En las últimas horas, habitantes de la vereda Cuatro Esquinas, en el municipio de El Tarra, Norte de Santander, reportaron un ataque con drones cargados de explosivos cerca de una vivienda rural, en un hecho ocurrido el 6 de abril.
Según versiones conocidas, los artefactos detonaron en inmediaciones de una casa, lo que provocó un incendio en el lugar y generó preocupación entre la comunidad, de acuerdo con información divulgada por la Revista Semana.
El hecho se presenta en una zona del Catatumbo donde se mantiene la presencia de grupos armados ilegales, en medio de enfrentamientos que han incorporado el uso de drones como parte de las acciones violentas.
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Reportes preliminares y situación en la zona
De acuerdo con la información preliminar, el ataque ocurrió en una zona ubicada aproximadamente a una hora del casco urbano del municipio de El Tarra.
Habitantes del sector indicaron que los drones explotaron cerca de una vivienda, lo que ocasionó un incendio tras las detonaciones.
Caracol Radio reportó que dos personas habrían resultado heridas; sin embargo, esta información no ha sido confirmada por las autoridades en la región.
La situación generó alarma entre los pobladores, quienes han venido denunciando el aumento de hechos violentos en el territorio.
Contexto de violencia en el Catatumbo
El municipio de El Tarra hace parte de la región del Catatumbo, donde se registra la presencia de grupos armados ilegales como el Ejército de Liberación Nacional (ELN).
De acuerdo con la información disponible, esta zona ha sido escenario reciente de enfrentamientos entre el ELN y las disidencias de las Farc.
Localidades como Versalles, Filo Gringo y Pacelli también han sido señaladas como puntos donde se han registrado acciones violentas con el uso de drones.
Estos dispositivos han sido utilizados como parte de estrategias de confrontación entre los grupos armados en disputa por el control territorial.
Uso de drones en el conflicto armado
Un informe publicado en febrero señaló que estos grupos comenzaron a emplear drones cargados con explosivos en el marco de sus enfrentamientos.
Según ese reporte, esta modalidad se habría extendido como una alternativa en los combates, en medio de la dinámica del conflicto en la región.
También se indicó que el uso de estos dispositivos representa cambios en las formas de confrontación en distintas zonas del país.
Impacto y cifras de esta modalidad
De acuerdo con información conocida, desde el primer ataque con drones registrado el 26 de abril de 2024 en Argelia, Cauca, se han documentado 422 ataques con aeronaves no tripuladas.
La frecuencia de estos hechos ha sido constante, con un promedio de un ataque cada día y cuatro horas en diferentes regiones.
El saldo humano asociado a esta modalidad incluye más de 328 personas afectadas entre muertos y heridos, entre civiles, integrantes de la fuerza pública y otros actores.
Además, se ha reportado que factores como las condiciones climáticas o fallas en la manipulación de los dispositivos han generado riesgos adicionales para la población civil.
Situación humanitaria en la región
El contexto de violencia en el Catatumbo también ha tenido impactos en la población.
Según datos conocidos, durante el último año se registraron cerca de 50.000 personas desplazadas como consecuencia de los enfrentamientos entre grupos armados.
Las comunidades continúan expuestas a riesgos derivados de estas dinámicas, en una región donde se mantienen las disputas por el control territorial.
Las autoridades no han entregado un pronunciamiento oficial sobre el ataque reportado en El Tarra, mientras se mantiene la incertidumbre sobre lo ocurrido en esta zona rural de Norte de Santander.