La posibilidad de que Luisa Fernanda W y Pipe Bueno tengan un tercer hijo ha generado debate y expectativa entre sus seguidores.
La creadora de contenido abrió el tema en sus redes sociales, donde compartió de manera espontánea sus dudas y reflexiones sobre ampliar la familia.
Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel
“Si yo quiero tener un tercer hijo o hija, tendría que pensar eso ya, o sea, yo tendría que encargar mi próximo bebé ya, porque siento que más adelante se llevarían mucha diferencia de edad”, expresó Luisa Fernanda W en un video publicado en sus historias de Instagram.
En la grabación, la influenciadora explicó que la idea de un nuevo embarazo apareció de manera repentina y la llevó a considerar los tiempos y las implicaciones de sumar otro integrante a la familia. Para ella, la diferencia de edad entre sus hijos actuales, Máximo y Domenic, es un factor importante, por lo que considera que, de tomar la decisión, debería hacerlo pronto. Sin embargo, también reconoció que el proceso no sería tan sencillo si el objetivo fuera garantizar que el próximo bebé sea una niña.
“Para encargar otro es a la de Dios, porque si sale niño, pues otro niño, porque para hacer la niña toca literal hacerla, o sea, mandarla a hacer, y para eso es un proceso que también se demora un montón”, comentó. La opción de recurrir a un vientre de alquiler surgió entonces como una alternativa posible, especialmente si deciden buscar una niña. La propia Luisa Fernanda W señaló que ha investigado sobre el tema, aunque aclaró que aún no hay una decisión tomada y se encuentra consultando a sus seguidores para escuchar diferentes opiniones.
El debate sobre el uso de un vientre de alquiler y la planificación familiar desató una ola de comentarios en redes sociales. Algunos seguidores apoyaron la idea de un tercer hijo, mientras que otros recomendaron disfrutar de la familia actual. Fiel a su estilo, la creadora de contenido involucró a su comunidad digital en la decisión y pidió consejos sobre qué hacer.
Actualmente, Luisa Fernanda W y Pipe Bueno mantienen una relación desde hace siete años y son padres de dos niños: Máximo, nacido en 2020, y Domenic, en 2022. Ambos comparten aspectos de su vida familiar a través de sus plataformas digitales, donde su día a día despierta el interés de millones de seguidores. Paralelamente a esta reflexión sobre la familia, la pareja avanza en los preparativos de su boda, tras la propuesta que tuvo lugar en Dubái en octubre de 2023.
Por ahora, la posibilidad de un tercer hijo se mantiene como una inquietud abierta. “Decidí preguntarles a ustedes qué harían en mi lugar”, comentó la influenciadora, dejando claro que, más allá de cualquier decisión, la conversación en torno a su vida personal seguirá siendo tema de conversación nacional.
La “señal divina” que llevó a Luisa Fernanda W a iniciar su relación con Pipe Bueno
La historia de pareja entre Luisa Fernanda W y Pipe Bueno ha despertado el interés de millones de seguidores, no solo por su exposición en redes sociales y proyectos en común, sino también por el trasfondo espiritual que ambos han compartido abiertamente en diferentes espacios.
La creadora de contenido reveló que, antes de iniciar su relación con el cantante, se encontraba en un momento de incertidumbre y decidió buscar una señal divina para saber si era el camino correcto. Según relató, sentía una conexión especial con Dios y, a medida que pedía claridad, fueron ocurriendo situaciones que facilitaron el acercamiento con Pipe, interpretando estos hechos como una intervención directa de lo que considera un propósito superior.
A pesar de la imagen idílica que muchos seguidores puedan tener sobre su vida sentimental, Luisa Fernanda W ha insistido en que la relación atraviesa momentos de conflicto y retos como cualquier otra.
“Pero ojo, o sea, no crean que todo es así de perfecto”, advirtió en una reciente interacción con sus seguidores. Pipe Bueno también subrayó la importancia de la comunicación y la complicidad para mantener estable el vínculo, reconociendo que las diferencias y discusiones hacen parte de la dinámica cotidiana: “No, peleamos todo. Esa es como la sazón para que esto funcione”.