Colombia dio un paso estratégico al inaugurar una nueva ruta marítima para el transporte de combustibles entre la refinería de Reficar, en Cartagena, y el puerto de Tumaco, en el departamento de Nariño.
Esta operación, oficializada este martes, establece un corredor logístico que cruza el Canal de Panamá y permite el ingreso de combustible nacional al Pacífico, con el objetivo de reducir los costos hasta en un 30% y fortalecer la seguridad energética del suroccidente del país.
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La llegada de la embarcación Willard J, con una carga de 97.000 barriles de combustible, marcó el inicio de una estrategia que busca garantizar el suministro en regiones que históricamente han sufrido desabastecimiento. Según Julián Flores, director de hidrocarburos, el nuevo esquema permite que el combustible producido en el Caribe alcance de manera eficiente a Nariño, Putumayo, Amazonas y Guainía. Estos territorios enfrentan dificultades logísticas por su geografía y limitaciones en infraestructura.
Flores explicó que el trayecto contempla la salida del combustible desde la refinería de Cartagena, el cruce por el Canal de Panamá y el regreso al país por los puertos de Buenaventura y Tumaco. “El combustible sale desde la refinería de Cartagena, pasa por el canal de Panamá y retorna al país hacia Buenaventura y Tumaco, abasteciendo el suroccidente y el sur del país. Esto complementa la logística histórica de ductos, que resulta más costosa y demorada”, señaló el funcionario.
El abastecimiento nacional a precio local, mediante una ruta marítima optimizada, representa una transformación para la logística energética de Colombia. Flores destacó que la nueva alternativa resulta más económica y confiable frente al tradicional sistema de transporte por carrotanques y ductos. Además, subrayó que la iniciativa impacta directamente en la estabilidad de los precios para los consumidores y en la disponibilidad de combustible para el sector productivo y el transporte.
Desde el territorio, Arley Ernesto Silva, gerente de operaciones de la Sociedad Portuaria de Tumaco – Pacific Port, resaltó que la operación ya comienza a dinamizar la economía local. “Hoy estamos materializando una ruta nacional de transporte de combustible. La llegada de una embarcación con 97.000 barriles garantiza el abastecimiento del departamento y dinamiza la economía local”, afirmó Silva. El directivo anticipó que en los próximos meses se fortalecerá la operación con la llegada de nuevas embarcaciones, lo que permitirá abastecer de manera regular a la región.
El movimiento portuario incrementó el flujo de vehículos y el comercio en Tumaco, lo que también beneficia a sectores como la hotelería y los servicios. Actualmente, el puerto ofrece una capacidad de almacenamiento superior a 130.000 barriles, lo que permite asegurar la distribución sin interrupciones en la región.
El desarrollo de esta ruta fue posible gracias a la articulación entre el Gobierno nacional, la infraestructura portuaria y el sector privado. Para Carlos Jaimes, gerente de abastecimiento de Primax Colombia, el nuevo corredor representa un avance estratégico en la diversificación de fuentes de suministro. “Es un hito porque nos permite tener dos fuentes marítimas de abastecimiento hacia Tumaco: desde Buenaventura y desde Cartagena, lo que genera eficiencias y mayor confiabilidad en la operación”, explicó Jaimes.
La cadena logística cuenta con el respaldo de Ecopetrol, que acondicionó la refinería de Cartagena para cargar el buque y movilizar grandes volúmenes de combustible. Víctor Alejandro Uribe, gerente de operaciones comerciales de la petrolera, indicó que el transporte marítimo resulta más eficiente frente al traslado terrestre por carrotanques. “Se acondicionó la refinería de Cartagena para cargar el buque con combustible y transportarlo hasta Tumaco. Desde el punto de vista logístico, es mucho más eficiente movilizar grandes volúmenes en buque que en múltiples carrotanques”.
El Gobierno y los actores del sector proyectan que Tumaco se consolide como un hub logístico clave para el suroccidente colombiano, en un contexto de transición hacia energías más limpias. Con la puesta en marcha de esta ruta, Colombia avanza hacia un sistema de abastecimiento más competitivo y equitativo, cerrando brechas históricas en el acceso a combustibles en las regiones más apartadas del país.