Más de 150 soldados del Ejército Nacional y efectivos de la Policía participan en un operativo de gran escala en Tuluá, Valle del Cauca, dirigido a combatir a las disidencias de las Farc y otras estructuras armadas ilegales.
El despliegue tiene como objetivo principal capturar a alias Óscar Barreto, cabecilla del Frente 57, y responde a la reciente detención de alias Tony, señalado por robos en estaciones de servicio.
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Los recientes operativos de seguridad en Tuluá consisten en el despliegue simultáneo de tropas del Ejército y la Policía Nacional en las zonas urbana y rural, con el fin de neutralizar la acción del Frente 57 de las disidencias de las Farc, encabezado por alias Óscar Barreto.
Esta intervención busca reducir la violencia en la zona, restaurar el control estatal y garantizar la seguridad en Tuluá y municipios cercanos del centro y norte del Valle del Cauca.
Las acciones, iniciadas desde la tarde del 28 de febrero, se realizan en la zona de media y alta montaña y en sectores urbanos. La Tercera Brigada y la Tercera División del Ejército Nacional lideran las operaciones, reforzando la presencia militar e intensificando la búsqueda de alias Óscar Barreto.
Entre los objetivos principales figura el líder guerrillero, por quien las autoridades han ofrecido una recompensa de hasta 640 millones de pesos.
Identificado como cabecilla del Frente 57, Barreto tiene más de 15 años de trayectoria delictiva, incluyendo pasos por el ELN, las Farc y las disidencias, y enfrenta cargos por tráfico de estupefacientes y armas, reclutamiento forzado, extorsión, terrorismo y desplazamiento forzado.
Alias Óscar Barreto es considerado pieza central en la violencia regional y opera en municipios como Sevilla, Guacarí, Ginebra, Buga, Palmira y Cerrito, además de Tuluá. Su liderazgo en el Frente 57 —también denominado Yair Bermúdez— ha llevado a este grupo a posicionarse como eje del actual operativo militar.
Las autoridades lo señalan como presunto responsable de la quema de un tractor y una excavadora el 27 de febrero, así como de la incineración de maquinaria en Puerto Frazadas.
Efectos de la violencia armada en la comunidad de Tuluá
La presencia de grupos armados ilegales y disidencias de las Farc ha generado una fuerte disputa territorial y un aumento de la intimidación en Tuluá y alrededores.
Autoridades municipales y departamentales advierten sobre la relación de estas estructuras con homicidios de líderes sociales y con diversas afectaciones a la comunidad.
La violencia alcanza a ataques contra maquinaria, desplazamiento de habitantes y el incremento del temor entre la población. Las operaciones actuales buscan contrarrestar estos fenómenos y restablecer la seguridad en el centro del Valle del Cauca.
Se prevé que los operativos se extiendan a otras zonas del departamento si los resultados en Tuluá y su entorno así lo requieren.
Captura de alias Tony y acciones contra la delincuencia común
En paralelo a la ofensiva principal, la Policía Nacional detuvo a alias Tony en Tuluá mediante una orden dictada por el Juzgado Cuarto Penal. El detenido está acusado de hurto calificado y agravado por hechos ocurridos el 14 de febrero de 2026 en una estación de gasolina de Buga.
Alias Tony habría cometido al menos seis robos en estaciones de servicio de Buga y Tuluá, usando una motocicleta y presuntamente un arma traumática. Su expediente incluye seis anotaciones por lesiones culposas, robos y concierto para delinquir.
Durante la captura, las autoridades incautaron la motocicleta presuntamente relacionada con los delitos. El material probatorio y alias Tony quedaron a disposición de la Fiscalía 26 Local de Buga para definir su situación judicial.
Las autoridades insisten en que quienes persisten en actividades delictivas tienen la opción de acogerse a garantías legales. Para quienes elijan mantener la confrontación, la respuesta será la aplicación de toda la fuerza legítima del Estado.