Voceros de la Policía confirmaron la captura de Pedro Enrique Ospino Cobo, conocido como alias Balacho, señalado de ser el jefe de sicarios de la organización criminal que lideraron “Kiko Gómez” y Marcos de Jesús Figueroa, conocido como “Marquitos”, dos líderes del narcotráfico del departamento de La Guajira.
Información preliminar indica que la detención se llevó a cabo en el corregimiento de San Pedro, jurisdicción de Barrancas, tras un operativo de inteligencia que incluyó la participación de unidades especializadas. Las acciones policiales se extendieron por varias semanas, de acuerdo con la información que conoció el medio local El Pulso Caribe.
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Portavoces de la Policía del departamento de La Guajira confirmaron a Infobae Colombia que los detalles del operativo y la ampliación del proceso judicial, así como pormenores relacionados con la más reciente actividad ilícita del capturado, se darán a conocer próximamente.
Sin embargo, documentos de la Corte Suprema de Justicia indican que la estructura a la que ha pertenecido “Balacho” por años consolidó su presencia en municipios del sur de La Guajira, aprovechando la cercanía con la frontera venezolana y las rutas hacia el mar Caribe, históricamente utilizadas para actividades ilícitas.
Reportes policiales de capturas previas de “Balacho” lo señalan por delitos como homicidio, narcotráfico, extorsión, secuestro, tortura, feminicidio y trata de personas.
De hecho, reportes de prensa de 2015 informan de una captura de Ospino Cobo, conocido en ese entonces como “el capo del contrabando de la gasolina”. Tres años después, en 2018, diarios locales informaron que había quedado libre.
En el procedimiento de captura, además de Ospino Cobo, fueron detenidas otras personas cuyas identidades y antecedentes son verificados para determinar su posible vinculación con la red criminal.
Los aprehendidos fueron trasladados a dependencias judiciales, donde se realizan audiencias de legalización de captura, imputación de cargos y solicitud de medida de aseguramiento, de acuerdo con la información preliminar.
Tras la captura, según información conocida por La Nueva Prensa, se estarían elevando denuncias que piden que “Balacho” sea trasladado a Bogotá, debido a que habitantes y líderes sociales advierten que la organización criminal, que se estima tiene más de 5.000 sicarios, intenta sobornar a miembros de la Policía Nacional y la Fiscalía General de la Nación para conseguir la liberación del detenido, como habría ocurrido en ocasiones anteriores.
Tras la caída de la red principal derivada de la captura de “Marquitos”, en 2014, las autoridades monitorean los intentos de reorganización de la red criminal y el posible surgimiento de nuevas alianzas delictivas en la región.
Mientras tanto, las autoridades indican que la captura de Ospino Cobo puede aportar información relevante sobre movimientos recientes en los municipios del sur del departamento.
Posibles transferencias de dinero que habría hecho alias Balacho para evitar su captura
Los temores sobre pagos de “Balacho” a la justicia para evadir a las autoridades están fundados en hechos probados. Un documento de la Corte Suprema de Justicia que retrata parte del proceso judicial que resultó en la condena del exfiscal Primer Seccional de La Guajira Alcides Elías Pimiento Rosado, indica los contactos de “Balacho” con las autoridades.
Pimiento Rosado fue condenado luego de que “omitió sus deberes en ocho (8) indagaciones a su cargo, toda vez que no dispuso los actos de dirección y coordinación, ni la expedición de órdenes a policía judicial para el impulso de las investigaciones, tendientes a acreditar los hechos presuntamente delictivos y la identificación de los autores y/o partícipes con el fin de establecer si había lugar o no al ejercicio de la acción penal”, de acuerdo con una sentencia de la Corte Suprema de Justicia.
En su historial delictivo se conocieron fragmentos de sus nexos con alias Balacho:
“El señor José Carlos García Cataño sostiene que el doctor Alcides Pimienta, fiscal 1o Seccional de Fonseca Guajira, le solicitó a Pedro Enrique Ospina Cobo, alias Balacho, la suma de diez millones de pesos ($10.000.000) para que no le llegara una orden de captura por una denuncia que le puso un policía, que además él lo borraba de allí de la Fiscalía para que no le aparecieran registros”, se lee.
En otro episodio consta que un capturado “dice que tiene conocimiento que Diego Parody llamaba a “Pirin” y a “Balacho” y a “Johan Amaya”, para suministrar información que el fiscal Alcides Pimienta tenía, así para ponerles en conocimiento la realización de allanamientos, si iban a salir órdenes de captura, y el Dr. Alcides hacía eso porque recibía dinero de ellos”.