A pesar del descontento expresado por algunos residentes y líderes vecinales del sector, la alcaldía de Carlos Fernando Galán sigue adelante con las obras de la troncal de Transmilenio por la carrera Séptima. Durante una rueda de prensa el lunes 6 de abril, el burgomaestre fue enfático en que la administración respeta el derecho a la protesta, pero continuará con el desarrollo del proyecto vial: “nosotros vamos a trabajar para que la obra avance y avance de la mejor manera”.
Galán explicó que, aunque comprende las preocupaciones de los vecinos, su equipo ha implementado medidas innovadoras como el uso de herramientas tecnológicas para instalar redes subterráneas sin zanjas, lo que permitirá reducir el tiempo de construcción cerca de un año y medio respecto a lo inicialmente proyectado. “Ya se empezó. (…) Vamos para adelante”, subrayó el mandatario, que reiteró el compromiso de la administración con el avance eficiente de la obra.
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Voces encontradas en la comunidad
El inicio de las obras, el 30 de marzo entre las calles 119 y 121, generó manifestaciones y una carta formal enviada por organizaciones comunales y líderes sociales de barrios como Barrancas, San Cristóbal Norte y Codito, entre otros del norte de Bogotá. Los firmantes piden ser escuchados y destacan la realidad que afrontan a diario, describiendo las largas travesías que deben hacer para acceder al centro y zonas neurálgicas de la ciudad.
A través de un documento oficial, enviado al distrito, relatan cómo el tiempo de desplazamiento puede superar las dos horas y media y afecta su vida familiar y laboral. Para estos sectores, la transformación de la carrera Séptima representa una oportunidad de integración y mejor calidad de vida, siempre que se minimicen los traumatismos durante la ejecución.
En el comunicado, los líderes enfatizan: “Nosotros buscamos una mejor calidad de vida para nosotros, para nuestras familias, vecinos y para toda la ciudadanía. (…) No queremos ser egoístas con nuestros vecinos y ciudadanos, todo lo contrario, queremos que todos seamos beneficiados”.
Sin embargo, las críticas persisten. Desde sectores como el Pacto Histórico, la edilesa de Chapinero, Kathe Garavito, cuestionó la prioridad de la obra y llamó la atención sobre problemáticas como la seguridad y la acumulación de obras inconclusas: “Destruir la ciudad para complacer a Amarilo y a Peñalosa NO ES trabajo”, afirmó en redes sociales.
Defensa del proyecto desde la administración y exalcaldes
El proyecto de la troncal de Transmilenio en la carrera Séptima fue defendido por el exalcalde Enrique Peñalosa, que considera esta obra una transformación clave para la movilidad y la equidad en Bogotá. Peñalosa insistió: “Transmilenio Séptima le ahorrará cientos de horas al año a cientos de miles de personas. (…) Es bueno para los ciclistas, para los peatones, para el medioambiente, para los valores de las propiedades y hasta para la movilidad de los que van en carro”.
Peñalosa recordó que el diseño actual fue elaborado durante su administración y que, pese a los obstáculos judiciales y políticos, el trazado y la planificación se mantuvieron. Destacó que el corredor es “un proyecto lindísimo porque le va a ahorrar cientos de horas a cientos de miles de personas cada año” y que favorecerá especialmente a los habitantes y trabajadores del sector.
Detalles y alcance de la obra vial
La transformación del Corredor Carrera Séptima, entre las calles 99 y 200, implica una inversión de $1,8 billones y abarca 11,56 kilómetros de longitud. El proyecto incluye la construcción de cuatro carriles para tráfico mixto (dos por sentido) y dos carriles exclusivos para Transmilenio (uno por sentido, ampliados en zonas de sobrepaso), catorce estaciones, un patio-portal de más de 80.000 m² para flota eléctrica y la instalación de cerca de 400 Sistemas Urbanos de Drenaje Sostenible (SUDS) para el manejo de aguas lluvias.
Se prevé la siembra de 4.388 árboles nuevos y la creación de más de 385.000 m² de espacio público y zonas verdes. El proyecto beneficiará a más de 400.000 habitantes de Usaquén y a 133.000 pasajeros diarios del sistema masivo, integrando 11,56 km de nueva ciclorruta y 45 pasos peatonales seguros.