El concejal Julián Sastoque advirtió sobre un repunte preocupante del hurto a residencias en Bogotá durante el inicio de 2026, un delito que afecta directamente la percepción de seguridad y la tranquilidad en los hogares capitalinos.
Según cifras suministradas por la Policía Nacional, en los meses de enero y febrero de este año se registraron 1.139 casos de hurtos a residencias, lo que representa un aumento del 12,3% respecto al mismo periodo de 2025.
Sastoque enfatizó que “Bogotá ya no solo no camina segura, sino que además no duerme segura”, subrayando el impacto de este delito que había mostrado una tendencia a la baja en los dos años previos. El incremento reciente convierte el hurto a residencias nuevamente en un flagelo cotidiano, con más de 20 casos diarios reportados en la ciudad.
Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel
Localidades más afectadas y patrones identificados
Las estadísticas revelan que el fenómeno no se distribuye de manera uniforme en Bogotá. Las cinco localidades con mayor incidencia de hurtos a residencias en lo que va de 2026 son Suba (84 casos), Usaquén (69), Kennedy (53), Engativá (52) y Barrios Unidos (36). Este patrón evidenció una concentración del delito en zonas residenciales de alta densidad y en sectores tradicionalmente considerados de clase media y alta.
De acuerdo con el análisis de la Policía Nacional, los viernes y sábados en la noche conforman las franjas horarias con mayor número de robos, lo que apunta a un patrón de oportunidad aprovechado por los delincuentes cuando las viviendas suelen estar solas por actividades sociales o viajes de sus propietarios.
Un dato adicional que preocupa al concejal Sastoque es que el 16% de las víctimas corresponde a personas de la tercera edad, grupo que enfrenta mayor vulnerabilidad ante la acción de los delincuentes y dificultades para responder a situaciones de riesgo.
Exigencias y propuestas para la seguridad residencial
Frente al panorama descrito, Sastoque exigió a la Administración Distrital un respaldo más decidido a las denominadas zonas seguras —antes conocidas como frentes de seguridad— mediante la instalación de cámaras y alarmas, la creación de una estrategia de patrullaje y comunicación coordinada y el fortalecimiento de la participación comunitaria. La meta es que los vecinos de los barrios residenciales puedan alertar oportunamente a las autoridades y a sus conciudadanos cuando se encuentren en situación de riesgo o sean testigos de un delito.
El concejal resaltó la importancia de no dejar la prevención únicamente en manos de la fuerza pública, sino de fomentar la colaboración entre residentes, administradores de edificios y empresas de vigilancia privada. Exhortó a que se implementen protocolos estrictos de control de acceso, rotación y supervisión permanente del personal de seguridad, y el uso de herramientas tecnológicas actualizadas.
Medidas de prevención y verificación para ciudadanos y administraciones
Sobre este escenario, el distrito recomendó a los ciudadanos evitar publicar información sobre viajes o ausencias en redes sociales, ya que los delincuentes monitorean estos patrones para seleccionar objetivos. Sugirió también informar a familiares o personas de confianza para que realicen visitas periódicas a la vivienda durante ausencias prolongadas.
Para las administraciones de edificios y conjuntos residenciales, se aconsejó contratar solo empresas habilitadas por la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada. Se deben aplicar filtros rigurosos en la selección del personal, capacitar de manera continua a los guardas e implementar sistemas de alarma y cámaras en funcionamiento permanente.
Para verificar que la empresa de vigilancia está autorizada, los residentes pueden consultar el registro oficial ingresando a www.supervigilancia.gov.co, accediendo a la sección de transparencia, y comprobando el NIT de la empresa contratada en el listado publicado. Solo así se garantiza que quienes custodian los hogares cuentan con la formación y certificaciones requeridas por la ley.
Finalmente, el concejal Sastoque reiteró la urgencia de una estrategia integral y coordinada para combatir el hurto a residencias, que combine tecnología, inteligencia policial y corresponsabilidad ciudadana. Insistió en que la seguridad debe ser un esfuerzo compartido que involucre tanto al Estado como a la comunidad para frenar el avance de este delito que pone en jaque la tranquilidad de los hogares bogotanos.