Un episodio reciente puso de nuevo en el centro del debate el tema del abuso de autoridad policial en Bogotá, luego de que dos agentes fueron grabados mientras se desplazaban en una moto sin placa.
La situación fue documentada y difundida en la cuenta de X, Pasa en Bogotá, generando una ola de comentarios y críticas en redes sociales.
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La grabación muestra cómo varios ciudadanos advirtieron la circulación irregular de los uniformados, quienes vestían el uniforme reglamentario pero utilizaban un vehículo sin identificación visible. Ante esto, decidieron registrar la escena con sus teléfonos celulares.
Según relató el grupo afectado, los policías, al notar que estaban siendo grabados, optaron por interceptarlos metros más adelante. Durante el intercambio, exigieron la identificación de los ciudadanos y los amenazaron con solicitar la presencia de las autoridades de tránsito, argumentando que los pasajeros no utilizaban cinturón de seguridad.
Las imágenes difundidas captaron un detalle llamativo: uno de los policías, quien portaba en su uniforme el nombre de subintendente Andres Proaños, ocultó su rostro dejando solo los ojos al descubierto mientras solicitaba los documentos.
Este gesto fue interpretado por los usuarios en línea como un intento de evadir la identificación plena.
Durante las imágenes se escucha la conversación del supuesto uniformado cuando le solicita la cédula a un ciudadano, quien responde acogiendo la Ley 1801 y recordando que puede grabar el procedimiento. El interlocutor policial accede y afirma: “Sí, claro”.
La conversación se desarrolla en un tono formal. El ciudadano recalca que no está realizando ninguna acción ilegal y presenta su documento, señalando que lo entrega sin resistencia. A continuación, identifica verbalmente al subintendente como “Andrés Proaños”, confirmando el nombre y un número aparentemente asociado al funcionario: “153438 ”.
Durante el diálogo, el ciudadano solicita la “cédula de policía” o “tarjeta de policía” del subintendente, indicando que existe una obligación de identificarse plenamente como autoridad. El policía responde mostrando su nombre, aunque el ciudadano insiste en recibir la tarjeta específica: “Usted está obligado a identificarse”.
La publicación en X, Pasa en Bogotá, aceleró la circulación del video y propició un debate sobre la frecuencia de este tipo de incidentes en la ciudad. Varios internautas denunciaron que los controles irregulares y la falta de transparencia en la actuación policial representan un problema recurrente en las vías públicas.
“Algunas manzanas podridas...”; “La ley es solo para los pobres aver párese le a un guerrillero y hay si no es policía es peor que un bobito”; “Quién sabe qué vuelta iban a hacer, como los bandidos, sin placa o tapada o alterada”; “Esa modita se andar ahora con tapa montañas y sin placa qué?”; “Esos no eran policias, son bandidos que estaban en su torcido”; “Lástima por estos policías brutos o que sea hacen brutos es que los ciudadanos les perdieron el respeto”: fueron algunos de los mensajes.
Abuso policial en Colombia
En Colombia, el abuso policial se sanciona principalmente mediante el Estatuto Disciplinario Policial (Ley 2196 de 2022), que establece un régimen específico para investigar y sancionar a los miembros de la Policía Nacional por conductas indebidas, incluyendo el uso excesivo de la fuerza, violaciones a los derechos humanos y otras faltas disciplinarias.
Las sanciones varían según la gravedad e intencionalidad de la conducta:
- Para faltas gravísimas cometidas de manera dolosa, la sanción es destitución e inhabilidad general para ejercer cargos públicos por un periodo de diez a veinte años.
- Si la falta gravísima es cometida con culpa, la destitución y la inhabilidad general se aplican por cinco a diez años.
- Las faltas graves y leves pueden recibir sanciones de suspensión, multas o amonestaciones escritas, dependiendo del caso.