La afectación a un bus de TransMilenio, ocurrida durante una protesta de operarios del Metro de Bogotá, tendrá consecuencias judiciales para uno de los trabajadores implicados.
Esta persona, vinculada a un subcontratista del concesionario Metro Línea 1 (ML1), fue señalada por la Empresa Metro y ya fue despedida del proyecto.
El incidente se produjo el lunes 6 de abril, cuando empleados que participan en la construcción del metro bloquearon la vía en la Primera de Mayo con NQS. Los manifestantes reclamaban el retraso en el pago de sus salarios, acción que derivó en la interrupción del tránsito para más de 20.000 usuarios.
El trabajador involucrado no pertenece a la planta de servidores públicos ni figura como contratista directo de la Empresa Metro.
La entidad calificó el hecho como un acto vandálico y confirmó que solicitó al concesionario la identificación completa del implicado para avanzar con la judicialización.
Respuesta institucional y consecuencias legales
La Empresa Metro, junto con el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, rechazó el ataque y anunció la presentación de una denuncia penal.
“El hecho es inaceptable”, afirmó el mandatario a través de su cuenta en X, al tiempo que remarcó que TransMilenio también acudirá a instancias judiciales. El trabajador ya fue desvinculado por el contratista del metro.
La entidad enfatizó que rechaza cualquier acto de violencia que ponga en riesgo la seguridad o afecte el funcionamiento del sistema de transporte público. Además, reiteró que el desarrollo de la Línea 1 debe regirse por el respeto y la convivencia.
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Origen de la protesta
El origen de la protesta radica en demoras de pago a los trabajadores. La Empresa Metro aseguró encontrarse al día con los desembolsos hacia el concesionario ML1. Explicó que este último mantiene acuerdos privados con más de 200 subcontratistas y que cualquier conflicto relacionado con los pagos debe resolverse según los mecanismos legales establecidos en los contratos.
Para canalizar reclamos, la entidad habilitó un correo institucional, permitiendo que los subcontratistas eleven sus quejas para ser remitidas al concesionario correspondiente.
Las autoridades y la Empresa Metro remarcaron que la continuidad del proyecto requiere respeto a los canales legales y la no interrupción del servicio público, buscando evitar que situaciones similares vuelvan a poner en riesgo la movilidad de la ciudad.
Detalles del incidente
El despido de un trabajador del metro de Bogotá, tras ser captado en video lanzando una piedra contra un bus de Transmilenio durante las protestas por retrasos salariales, marcó una respuesta rápida de las autoridades. El hecho, que se difundió velozmente en redes sociales, desencadenó repercusiones inmediatas tanto en el ámbito político como entre usuarios del sistema de transporte.
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Durante las protestas, más de 15.000 personas resultaron afectadas por los bloqueos en la avenida Primero de Mayo con NQS, a la altura de la estación Sena. Fuentes de la empresa Transmilenio detallaron que fue necesario desviar los servicios en ambas direcciones para reducir el colapso vehicular y mantener en funcionamiento parte del sistema.
Diversas voces del Concejo de Bogotá se pronunciaron tras la viralización del video. Diana Diago recalcó que “a los trabajadores hay que pagarles cumplidamente” y pidió sancionar a quienes incumplen sus obligaciones de subcontratación. Además, advirtió que no es justificable que un trabajador recurra a la violencia contra bienes públicos.
La concejala Ana Teresa Bernal atribuyó los bloqueos y el caos en Transmilenio a “una mala gestión” de la administración capitalina. Según su denuncia, la situación refleja la incapacidad del gobierno local para responder a las crisis, dejando a miles de ciudadanos a pie y con el sistema paralizado.
El hecho se produjo cuando empleados que trabajan en la construcción del metro de Bogotá protestaban por demoras en el pago de sus salarios. Durante la manifestación, uno de ellos arrojó una piedra que impactó directamente en un bus de Transmilenio, episodio que fue grabado y ampliamente compartido.