La vida personal y familiar de Paloma Valencia, senadora del Centro Democrático y una de las figuras más influyentes de la política nacional, sin duda ha despertado interés por la manera en que relata cómo es su relación con Tomás Rodríguez Barraquer, su esposo, y del que poco se conoce. La congresista, de 48 años, se sigue abriendo paso en el espectro político mientras fortalece lazos familiares, considerados vitales para convertirse en la primera mandataria del país.
En su más reciente aparición digital, Valencia compartió detalles sobre la relación que la une con Rodríguez Barraquer, que mantiene una postura ideológica distinta a la de la senadora y está al margen de la vida pública y política de la caucana. Así, la mujer, una de las nueve integrantes de La Gran Consulta por Colombia, proceso que se adelantará el 8 de marzo, quiso mostrar su lado más íntimo y acercar esa visión a sus miles de seguidores, de cara a esta elección.
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La relación entre la senadora y el académico se caracteriza, según ella, por la convivencia respetuosa entre ideas y valores opuestos, algo que Valencia ha descrito como uno de los principales pilares de su matrimonio. De hecho, afirmó que el vínculo con su esposo se basa en la empatía y la admiración mutua, a pesar de que sus posturas políticas difieren de manera significativa, pues mientras ella es de derecha, su pareja estaría inclinada más hacia la centro-izqueirda.
“Todo lo que uno no diga, él dice ‘No’. Todo tiene una gran discusión y sí creo que el ejercicio de la autorreflexión es muy importante para que uno entienda las limitaciones que uno tiene uno mismo”, indicó la parlamentaria, que enfatizó que la diversidad de puntos de vista en su hogar no genera conflicto, sino que enriquece los debates y conversaciones cotidianas; más aún cuando crian a Amapola, su hija, que ya llega a sus nueve años de edad.
¿Quién es el esposo de Paloma Valencia?
Tomás Rodríguez Barraquer mantiene un perfil discreto y alejado de la política activa. Es hijo de Juan Carlos Rodríguez, exministro de Educación, lo que lo vincula a un entorno familiar con fuerte tradición intelectual y de servicio público; y, según contó Valencia, pareja se conoció durante los años universitarios en la Universidad de los Andes. Tras un noviazgo de varios años, contrajeron matrimonio en agosto de 2016, en el municipio de Subachoque (Cundinamarca).
A lo largo de sus intervenciones públicas, la congresista ha descrito que la relación con su esposo se forjó desde el primer momento a partir de la afinidad intelectual y la capacidad de diálogo. “En la primera conversación, yo dije, ‘Este man podría ser el amor de mi vida’”, al hacer alusión a la empatía y facilidad de conversación que percibió en Rodríguez Barraquer, y añadió al señalar lo que sería el carácter reflexivo y reservado de este profesional.
El ambiente de debate que ha imperado en la vida doméstica de la pareja es reseñado por la congresista como una fuente de crecimiento personal y profesional. Al respecto, la senadora señaló que la costumbre de discutir ideas y argumentos en casa fomenta el análisis crítico y la autorreflexión, herramientas que son a su juicio fundamentales tanto en la vida pública como en la privada; lejos de afectar la armonía familiar, pues fortalece el respeto por la diferencia.
En diversos espacios, la hoy candidata expresa su admiración por la calidad humana de Rodríguez Barraquer y su vocación de servicio, gracias a su visión de la vida orientada hacia la generosidad, tanto en el ámbito familiar como en el profesional. “Yo creo que lo que más me gusta de Tomás es que es realmente una muy buena persona. Es generoso con el mundo, conmigo, con Amapola, generoso con sus alumnos, generoso con sus compañeros de trabajo”, precisó.