceptó el dulce tocando solo el envoltorio, pero poco después notó síntomas extraños. “Mi mano empezó a hormiguear, se entumeció bastante. Yo, y pensé: ‘Mierda, me acaban de drogar’. El envoltorio estaba envenenado”. Mientras intentaba llegar a su hostal, advirtió que el individuo lo seguía en bicicleta, lo que lo llevó a buscar transporte para refugiarse. “Solo llamé al Uber y me fui de regreso a mi Airbnb”.
Las reacciones en redes sociales no tardaron en aparecer. Algunos usuarios sugirieron que el joven podría haber experimentado un efecto psicológico. “Mi hermano estaba tan paranoico que el placebo le adormeció la mano”, comentaron. Otros advirtieron sobre el uso de escopolamina: “Se absorbe incluso por contacto y te deja inconsciente. Antes lo hacían repartiendo folletos”.
La controversia creció con comentarios sobre la dificultad real de intoxicarse solo por tocar un envoltorio, atribuyendo el malestar al miedo. Entre advertencias y debates, la historia expone los riesgos para quienes desconocen las zonas y peligros locales, además de las dudas que persisten sobre la veracidad de este tipo de incidentes.
Pese a esta denuncia, autoridades de Medellín han notado una baja en el número de hurtos a personas, registrando una disminución del 12% hasta el 3 de abril de 2026 respecto al año anterior. A pesar de la caída general, persisten modalidades de robo que afectan tanto a residentes como a visitantes, en especial en las zonas más concurridas de la ciudad.
Los datos oficiales muestran que, durante el primer trimestre del año, la reducción de casos fue del 9% en relación con el mismo periodo de 2025. Más de mil personas, entre locales y extranjeros, denunciaron haber sido víctimas de distintas formas de hurto en ese lapso.
El centro de Medellín concentra la mayor proporción de estos delitos, con el 15% de los robos reportados en enero. En ese sector, se contabilizaron 224 incidentes. Por otro lado, el corregimiento de San Sebastián de Palmitas sobresale por no registrar ningún reporte de hurto, según las cifras conocidas.
Entre las modalidades que afectan especialmente a extranjeros, destacan los robos con armas de fuego, el “raponazo” y el “cosquilleo”. Este último consiste en despojar a la víctima de sus pertenencias sin que lo advierta, con 204 incidentes documentados. Además, se han registrado 29 casos en los que se utilizó escopolamina para someter a las víctimas y robarles.
El municipio reportó 25.108 hurtos a personas a lo largo de 2025. Aunque los datos recientes no detallan cuántos de estos casos involucraron a extranjeros, el Observatorio de Turismo había advertido de 169 denuncias por parte de visitantes internacionales solamente entre enero y marzo de 2023.
Las fechas de mayor riesgo suelen coincidir con la Semana Santa y la Feria de las Flores, momentos en los que la afluencia turística y la ocupación hotelera aumentan de forma notable. Las autoridades emplean videos de vigilancia para identificar a los responsables y destacan el uso de tácticas como el “cosquilleo” y la suplantación de vendedores para engañar a turistas.