En una entrevista concebida a Semana, el abogado y candidato presidencial Abelardo de la Espriella expresó abiertamente su postura respecto a la adopción por parte de parejas del mismo sexo en Colombia, un tema que ha generado debates legales y sociales en el país durante los últimos años.
De la Espriella manifestó que no está de acuerdo con la adopción homoparental, aunque reconoció que respeta la decisión de la Corte Constitucional de 2015 que permite este tipo de adopciones.
La entrevista realizada por Vicky Dávila planteó el tema al recordar que De la Espriella defendía anteriormente la adopción igualitaria.
El abogado respondió: “No estoy de acuerdo”, y explicó que su postura cambió tras convertirse en padre. “Cuando yo no había tenido a mis hijos, pensaba que era mejor que un niño abandonado en un orfanato viviera con una pareja del mismo sexo antes que quedarse ahí”, afirmó De la Espriella.
La conversación giró en torno al valor de la familia y los principios que, según el abogado, forman parte de la base de la civilización occidental.
“Cuando yo tuve a mi hija Lucía, entendí que un niño necesita la división de roles para crecer con la formación que corresponde y para defender los principios y valores fundacionales del judeocristianismo”, sostuvo Del jurista.
Para el aspirante presidencial, la figura de papá y mamá es fundamental en la crianza, aunque reconoció que existen excepciones en las que mujeres u hombres enfrentan la crianza en solitario por circunstancias como la viudez.
Durante la entrevista, Vicky Dávila expresó su desacuerdo y compartió su experiencia profesional tras visitar hogares infantiles, donde constató que muchos niños nunca logran ser adoptados.
“Yo creo que un niño necesita amor, más que cualquier cosa. Que el mundo se caiga, pero necesita amor”, señaló la periodista y excandidata presidencial. Añadió que conoce casos de parejas del mismo sexo que han formado familias felices y han dado oportunidades de vida a menores que, de otro modo, seguirían institucionalizados.
El intercambio de opiniones entre ambos fue respetuoso y evidenció la diversidad de perspectivas presentes en el debate público colombiano. De la Espriella subrayó que su cambio de postura no afecta sus principios esenciales.
“He cambiado de posturas, como tú has cambiado de posturas, pero nunca he cambiado de principios. Para mí los niños son sagrados y tienen una especial protección por encima de cualquier otro ciudadano”, remarcó el abogado a Dávila.
El marco jurídico colombiano reconoció la adopción por parejas del mismo sexo desde una decisión de la Corte Constitucional en 2015, a la cual de la Espriella aseguró acatar pese a sus discrepancias personales.
“Eso es una decisión de la Corte Constitucional que yo respeto como hombre de leyes que soy”, dijo el abogado. Aun así, precisó que si dependiera de él, no hubiese autorizado esa posibilidad: “Me toca acatarlo”.
Consultado sobre si pretende impulsar un cambio legal para revertir la medida, de la Espriella expuso que estaría dispuesto a respaldar a quienes deseen revisar el tema por la vía constitucional.
“Si hay un sector de la sociedad que piensa igual que yo y no se deja imponer unas tendencias por unas minorías y quiere, a través de los mecanismos constitucionales, revisar eso, en mí encontrarán un defensor de la causa”, señaló el jurista. Añadió que el sistema de adopción debe funcionar “ojalá, para parejas que no sean del mismo sexo”, aunque mientras la Corte lo determine, mantendrá su respeto por la ley.
En el diálogo, Vicky Dávila insistió en que, más allá de estructuras familiares tradicionales, el elemento indispensable en el bienestar infantil es el afecto.
“Un niño necesita amor. Y es posible que una pareja del mismo sexo, si la escogen bien, como deberían escoger bien las adopciones en parejas heterosexuales, es posible que haya mucho amor”, argumentó la periodista.
Relató que conoce casos en los que la adopción por parte de parejas del mismo sexo ha significado salvar vidas y ofrecer entornos estables y felices.