A pocos días de que se realicen las elecciones al Congreso, persiste la preocupación por la presencia de mujeres en la contienda electoral.
Según los reportes entregados por la Registraduría Nacional del Estado Civil, citados por El Tiempo, el 40% de las aspiraciones al Congreso en Colombia corresponden al género femenino.
Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel
Pese a que las listas al Congreso en 2026 presentan una mayor cantidad de candidatas respecto a los comicios legislativos de 2022, los hombres continúan ocupando cerca del 60% de las postulaciones.
Un total de 1.286 mujeres están inscritas para el Senado y la Cámara de Representantes, frente a 1.858 hombres, ampliando el universo femenino en unos 170 nombres respecto a la anterior elección.
Uno de los desafíos sigue siendo la escasa visibilidad de las mujeres en los cargos de mayor influencia. De las 16 cabezas de lista al Senado solo cinco son mujeres: Carolina Corcho (Pacto Histórico), Gloria Gaitán (Comunes y Fuerza Ciudadana), Nancy Vergara (Patriotas), Juliana Gutiérrez (Creemos) y Betzy Martínez (Con toda por Colombia).
Más allá del incremento numérico en las candidaturas, la posición en las listas y el respeto al trabajo político de las mujeres sigue limitando su poder real. Varias candidatas han señalado que la sola inclusión no garantiza la igualdad de condiciones, ya que la ubicación en las listas determina fuertemente las posibilidades de ser electas.
Solamente el Pacto Histórico implementó la llamada “lista cremallera”, un sistema que alterna hombres y mujeres en las listas, con el objetivo de fomentar la paridad, según los datos recopilados por el citado medio de comunicación. Esta implementación recibió cuestionamientos internos, pero el presidente Gustavo Petro defendió su permanencia para asegurar alternancia y representación.
La Misión de Observación Electoral (MOE) ha advertido que Colombia permanece entre los países con menor cantidad de herramientas legales para promover la participación femenina, agregando que los ataques contra el género sigue impidiendo una mayor participación en los procesos políticos en el país.
“Durante los periodos de campaña se intensifican las expresiones que buscan deslegitimar la participación de las mujeres en política mediante ataques a su vida personal y a su apariencia y la sexualización”, indicó Alejandra Barrios, directora de la MOE al diario mencionado.
Evolución de la presencia femenina en el Congreso
La presencia femenina en el Congreso mostró un cambio significativo a partir de 2014, cuando –por obligación legal– los partidos debieron integrar al menos un 30% de mujeres en sus listas. A pesar de esto, existen críticas a la falta de voluntad política para garantizar una participación real y efectiva.
Para el periodo legislativo 2022-2026, 86 mujeres lograron un escaño, ocho más que en 2018. No obstante, el crecimiento se mantiene lento y enfrenta obstáculos estructurales y culturales. Las propias candidatas denuncian que aún les resulta difícil avanzar frente a la violencia de género y el escaso apoyo formal de las organizaciones políticas.
Incluso, en el transcurso del periodo legislativo hubo un acuerdo en elevar ese porcentaje al 50% como parte de la reforma del Código Electoral, impulsada por el entonces registrador Alexánder Vega, hoy codirector del partido de la U.
No obstante, la Corte Constitucional anuló la reforma en abril de ese año, con una votación de seis contra tres alegando errores de trámite, dejando vigente el umbral del 30% actual.
Mientras tanto, siguen sin avanzar otros proyectos que buscan incrementar la proporción de candidatas y sancionar la violencia política contra mujeres, aspecto clave para asegurar una competencia sin discriminaciones.
Candidatas presidenciales
En el ámbito presidencial, la presencia femenina es todavía más reducida. De los 16 aspirantes que participan en alguna de las consultas interpartidistas, solo cuatro son mujeres: Paloma Valencia (Centro Democrático), Vicky Dávila (Valientes), Claudia López (Imparables) y Martha Viviana Bernal (La Fuerza).
A ellas se suma Clara López, que optó por no ingresar a la consulta del progresismo debido al ambiente de discriminación de género. “Nuestra consulta original se ha venido reduciendo y hay un tufillo de machismo que a mí me ha afectado bastante”, expresó la candidata presidencial en declaraciones a El Tiempo.
Ante esta situación, la MOE enfatizó en la necesidad de que, tanto el Consejo Nacional Electoral (CNE) como los partidos adopten medidas concretas para proteger a las candidatas y garantizar una contienda en condiciones equitativas.
Actualmente, el 52% de la población colombiana son mujeres, un segmento mayoritario que aún espera una representación proporcional acorde con su peso demográfico y social.