La noche colombiana es mencionada por turistas como uno de los atractivos por los que deben volver o invitar a más extranjeros al país cafetero; sin embargo, en la mayoría de establecimientos nocturnos se escuchan canciones de artistas internacionales que no van ligados a la cultura del país.
Es por ello que un colectivo de connacionales se ha unido para incentivar que se escuche música local en bares y discotecas del país. Comenzando con los sitios nocturnos de Cartagena.
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Voceros de la iniciativa recordaron que, de acuerdo con Colombia Travel, en el país hay registrados más de 1.000 ritmos agrupados en más de 150 géneros, aunque durante años estos sonidos permanecieron en un segundo plano en la programación musical en los bares.
La iniciativa que busca recuperar la música tradicional en Colombia
En Cartagena, el fenómeno comenzó en Barra 7, nominado a Mejor Bar; al respecto, en diálogo con Infobae Colombia, Carlos Sierra, que es vocero de la iniciativa, afirmó que la decisión de priorizar la música local responde a una estrategia que une cultura y negocio: “Cuando todo está más caro, lo genérico se vuelve una mala compra. La gente quiere una salida con carácter, y el sonido es lo primero que define ese carácter”.
Sierra mencionó que la música en vivo y la interacción con el DJ han cobrado relevancia en el mercado actual, citando encuestas recientes del Dane que muestran que la asistencia a conciertos y espectáculos musicales supera el 20% de la población masculina y se acerca al 20% en la femenina.
Esta preferencia por lo presencial se refleja en las noches de bares, donde la pregunta sobre qué canción suena se vuelve parte del ritual y la conversación. En palabras de Sierra, “el mejor indicador es cuando alguien sale diciendo ‘no sabía que esto también era Colombia’”.
Para Sierra, en lugar de limitarse a reproducir éxitos internacionales, el DJ colombiano debe asumir el papel de curador cultural, diseñando recorridos musicales que integran géneros nacionales y logran mantener la energía en la pista. “Curar no es meter un bullerengue suelto para cumplir. Es construir una ruta para que la pista llegue contigo, sin que la energía se rompa”.
La tendencia no solo responde a motivaciones simbólicas. La identidad sonora se convierte en ventaja competitiva para los bares que logran integrarla con el concepto del lugar, el servicio y la propuesta gastronómica, puesto que consideran que la música local funciona mejor cuando deja de ser un adorno y se vuelve parte del diseño del negocio.
Sierra recordó que en 2025 Cartagena recibió a más de cinco millones de turistas, siendo la música local una herramienta para diferenciar lo comercial y crear experiencias completas.
“Hoy varios bares buscan ofrecer una experiencia que suene a su ciudad, a su región y a su público. Los ritmos locales ya no están solo en la periferia del entretenimiento, sino en el centro de la conversación cultural y comercial”.
En la entrevista, Sierra reveló que hay más de 40 eventos culturales confirmados para el primer semestre de 2026 en la ciudad, lo que, en su postura, demuestra que es pertinente que los establecimientos deben comenzar a creer más en los artistas locales. También recomendó pedir rutas musicales en vez de éxitos puntuales, dar tiempo a las canciones nuevas y construir listas propias a partir de los descubrimientos de la noche.
“Hay recuperación y profesionalización, pero en una noche más competida y más costosa. En ese entorno, la identidad sonora sí puede ser ventaja, sobre todo como factor de retorno”, puntualizó.