El acceso vial entre Bucaramanga y Lebrija (Santander) sigue parcialmente restringido, con bloqueos que afectan tanto la carretera principal como el ingreso al aeropuerto Palonegro, después de cinco días de protestas.
Solo durante dos horas el lunes 13 de abril, entre las 5:00 y las 7:00 a. m., los vehículos pueden circular por esta ruta clave para la región.
La raíz del conflicto es la inconformidad de una parte importante de la comunidad campesina con los cambios en el catastro multipropósito. Pese a un intenso diálogo celebrado el domingo 12 de abril, no fue posible alcanzar un consenso entre los líderes de la protesta y la base de manifestantes que permanece en el peaje de Lebrija.
El gobernador de Santander, Juvenal Díaz, encabezó las conversaciones con una decena de representantes de los manifestantes. Al finalizar el encuentro, se anunció de manera preliminar que el bloqueo sería levantado de forma transitoria, mientras en Bogotá se evalúa el futuro del catastro multipropósito.
Sin embargo, cuando los líderes transmitieron este acuerdo a quienes mantienen la protesta en la carretera, la mayoría rechazó abandonar el bloqueo. El resultado fue un desacuerdo interno que mantiene la vía cerrada, salvo por la franja horaria matutina habilitada para el tránsito.
Reunión en Bogotá
El paro campesino en Santander mantiene en vilo a las comunidades rurales, mientras los líderes aguardan las decisiones que puedan surgir de la mesa de trabajo que se instalará en Bogotá con representantes del Gobierno Nacional y el Instituto Geográfico Agustín Codazzi (Igac).
El encuentro, que contará con la presencia de siete voceros de los manifestantes, el alcalde de Lebrija y el gobernador de Santander como garante, busca atender las demandas que surgieron tras el incremento en los avalúos catastrales en la región.
La protesta se sostiene, aunque los organizadores pidieron que se garantice la movilidad libre en las vías mientras avanzan las negociaciones hacia una instancia nacional.
El gobernador del departamento manifestó su respaldo a las reclamaciones del sector rural y admitió la magnitud del problema. Según el mandatario, “la protesta no se levanta, pero sí pedimos libre movilidad mientras avanzamos a una mesa nacional. Hay campesinos afectados por el aumento desmesurado del avalúo catastral”.
La continuidad de la movilización campesina responde a la inconformidad con la Resolución 2057, norma que modificó los avalúos catastrales y que las comunidades exigen revisar o derogar. Los participantes del paro advirtieron que se mantendrán atentos a los resultados de la reunión en Bogotá antes de tomar nuevas medidas.
La instalación de la mesa de trabajo está prevista para las 10:00 a. m. del lunes 13 de abril. En este espacio se espera que las partes busquen salidas concertadas que respondan a la preocupación de los agricultores por el impacto económico que representa el alza en la base de los impuestos prediales.
Pérdidas por el bloqueo en Santander
Los principales gremios empresariales advierten que la economía regional se acerca a un punto de quiebre, mientras se profundizan tanto el desabastecimiento como el alza de precios en productos esenciales.
El comercio y la industria reportan pérdidas superiores a 600.000 millones de pesos, cifra que ilustra el alcance del problema. La movilidad limitada afecta el flujo de mercancías y el abastecimiento de los hogares, lo que golpea directamente a miles de familias y empresas.
Los bloqueos han provocado un desabastecimiento de alimentos, así como un aumento sostenido de precios en artículos de primera necesidad. Las restricciones en la vía afectan a sectores como la construcción, la salud, el turismo y, de manera notable, al comercio.
Alejandro Almeyda, director ejecutivo de Fenalco Santander, detalló la magnitud de la crisis: “Son cerca de 60 vuelos cancelados, más de 7.500 pasajeros afectados. Las afectaciones son del orden de 120.000 millones de pesos diarios en pérdidas”.
Almeyda hizo un llamado especial a las autoridades y manifestantes: “Invitamos a la cordura y al paso humanitario para que podamos avanzar en unos meses muy importantes del año”.
El presidente de Fenavi, Gonzalo Moreno, explicó a Caracol Radio que “tenemos en este momento 10 millones de huevos represados y 1.500 toneladas de carne de pollo que no están pudiendo llegar a los consumidores”.
Moreno advirtió también sobre el riesgo en el suministro de alimentos para aves: “Para alimentar los 47 millones de aves que tenemos en Santander, necesitamos 7 mil toneladas de alimento diarios, que no ha podido entrar desde el pasado viernes en algunas granjas (…) tenemos provisiones sólo para 2 o 3 días”.