La versión oficial contradice la denuncia sobre la supuesta aparición de 27 cuerpos calcinados en la frontera colombo-ecuatoriana.
El Instituto Nacional de Medicina Legal confirmó la muerte de 14 hombres adultos a causa de un incendio en la zona de Nariño; todos fueron identificados y entregados a sus familias.
Las acusaciones del presidente Gustavo Petro sobre una masacre atribuida a bombardeos extranjeros fueron desmentidas por los dictámenes forenses y la información verificada por las autoridades. La entidad precisó que los cuerpos registrados, casi la mitad de los reportados por Petro, fueron hallados en municipios fronterizos del departamento de Nariño entre el 22 y el 27 de enero de 2026.
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No hay evidencia de bombardeos, heridas por armas de fuego ni de que hayan llegado cadáveres procedentes del departamento de Putumayo, según los informes recopilados por Caracol Radio y La FM.
Todos los cadáveres correspondían a hombres, mayores de edad, y presentaban quemaduras extremas como única causa letal.
Los cuerpos fueron hallados en dos incidentes: uno en la vereda Inda Zabaleta, en Llorente, y otro en Mosquera, ambos municipios de Nariño. La identificación de las víctimas se realizó mediante pruebas dactilares y testimonios familiares, según detallaron las fuentes.
El director del Instituto Nacional de Medicina Legal Ariel Cortés informó que la policía judicial identificó inicialmente trece personas en el primer evento, aunque solo doce cuerpos llegaron a la unidad básica de Tumaco.
Otros cuerpos fueron trasladados a Pasto. La suma total quedó fijada en 14 víctimas, cifra validada y divulgada por Caracol Radio y La FM en dos entrevistas diferentes.
Contradicciones entre la versión oficial y la denuncia presidencial
Las declaraciones del presidente Gustavo Petro sobre una presunta masacre de 27 personas calcinadas en bombardeos desde el territorio ecuatoriano fueron refutadas por las autoridades forenses.
Según Caracol Radio, Ariel Cortés especificó: “De los 27 cuerpos que el día de ayer se estaban hablando, nosotros hacemos un monitoreo diario de la información de homicidios... y en este momento no tenemos ninguna relación de 27 cuerpos”.
Según el informe de Medicina Legal, obtenido por La FM ninguna de las víctimas era de Putumayo; todos los reportes proceden exclusivamente de Nariño. Cortés, en entrevista con Caracol Radio, subrayó que Medicina Legal realiza seguimientos diarios y comunicaría de inmediato si se detectaran cifras superiores.
Ambas fuentes coinciden en que la afirmación presidencial no se fundamentó en registros oficiales o forenses verificados.
Las autoridades recordaron que la controversia inició con un mensaje publicado por el presidente Petro en redes sociales, sin que hubiera consulta formal previa con Medicina Legal. El instituto insistió en que continuará monitoreando la situación y avisará de cualquier novedad relevante sobre homicidios en la frontera si surgen nuevas pruebas.
Qué revelaron los peritajes forenses y el contexto del incendio
Los peritajes oficiales descartaron que los decesos se debieran a explosivos, enfrentamientos armados o bombardeos aéreos.
Ariel Cortés, en dialogó con Caracol Radio, afirmó que todo resultó “producto de un incendio… aquí no fue producto de esquirlas o de metralla o de un bombardeo”.
Las investigaciones apuntan a que el incendio se originó en un laboratorio clandestino, donde, según los informes preliminares, se empleaban sustancias químicas asociadas al procesamiento de alcaloides.
No se detectó vestimenta ni elementos reconocibles que permitieran vincular a las víctimas con grupos armados, debido al avanzado estado de calcinación.
El Instituto Nacional de Medicina Legal explicó que, por las condiciones de los cuerpos, no fue posible determinar afiliaciones ni detalles sobre si portaban uniformes militares o ropa común. La institución reiteró que no existen pruebas de ataques con drones ni de intervención de armamento extranjero en el origen de la tragedia.
La franja fronteriza entre Nariño y Ecuador, lugar donde sucedieron los hechos, es una zona altamente afectada por la violencia ligada al narcotráfico y los conflictos criminales.
Tanto Llorente, como la vereda El Pital y Mosquera, se encuentran muy cercanos a la línea divisoria con Ecuador. Los procedimientos forenses se realizaron principalmente en Tumaco y Pasto.
En el plano nacional, el director Cortés destacó que Colombia atraviesa un aumento sostenido de homicidios, con más de 14.500 casos anuales registrados en 2025 frente a los 11.000 de hace cuatro años.