Luego de seis meses de que el hijo del reconocido contrabandista Diego Marín Buitrago, alias Papá Pitufo, fuera capturado por la fuerte agresión cometida hacia su excompañera sentimental, en la mañana del miércoles 11 de marzo se conocieron nuevos detalles de la investigación que adelanta la Fiscalía General de la Nación en su contra.
De hecho, fueron revelados los argumentos que el ente acusador usó durante la imputación de cargo contra Juan Diego Marín Franco, en los que se responsabilizó por presunta tentativa de feminicidio.
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Según indicó la Fiscalía, el caso expone una agresión con arma blanca ocurrida el 23 de septiembre del 2025, cuando Marín Franco presuntamente atacó a su exesposa durante una discusión vinculada al fin de su relación.
Según las autoridades, la víctima sufrió múltiples cortes en diversas partes del cuerpo y requirió reanimación debido a un shock hipovolémico. Actualmente, Marín Franco se encuentra bajo libertad vigilada y tiene prohibido salir de Cartagena mientras avanza el proceso penal.
“Ella tuvo que recibir reanimación al llegar al centro médico, pues padeció shock hipovolémico por la excesiva pérdida de sangre”, señaló la Fiscalía en la audiencia a la que tuvo acceso la revista Cambio.
La denuncia formal incluye detalles sobre los daños sufridos por la mujer: cortes en el cráneo, hombro, ceja, manos, costilla, espalda y abdomen. De acuerdo con la Fiscalía, la víctima necesitó atención médica urgente a causa de la pérdida excesiva de sangre.
Marín Franco fue detenido el mismo día del ataque y permaneció tres meses bajo custodia. En diciembre, recuperó la libertad bajo una medida de aseguramiento no privativa, con la obligación de permanecer en la ciudad.
“Él preparó una cena, flores, rumba y celebración en una ciudad como Cartagena y una propuesta de querer estar en una relación de pareja. Pero discutieron, y cuando escuchó de ella que no quería estar más con él, y que, por el contrario, iba a empacar las maletas para irse, este prefirió agredirla físicamente al punto de casi causar su muerte”, comentó la Fiscalía.
Violencia de género y contexto de la relación
Durante la audiencia de imputación, la Fiscalía describió un presunto patrón de violencia de género durante la relación. Señaló episodios de abuso físico, psicológico y verbal, discriminación y dependencia económica que, según la fiscal Diana Isabel Lara, culminaron en el ataque.
Durante la audiencia revelada por Cambio, la funcionaria relató que Marín Franco dominaba y descalificaba a la víctima, empleando insultos y amenazas, incluso con armas de fuego. Además, destacó el control económico y los constantes conflictos respecto al divorcio y la custodia de la hija de ambos.
“La relación estuvo enmarcada por actos de discriminación y de violencia de género, había ejercicio violencia psicológica, física y verbal en contra de la víctima. Le decía ‘perra’, ‘mantenida’.La acusaba de ser infiel, la acusaba de muerte, incluso con armas de fuego. La manipulaba económicamente y tenía problemas por incumplimientos del acuerdo de divorcio y por temas de la custodia de su hija”, señaló la fiscal el 3 de marzo en la diligencia.
La fiscal sostuvo que el acusado actuaba movido por una percepción de legitimidad para imponer normas y restringir la autonomía de la mujer. Afirmó que existía un contexto de relaciones desiguales y estereotipos de género que influyeron en el incidente.
“Marín Franco creyó estar legitimado para reprender, dominar, imponer normas de conductas y de respeto.Utilizó la violencia física y psicológica para disponer de la vida, integridad y dignidad de una mujer, para garantizar así su sometimiento, cosificación e instrumentalización, despojándola de su humanidad y valor intrínseco, pensando que ella era de su propiedady que podría usurpar su autonomía si ella no se comportaba como él creía que debía hacerlo o continuaba una relación afectiva”, comentó Lara al juez.
Estrategias de defensa y proceso judicial
El abogado defensor Ricardo Carriazo calificó la agresión de su cliente como una “situación circunstancial”. Sostuvo que ambas partes se encuentran en conversaciones para una eventual reconciliación, mientras conviven temporalmente en Cartagena, aunque la mujer viaja también a Bogotá y Medellín.
La defensa argumenta que la relación entre ambos es positiva y que la convivencia en viviendas separadas responde al deseo voluntario de la víctima.
Esta versión fue corroborada por el abogado Julián Molina, representante de la mujer, quien indicó que ella ha decidido, de manera libre y consciente, mantener el acercamiento bajo condiciones autónomas.
Pese a las versiones de acercamiento, la Fiscalía continúa el proceso penal. En Colombia, los delitos por tentativa de feminicidio se investigan de oficio, aun si la víctima retira la denuncia o busca un acuerdo extrajudicial. Se ha establecido que la siguiente audiencia preparatoria de juicio será el 17 de abril.
En fechas recientes, Marín Franco pidió autorización para residir parcialmente en el municipio de La Estrella, Antioquia, alegando afectaciones a sus derechos fundamentales al tener que permanecer en Cartagena. La solicitud fue rechazada y el proceso sigue bajo la misma medida de aseguramiento.