Si algo ha puesto a todos a hablar en el mundo de los carros en Colombia este 2026, es la llegada de Tesla.
La marca estadounidense no solo puso a prueba a los fabricantes locales e internacionales, sino que además hizo que muchos colombianos se preguntaran: ¿será hora de cambiar mi carro de gasolina por uno eléctrico? La respuesta, por lo visto en las cifras, es un rotundo sí.
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Durante el primer trimestre del año, Tesla no solo aterrizó en Colombia, sino que sacudió el mercado. Los precios de los carros eléctricos, que antes parecían imposibles para muchos bolsillos, empezaron a caer como dominós.
Según datos de RCN Radio y La FM, modelos como el Kia EV3 bajaron cerca de 40 millones de pesos, pasando de 160 millones a 119 millones.
El BYD Tang no se quedó atrás y perdió casi 50 millones de pesos en menos de un año, mientras que el Jeep Avenger y el Kia EV9 retrocedieron 32 y 30 millones, respectivamente.
Y ojo, que esto no solo pasó en los carros “normales”: hasta marcas de lujo como Porsche y BMW se vieron obligadas a ajustar precios para no quedarse atrás. Eso sí, Volvo y Mercedes-Benz decidieron mantenerse firmes, apostándole a su clientela premium que no se mueve solo por la plata.
Pero la historia no es solo de precios. La llegada de Tesla ha cambiado la forma en que los colombianos miran los carros eléctricos.
Ahora, ya no es raro ver que el Tesla Model Y sea el más vendido del país, con 1.791 unidades matriculadas en marzo, superando por primera vez a todos los carros de combustión interna, según Andemos.
El Model 3 también se metió en la conversación con 666 unidades vendidas. Entre los competidores, el BYD Yuan Up y el BYD Sealion siguen creciendo, pero a paso más lento frente a la fuerza californiana.
Parte del boom eléctrico se explica por la tecnología de estos carros, que ya no es solo un lujo de laboratorio.
Samuel Calderón, de Volvo Cars Colombia, explica a los medios mencionados que los modelos modernos incluyen baterías integradas en estructuras reforzadas, sistemas inteligentes de climatización, sensores para vigilar la fatiga del conductor y hasta protección para niños y mascotas.
Además, los carros reciben actualizaciones remotas de software, lo que significa que mejoran con el tiempo sin que tengas que ir al taller. Todo esto, junto con menores costos de mantenimiento y la conciencia ambiental, está haciendo que cada vez más gente diga adiós a la gasolina.
El Gobierno también le puso gasolina al fuego, o mejor dicho, electricidad al enchufe.
Según el presidente Gustavo Petro, la política de aranceles sobre los carros a gasolina ayudó a duplicar las ventas de eléctricos en solo un mes. Además, se está pensando en que Colombia sea un centro de ensamblaje y fabricación de carros eléctricos en la región.
Esto incluye modernizar talleres, expandir la red de cargadores, generar materiales como acero y aluminio sostenibles, y hasta usar energías limpias en barrios de bajos ingresos.
Petro incluso destaca que menos carros de gasolina implica menos contaminación, un alivio para la salud de ciudades como Bogotá y Medellín.
Pero no todo es color de rosa. Con la alta demanda, algunos carros importados se están demorando en llegar y la infraestructura de cargadores todavía tiene camino por recorrer.
Sin embargo, el mensaje es claro: la movilidad eléctrica dejó de ser una opción de nicho y ya es un fenómeno masivo.
Las cifras del primer trimestre hablan por sí solas: 9.349 vehículos eléctricos y 19.762 híbridos matriculados entre enero y marzo, lo que representa un crecimiento interanual de 171,3 % para los eléctricos.
La competencia está al rojo vivo: Tesla, BYD, Chery y los fabricantes europeos y estadounidenses están mejorando precios, autonomía y equipamiento para ganarse a los colombianos.
Para quienes aún dudan, hay un consejo práctico: revisar los modelos que ofrecen actualizaciones de software, sistemas de seguridad avanzados y facilidad de carga.
Además, comparar precios ahora es más interesante que nunca, porque la irrupción de Tesla abrió una ventana para conseguir carros eléctricos más accesibles y con tecnología de punta.