El riesgo de que el déficit del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Fepc) alcance $10,7 billones en 2026 encendió las alarmas entre analistas y el Gobierno colombiano. Con el precio internacional del petróleo en máximos recientes y la depreciación del peso, ya se advierte de la urgencia de ajustar los precios internos de los combustibles para proteger la economía y evitar una presión fiscal aún mayor.
Y es que en la actualidad, el Fepc, que es un mecanismo diseñado para suavizar el impacto de la volatilidad de los precios internacionales del petróleo en el mercado local, evitando alzas abruptas al consumidor final, afronta un déficit creciente por la diferencia entre los precios internacionales del petróleo y los precios internos de la gasolina y el Acpm. De mantenerse la situación y no aplicarse nuevas medidas, la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (Anif) estima que el fondo podría acumular un desbalance histórico, lo que pondría en riesgo la estabilidad financiera nacional y el financiamiento de subsidios clave.
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Un informe del gremio denominado “Precios de los combustibles: un ajuste inaplazable” advierte que, bajo el escenario actual, el Fepc podría sumar cerca de $136 billones de déficit desde su creación en 2007. Esa cifra equivale a unas 15 reformas tributarias o una vez y media los recursos asignados al sistema de salud en 2025. “De mantenerse el escenario actual y en ausencia de ajustes en los precios internos de los combustibles, el déficit del Fepc podría rondar los $10,7 billones en 2026”, se precisó en el documento.
Factores internacionales y locales que explican el déficit Fepc
La subida de los precios internacionales del crudo es uno de los factores principales detrás del deterioro del fondo. El precio del Brent, de referencia para Colombia, alcanzó el 19 de marzo de 2026 un máximo reciente de USD108,65 por barril, impulsado por el conflicto en Oriente Medio y restricciones en el suministro.
Dicha coyuntura produjo mayores ingresos en dólares para Ecopetrol por exportaciones, pero también incrementa el costo de los subsidios internos. A esto se añade la depreciación del peso colombiano frente al dólar, que eleva los precios de las importaciones de crudo y combustibles refinados. De acuerdo con Anif, el diferencial entre los precios internos y los internacionales se sitúa actualmente en −$800 por galón para la gasolina corriente y −$5.700 por galón para el Acpm, déficit que el fondo cubre mediante subsidios implícitos.
Durante la pandemia de covid-19, el Gobierno congeló los precios internos de los combustibles, lo que amplió de manera considerable el déficit cuando los precios internacionales comenzaron a aumentar. Luego, entre octubre de 2022 y agosto de 2023, se ajustaron los precios de la gasolina. El Acpm registró incrementos de hasta $400 entre septiembre y diciembre de 2025, y un alza adicional de $99 en enero de 2026. Pese a estos cambios, la estructura de subsidios cruzados se mantiene: los excedentes de la gasolina ayudan a compensar el déficit generado por el Acpm.
“El Acpm se lleva casi la totalidad de los subsidios implícitos del Fepc, mientras no se apliquen incrementos significativos”, señaló la asociación que preside José Ignacio López.
Impacto estimado para el Fepc
Frente a este panorama, Anif recomendó aplicar una estrategia escalonada para cerrar la brecha entre precios internos e internacionales. El plan propuesto contempla alzas mensuales de $214 en Acpm durante dos años, sumadas a incrementos no inferiores a $800 en gasolina corriente. “Con un aumento mensual de $214 en el precio de este combustible por dos años consecutivos, sumado al aumento de por lo menos $800 en los precios de la gasolina corriente, llevarían a una disminución del déficit proyectado del Fepc en $3 billones, únicamente para la vigencia 2026”, indicó.
El esquema incluye una segunda fase: una vez cerrada la brecha, los precios internos se fijarían con base en el promedio móvil de los últimos seis meses del mercado internacional. “Esto implicaría una menor volatilidad para los consumidores y menor discrecionalidad al momento de fijar los precios”, expuso la asociación.
La sostenibilidad del fondo, advirtió, requiere ajustes automáticos y predecibles, acompañados de una transición que, progresivamente, fije los precios internos en línea con el comportamiento global de los combustibles.
Posición de Gustavo Petro frente a los subsidios y alternativas energéticas
El presidente Gustavo Petro manifestó que, si la coyuntura lo demanda, la gasolina podría volver a subir. El jefe de Estado aclaró que “el diésel solo mantendrá subsidio en transporte de carga”, por lo que anticipó que el Gobierno diseñará los apoyos únicamente para ese sector.
De igual forma, el mandatario invitó a los consumidores de gas, gasolina y diésel a migrar a la energía eléctrica limpia como alternativa. “Paneles solares y carros eléctricos que ya se producen en Colombia. Cocinas eléctricas con paneles solares”, propuso.
En la actualidad, luego de una rebaja de $500 efectuada en febrero, el precio de la gasolina regular se mantiene en $15.000 por galón. Ni el Gobierno ni Anif descartan futuros aumentos si los precios internacionales y la tasa de cambio continúan elevados.