En un polémico mensaje en sus redes sociales, la periodista y candidata presidencial Vicky Dávila defendió las palabras del expresidente Álvaro Uribe Vélez (2002-2010), que, en julio de 2025, aseguró que no se postularía como candidato vicepresidencial.
Dávila, que actualmente aspira a convertirse en la candidata oficial de la centro-derecha, compite en la Gran Consulta por Colombia, un proceso en el que participan otros ocho candidatos. Esta consulta se llevará a cabo el 8 de marzo, el mismo día de las elecciones legislativas.
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A través de su cuenta de X, Vicky Dávila reiteró su confianza en el compromiso de Uribe, líder del Centro Democrático, al destacar que, a pesar de las controversias políticas que giran en torno a su figura, el exmandatario ha demostrado ser un hombre de palabra.
La comunicadora afirmó que “el presidente Álvaro Uribe dijo el 18 de julio de 2025 que no será fórmula vicepresidencial, porque no pondrá al país en esa ‘discusión institucional’. Eso es querer a Colombia de verdad y no prestarse para la politiquería”.
Con esta declaración, la aspirante presidencial respondió a un mensaje publicado por Uribe, en la fecha mencionada, en el que el expresidente dejó claro que no aceptaría ser parte de ninguna fórmula para la vicepresidencia, al hacer énfasis en su respeto por las instituciones del país.
Dávila señaló en su mensaje que el expresidente cumplió con su palabra en el pasado y por lo mismo no tiene dudas de que el ex jefe de Estado no se prestará para lo que ella considera un “politiqueo innecesario”: “Yo le creo que no será vicepresidente de nadie, porque Uribe tiene palabra”.
En sus declaraciones, la aspirante presidencial también expresó su admiración por la figura del expresidente, al afirmar que él sigue siendo una figura clave para muchos colombianos: “Uribe es de millones de colombianos que lo queremos y admiramos”.
La periodista aprovechó también para recalcar su respaldo a la postura de Uribe en cuanto a las próximas elecciones, al señalar que “hoy, amando tanto a Colombia, busca llevar la bancada más grande de la oposición para asegurar el Congreso y se listó para ser senador. Vamos a votar por él”.
Vicky Dávila no solo reaccionó a las palabras de Uribe, sino que utilizó su espacio para hacer un llamado a las nuevas generaciones de la política en Colombia. En su mensaje, resaltó la importancia de un liderazgo auténtico y renovador: “Las nuevas generaciones de la política tenemos que tener sello propio, liderazgo propio, ideas propias y carácter. Es nuestro compromiso con los colombianos”.
Esta fue la decisión del expresidente Uribe, que revivió la periodista Dávila
En cuanto a las declaraciones del expresidente, estas fueron realizadas en un mensaje publicado en su cuenta de X el 18 de julio de 2025, en el que Álvaro Uribe aclaró su postura frente a la posibilidad de ser candidato a la vicepresidencia en las próximas elecciones.
“No puedo considerar ser candidato a la vicepresidencia. No seré yo quien le cree al país una discusión institucional, justamente ahora que buscan acabar con las instituciones”, escribió el exmandatario en su mensaje, al hacer referencia a su decisión de no formar parte de una fórmula vicepresidencial.
En esa misma publicación, Uribe aprovechó para señalar las dificultades judiciales que enfrenta, al mencionar el proceso judicial que está atravesando, al que calificó como “injusto” y reflejo de la politización de algunas instituciones del país.
“Publico esta decisión, a pesar de estar afrontando un proceso judicial injusto que refleja la politización en algunas instituciones”, escribió el expresidente, en lo que parecía ser una crítica directa a algunos actores del sistema judicial colombiano.
“El ministro Montalegre, presunta víctima mía, ha llevado a trabajar con él en el ministerio a la esposa de su cercano fiscal Mejía, quien encarceló y pidió condenar a mi hermano. Este fiscal fue cuota de Leónidas Bustos, prófugo del Cártel de la Toga (sic)”, expresó el exmandatario, al descalificar lo que considera un entramado de justicia sesgada contra él.
Para esa fecha, el expresidente fue condenado por la justicia a 12 años de prisión domiciliaria por los delitos de soborno a testigos y fraude procesal; sin embargo, tres meses después, el Tribunal Superior de Bogotá lo absolvió de esos cargos.