En la mañana del lunes 13 de abril, la Fiscalía General de la Nación confirmó la judicialización de tres personas que, a través de aplicaciones para citas, crearon un esquema delictiva para contactar a hombres, suministrarles sustancias tóxicas y robarles dinero y pertenencias.
El grupo, conformado por dos mujeres y un hombre, habría vaciado cuentas y sustraído objetos personales por más de 130 millones de pesos, de acuerdo con las autoridades.
Según expuso el ente acusador, entre 2024 y 2025, este grupo seleccionó víctimas, tanto nacionales como extranjeras, utilizando perfiles falsos en plataformas digitales. Tras simular interés sentimental, concretaron encuentros en residencias, hoteles y lugares públicos de la ciudad.
Las pruebas en su contra señalan que, durante las citas, ofrecieron bebidas y alimentos adulterados para inducir somnolencia, dejaron a las víctimas indefensas y aprovecharon para tomar control de sus dispositivos móviles y extraer fondos mediante transferencias no autorizadas, además de apoderarse de bienes materiales.
Cómo operaba la banda en aplicaciones de citas
La estructura criminal usaba perfiles ficticios para atraer a los objetivos. Según la Fiscalía General de la Nación, Marjedis María Morales Julio, Andrés Fabián Sandoval Padilla y Leidy Viviana Maturana Rivillas mantenían conversaciones en chats simulando una relación sentimental.
Al ganar confianza, coordinaban encuentros en diferentes espacios de Bogotá. En dichos lugares, ofrecían a las personas afectadas aguardiente o alimentos con sustancias blancas disueltas o grumos disimulados. Un testimonio judicial narró que una víctima advirtió un sabor extraño en su bebida, se sintió mareada y, tras sospechar un engaño, perdió la conciencia poco después.
“Cuando esta persona indica a la víctima que cuando esta persona le ofrece una copa de aguardiente, se toma ese trago y siente dentro de su boca una especie de grumo. Mira la copa y tenía una especie de sustancia blanca. Dice que dejó de tomar aguardiente, ya que dentro de sus pensamientos indicó que ella le iba a hacer algo mal. Después de un momento, indica la víctima que empieza a sentirse como mareado. Ella intenta robarle su cadena de oro, pero no pudo. Él se encontraba recostado en su cama. Escuchó un ruido como si cayera algún objeto. En eso observó que ella estaba guardando cosas en la maleta en la que ella traía las cervezas. En esas, él empieza a discutir con esta mujer, en donde le indicó que saque las cosas que tiene en el bolso, pero en esas, por lo que se sentía mareado, se pegaba contra las paredes”, señaló el juez de garantías encargado del caso.
El uso de sustancias no era exclusivo de las bebidas. Morales preparaba alimentos y llevaba pulpas de fruta, métodos adicionales para ocultar las drogas. Estas maniobras dejaban a las víctimas en completa vulnerabilidad y permitían a los agresores manipular objetos personales sin oposición.
Delitos atribuidos y montos sustraídos
Los acusados enfrentan cargos por hurto calificado y agravado, transferencia no consentida de activos y hurto por medios informáticos. La suma robada supera los 130 millones de pesos, cifra que corresponde a diferentes víctimas y sucesivos episodios.
Los registros judiciales señalan que Sandoval realizó retiros y transferencias desde los celulares de los afectados el mismo día de los hechos, sin requerir tarjetas físicas. Maturana está vinculada a al menos cuatro casos con extranjeros citados en hoteles y lugares públicos, donde logró apropiarse de 47 millones de pesos y varios teléfonos móviles. En otros actos, las operaciones bancarias y compras con fondos ajenos rebasaron los 85 millones de pesos.
El método recurrente consistía en suplantar identidades digitales y manipular directamente los dispositivos de las víctimas para obtener claves y autorizar transacciones.
Proceso judicial y medidas contra los acusados
La Fiscalía presentó cargos ante jueces de control de garantías. Los tres imputados están sometidos a procedimiento abreviado bajo la Ley 1826, aplicable a delitos contra el patrimonio.
Como medida preventiva, un juzgado dictaminó la detención intramural de Morales, Sandoval y Maturana, quienes permanecerán en prisión mientras avanza la instrucción judicial.