El accidente aéreo ocurrido en Puerto Leguízamo, Putumayo, la mañana del lunes 23 de marzo, dejó un saldo de 68 uniformados muertos tras la caída de un avión Hércules C-130 de la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC).
El siniestro ocurrió apenas minutos después de que la aeronave despegara de la pista de La Tagua, cuando cubría la ruta hacia Puerto Asís.
Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel
La tripulación del Hércules, junto a los efectivos militares y policiales a bordo, había partido ese día del Comando Aéreo de Transporte Militar (Catam) en Bogotá, transportando además dos camionetas y diversa carga logística, en una operación que implicó escalas y abordaje de tres pelotones compuestos por 115 soldados y dos patrulleros adicionales.
El accidente se produjo a aproximadamente 1,5 km del aeródromo, en una zona rural, y hasta el momento las causas exactas permanecen bajo investigación.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, aseguró que la aeronave cumplía con las condiciones técnicas para volar y que la tripulación estaba debidamente cualificada. Además, descartó la hipótesis de un ataque externo: “No hay indicios de un ataque por parte de actores ilegales”, afirmó.
Las detonaciones captadas en videos que circularon en redes sociales correspondieron, según Sánchez, a la explosión de munición transportada por la tropa, producto del incendio de la aeronave tras el impacto.
¿Qué transportaba el Hércules C-130?
Según la bitácora, el avión llevaba, además de los uniformados y tripulación, una camioneta Toyota blindada, una Nissan Frontier, material de guerra, comunicaciones y repuestos.
De acuerdo con el reporte oficial, la cifra de víctimas mortales asciende a 68: 6 de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, 60 del Ejército Nacional y 2 de la Policía Nacional, todos en proceso de identificación.
Las autoridades militares continúan investigando para esclarecer si el exceso de peso, la longitud limitada de la pista o una falla técnica provocaron el accidente.
El hecho ha generado conmoción en las Fuerzas Armadas y entre los habitantes de la región, quienes presenciaron el despliegue de equipos de emergencia en la zona del siniestro.
La prioridad actual de las autoridades es la identificación de los cuerpos y el acompañamiento a los familiares de las víctimas. El siniestro del Hércules C-130 en Putumayo representa uno de los episodios más dramáticos para la Fuerza Aérea Colombiana y pone bajo la lupa los procedimientos de carga y seguridad en vuelos militares.
Estas son las características del avión de la Fuerza Aérea que se accidentó en Putumayo
El FAC-1016 reforzó la capacidad de transporte estratégico en Colombia al reincorporarse en agosto de 2023, tras completar un Proceso de Mantenimiento Mayor que permitió renovar la estructura y los sistemas críticos de este C-130H Hércules. Gracias a estas mejoras, la aeronave pudo operar en regiones de acceso complejo como Putumayo, donde las condiciones geográficas dificultan las misiones aéreas.
Este avión, fabricado en 1983 y con una historia previa en la Fuerza Aérea de Estados Unidos bajo el serial 83-0488, llegó a Colombia en septiembre de 2020 gracias al programa de Artículos de Defensa Excedentes de ese país. Su arribo representó un salto cualitativo en la logística militar, permitiendo atender misiones en lugares remotos y con pistas no preparadas.
El Hércules FAC-1016 estaba impulsado por cuatro motores turbohélice Allison T56-A-15, capaces de generar 4.591 caballos de fuerza cada uno. Esta configuración técnica le otorgaba la potencia necesaria para despegar y aterrizar en terrenos adversos, además de asegurar la estabilidad y confiabilidad durante vuelos de transporte táctico y apoyo logístico.
Entre 2021 y 2023, la aeronave fue sometida a un exhaustivo proceso de mantenimiento en la Corporación de la Industria Aeronáutica Colombiana (Ciac), donde se revisó a fondo la estructura y se actualizaron sistemas clave. El objetivo de este trabajo fue garantizar que el avión pudiera enfrentar misiones complejas tras cuatro décadas de servicio.
El FAC-1016 también contaba con una rampa hidráulica trasera que agiliza la carga y descarga de personal, vehículos y suministros. Esta característica lo conviertía en una pieza fundamental para el traslado eficiente de tropas y material en zonas donde la infraestructura resulta limitada o inexistente.