El mar Caribe colombiano enfrentará vientos fuertes y oleaje elevado entre el 4 y el 8 de marzo, según la Dirección General Marítima (Dimar), el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd).
El fenómeno es atribuido a sistemas de alta presión subtropical y afectará especialmente actividades marítimas, turísticas y pesqueras en la región.
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Entre el 4 y el 8 de marzo se pronostica un aumento de la velocidad del viento, con ráfagas de 20 a 35 nudos (37 a 65 km/h), así como olas de 2 a 4 metros en el mar Caribe colombiano. Las autoridades han pedido a las comunidades costeras, operadores turísticos y pescadores mantenerse atentos a las recomendaciones oficiales, con especial precaución en el sector central y litoral del Caribe.
La Dimar informó que el predominio de sistemas de alta presión subtropical fomentará “intensidades en la velocidad de los vientos de moderadas a fuertes e incremento en la altura de la ola”, principalmente sobre el sector central y litoral del mar Caribe colombiano.
De acuerdo con el pronóstico técnico, las áreas más expuestas serán La Guajira, Magdalena, Atlántico, Bolívar, el archipiélago de San Andrés y Providencia e Islas Cayos del Norte. Se espera un impacto menor en Sucre, Córdoba y el Golfo de Urabá.
Las velocidades del viento, detalló Dimar, estarán entre 20 y 35 nudos (37 a 65 km/h). Se prevé que las alturas de ola más persistentes se presenten los días 4 y 5 de marzo. Estas condiciones también podrían propiciar mar de fondo en zonas del litoral sur del Caribe, como Urabá Antioqueño, Córdoba, Sucre y partes de Bolívar.
El Ideam enfatizó que, en zonas costeras y de playa, el incremento de la velocidad del viento será menor, alcanzando ráfagas cercanas a 20 nudos (37 km/h), especialmente durante la noche.
La Ungrd recomendó a las autoridades territoriales y del archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina mantener un monitoreo constante de las condiciones meteorimaranas y atender oportunamente los avisos, alertas y recomendaciones emitidas por el Ideam, la Dimar y las capitanías de puerto.
Además, se instó a fortalecer la coordinación de los Consejos Territoriales de Gestión del Riesgo de Desastres e informar de manera inmediata a las comunidades costeras, pescadores y operadores turísticos sobre las condiciones adversas. El objetivo es prevenir afectaciones en actividades marítimas y en la infraestructura costera, así como en la navegación de embarcaciones menores.
Para quienes requieran información adicional, el Ideam y la Dimar recuerdan que los boletines técnicos y comunicados oficiales están disponibles para consulta en sus páginas web.
Las condiciones previstas pueden afectar la navegación en embarcaciones menores y generar riesgos para infraestructuras turísticas y actividades productivas vinculadas al mar. El riesgo será mayor en aguas abiertas y en zonas del litoral central.
La comunidad costera, el sector turístico y los pescadores están llamados a seguir las orientaciones emitidas por las autoridades. Se aconseja adaptar actividades y operaciones durante los días de alerta para minimizar incidentes.
La vigilancia y el trabajo conjunto entre la UNGRD, la DIMAR, el IDEAM y las autoridades locales continuarán hasta el domingo 8 de marzo, con especial seguimiento los días 4 y 5, cuando se esperan condiciones más intensas. Estas acciones buscan fortalecer la preparación, la autoprotección y mantener informada a la población vulnerable ante el incremento del riesgo marítimo.
El clima en Colombia marcará un ciclo de lluvias y calor hasta finales de 2026
Colombia se prepara para enfrentar un ciclo climático con lluvias moderadas hasta mayo, seguido por un período de intenso calor que se extenderá hasta finales de 2026, según las proyecciones del Instituto Internacional de Investigación para el Clima y la Sociedad de la Universidad de Columbia.
Esta variación tendrá consecuencias inmediatas en el precio de la electricidad y en la generación hidroeléctrica, dos factores que afectan de manera directa a la economía de los hogares y al equilibrio energético nacional.
El último informe del Instituto Internacional de Investigación para el Clima y la Sociedad de la Universidad de Columbia destaca un dato clave para el trimestre entre febrero y abril de 2026: la probabilidad de La Niña es apenas del 4%, mientras que la de un escenario neutral es del 96%. A pesar del bajo porcentaje asociado al fenómeno de La Niña, las lluvias se mantendrán, aunque de manera dispersa, hasta finales de mayo.
El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) confirmó que, aunque habrá precipitaciones intermitentes, el clima tenderá a tornarse más seco a partir de abril. Las previsiones indican que, desde el trimestre mayo-julio, las probabilidades de un fenómeno de El Niño superarán a las condiciones neutrales, situándose entre el 58 % y el 61 %.